Historia, cultura, delicias, compras y gente muy muy linda, en Mérida, la llamada “Ciudad Blanca”, lo van a encontrar todo para un viaje riquísimo.

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Mérida es uno de los destinos más bellos del país gracias a las diferentes épocas de riqueza que ha vivido y a su ubicación privilegiada. El poderío Maya, el intercambio comercial de productos como el henequén (le llaman oro verde) con el Caribe que se fortaleció desde la llegada de los españoles, y ahora el turismo, han hecho de la capital de Yucatán un destino imperdible.

Esplendor Maya

En los alrededores podemos visitar muchas ruinas de la Riviera Maya. Si nunca han ido, es obligatorio visitar Chichén Itzá, la maravilla del mundo moderno orgullosamente mexicana. No obstante, también les recomiendo muchísimo Uxmal, menos árido, e igual de monumental. Pero si no quieren salir de la capital pueden encontrar piezas arqueológicas en museos como el sublime Palacio Cantón (solo por ir a ver la mansión vale la pena).

No dejen de ir a Valladolid

También en los alrededores hay otros destinos maravillosos como la Hacienda San Ildefonso Teya para comer riquísimo o la playa de Progreso, donde lo único que hay que hacer es relajarse (una excelente opción si desean huir de playas atascadas de turistas). También hay muchos cuerpos de agua, como Celestún, destino predilecto de los turistas por ser destino predilecto de los flamencos, lo van a amar. Pero mi favorito es el cenote en Valladolid, donde pueden probar comida típica y deleitarse con presentaciones de bailes regionales antes de echarse un chapuzón en el refrescante cenote. Los más valientes se pueden echar un clavado de unos nueve metros, yo lo hice después de debatirme contra mí mismo unos eternos cinco minutos ahí arriba, y les juro que lave la pena.

¡¡¡BOMBA!!! 
Del cielo cayó un pañuelo 
bordado con seda negra 
aunque tu padre no quiera, 
tu madre será mi suegra 
¡¡¡BOMBA!!! 

Cubaro

Y ya que toqué el tema de la comida, la yucateca es probablemente la que más me gusta de todo el país. Curiosamente encontramos pocos pescados y mariscos, pero sí mucho cerdo, pepita de calabaza, cebolla morada, naranja agria y chiles. La cochinita, la sopa de lima y el agua de chaya es lo primero que hay que probar, pero también el por chuc, el salbute, los panuchos, el relleno negro y mi favorito, el queso relleno; y si les gusta lo dulce como a mí, el caballero pobre (porque un platillo modesto no tiene por qué no ser delicioso). Visitar alguna de las sucursales del restaurante Los Almendros es tradición, sin embargo hay muchas otras opciones como Cubaro, que tiene un bar con exquisitos cocteles en una terraza muy coqueta, y también está la Sorbetería Colón, donde tienen que pedir un helado de crema morisca, y afuerita en un carrito callejero, una marquesina de queso de bola.

Catedral de Mérida

El Paseo Montejo es una de las avenidas principales, inspirada en los Campos Elíseos de París, y donde obviamente podrán apreciar mansiones antiguas, restaurantes, cafés, bares, jardines y tiendas que consienten a los turistas como reyes. Pueden recorrerlo en el día en una calandria (por aquello del sol) o caminando tranquilamente en la noche.

Lleven ropa pensando que va a hacer mucho calor, incluso en invierno, repelente de mosquitos y bloqueador solar (porque no podemos arrugarnos), y cómprense una guayabera (como si necesitara decirles… ya los vi comprándose al menos tres para la boda en la playa que tienen en unos meses).

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Internacionalista egresado del ITESM CCM, y Maestro por Investigación en Medios, Comunicación y Cultura por la Universidad del Sur de Gales, este chico ha concentrado su formación académica y profesional en la difusión cultural global, y las relaciones, los medios y la comunicación internacional. A través de su pluma virtual trata de informar a la comunidad y a la sociedad para eliminar tabúes. Odia las mañanas, pero ama a los perros, y se da por bien servido si al menos a una persona le alegra el día, la hace reflexionar, o le dice algo que no sabía y que encuentra bello o útil.