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Si están comenzando a leer estas palabras, es porque muy probablemente leyeron la primera parte de este artículo, en la cual hablé sobre uno de nuestros tipos de gay favoritos: los osos, y cómo cazarlos.

En esta ocasión quisiera hablarles un poco de lo que he visto de estos carnívoros en el poco mundo que me ha tocado visitar.

1003px-Spencer_ReedHay algunas regiones en las cuales los osos han llegado a ser especialmente venerados. En mi experiencia les puedo solamente hablar de Estados Unidos y Europa. En general las ciudades más o menos grandes tienen su área gay, y éstas también suelen tener al menos un bar para osos (y sus admiradores #Wink). Estos bares también frecuentemente dan espacio a los daddies y a los leather, por tanto, suelen ser considerados un poco más hardcore que los bares comunes (en ocasiones llegan a tener arte o videos eróticos bastante subidos de tono, decoración oscura, me han tocado con cuartos oscuros, y hasta con cabinas con #GloryHoles*).

*GloryHole: Pequeña abertura cilíndrica en una pared por la que entra fácilmente un pene para recibir placer oral o anal incógnito. 

Les puedo decir que los mejores osos que he visto están en Alemania (aunque me falta Israel). No obstante, lo que más frecuenté fueron los bares Eagle por todo el Reino Unido, bastante recomendables, y no tan fuertes como algunos de los bares gay anteriores. queenAlgo que he notado en los bares de osos es que, como da la bienvenida a gente más directa, irónicamente se respira una atmósfera más relajada, porque se discrimina menos, y además, la gente suele ser menos pretenciosa y arrogante por un lado, o tímida por otro. Además, el #Cruising es siempre la recomendación del chef, perdón, del bartender. El caso es disfrutarlo, si este es tu estilo querido lector, pero siempre tomando las debidas precauciones que ya sobra mencionar.

xxlbearpride2010-64-copyLo que sí recomiendo AM-PLIA-MEN-TE es el antro XXL en Londres (entiendo que hay otro en Birmingham y uno más en Nueva York, aunque esos no los conozco, Y DEBERÍA). Jamás, escúchenme con atención, JAMÁS me la he pasado tan bien en un antro como en XXL, al sur del Támesis. Llegando más o menos temprano (11.30) ya hay una cola un poco larga, y el cover no es nada económico (para empezar, obviamente se paga en libras esterlinas). Pero ya adentro, se comienza un poco el recorrido por los diferentes salones, y es cuando uno empieza a darse cuenta de las dimensiones físicas del lugar, y las emocionales de la noche.

El lugar parece haber sido un estacionamiento enorme, pero hoy ya está bañado por luces neón, y con globos con forma de siluetas de osos por todos lados. Se empieza pidiendo una “pint” de “cider” para examinar el lugar. Colton Ford in Let me live again by Marco OvandoEl salón más pequeño es para éxitos de los 70s y 80s, un área relativamente tranquila. La zona mediana tiene sillones, y aunque ahí la fiesta ya se respira intoxicantemente, esto es solamente el preámbulo del área principal: un espacio enorme con tarimas destinado para el baile, la bebida, las drogas, los guiños, los besos y los acuerdos para una noche larga y… digamos fructífera. Incluso ir al baño es especial, ya que en los pasillos se ven fotografías de los osos más bellos que jamás he visto. Sin embargo, en la entrada hay un guardia bastante guapo pero inquisitivo, que cuida muy bien que solamente haya una persona por cubículo, y que no circulen drogas.

xxlbearpride2010-40-copyAl principio uno puede sentirse un poco inhibido y sorprendido que exista un lugar así, pero ya entrada la noche, una fiesta que no le pide nada al cumpleaños de la Reina Chabela lo termina contagiando a uno inevitablemente. El área central se llena más que la estación de tren Victoria en hora pico, pero en lugar de llenarse oficinistas, se llena de todo tipo de osos (que, realmente, son esos mismos oficinistas, pero usando chalecos de piel, arneses, kilts y uniformes de lucha grecorromana, y el accesorio de moda parece que nunca dejará de ser el after shave de Abercrombie, sin importar en qué lugar del mundo te encuentres).

Hacia la 1 o 2 am ya nadie usa camisa. Yo jamás lo había hecho en un antro, pero ahí uno se siente obligado, tanto por no ser el único mojigato, como por el calor. xxlbearpride2010-22Debo confesar que fue liberador y nunca me había sentido tan sexy #Growl. Por ende, uno termina en un remolino de pelos y músculos, bailando bajo la bola de disco. El pináculo de la noche se alcanza cuando el dj (un oso hecho y derecho), pone desde su tarima su propia versión de la canción de la diva del momento, las luces se apagan, y comienza la pirotecnia por toda la sala, iluminando al dj en su éxtasis celestial, viendo a los mortales desde su Olimpo, mientras que todos desde abajo nos perdemos en la música, el sudor y la testosterona.

099editYa al final de la noche como en cualquier otro antro del mundo, las parejas formadas (algunas de ellas por meras compras nerviosas), se comienzan a retirar con alcohol en sus sistemas, y una sola cosa en la cabeza: pollo al curry callejero con “chips”. Bueno, también las feromonas hicieron de las suyas con tanto sudor, entonces claro que después de una merecida cena debe de haber acción, pero eso ya es material para otro artículo.

Y tú ¿qué opinas?