Todos podemos cometer errores al viajar, especialmente cuando se trata de un lugar al cual no hemos ido antes, o donde se hable un idioma que no conozcamos, o si se trata de una cultura muy distinta.

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Si no les queda claro que viajar es uno de los mayores placeres en la vida, basta con darse una vuelta por algunas cuentas en Instagram y morirnos de envidia. No obstante, viajar puede llegar a ser una pesadilla también si no tomamos en cuenta algunos factores. Entonces, para que no les pase, les comparto los 10 peores errores al viajar, y con suerte les evitaré un par de metidas de pata que aprendí a la mala.

Al viajar con amigos:

Siempre hay una primera vez para viajar con un amigo, y aunque sean los mejores, uno nunca sabe cómo va a terminar. Convivir con alguien tan intensamente puede revelar la verdadera personalidad de la gente, así que de inicio un viaje corto es lo mejor. No los podemos comparar con la familia porque al final la familia es gente con la cual convivimos todo el tiempo y demasiado, y a veces hasta tenemos que quererlos, pero los amigos son punto y aparte.

Al salir con alguien nuevo:

Les recomiendo que nunca viajen con alguien que conocen poco, el resultado puede ser sensacional pero también catastrófico (ya me han sucedido ambos). Cuando se equivocan con una persona con la cual van a estar dos semanas, las diferencias suelen salir casi de inmediato, así que quizá lo mejor sea que cada quien haga su plan solo tanto como sea posible para llevar la fiesta en paz y le saquen jugo al viaje del cual ya no se pueden escapar.

Cuando el problema somos nosotros:

Cuando nada nos parece, y el resto de nuestros compañeros turistas parecen estar pasando un buen rato, probablemente el problema no son ellos. Mi mayor recomendación: sean prudentes y pacientes. Esfuércense por encontrar el lado divertido de la experiencia, busquen actividades que sepan que disfrutan siempre, y a cambiar la actitud.

Investiguen:

Que no les pase que llegan y que el plan sea dormir en casas de campaña bajo las estrellas, cuando lo que más necesitaban era un colchón suave y una tina caliente, porque así todo el viaje van a andar de jeta. Revisen la página del lugar donde se van a hospedar, analicen los comentarios de los usuarios, e infórmense del destino que van a visitar. Sí, New York es infernal en el verano y gélido en el invierno, sí, Venecia no huele precisamente a rosas, y sí, las temporadas de huracanes pueden obligarnos a quedarnos en nuestra lujosa habitación las dos semanas en las cuales nos gastamos los ahorros de nuestras vidas.


¿Qué visitar?

A veces es abrumador tener que elegir entre tantas opciones que ofrecen países como México, Francia o Japón. Algo que me ha funcionado bien es, primero, buscar lo más visitado en cada destino en sitios como Trip Advisor. Segundo, al llegar, busco un tour de la ciudad para absorber en poco tiempo información general, no solamente histórica, sino de los lugares que me interesa visitar a fondo, lo lejos que están unos de otros, y los consejos del guía (como los horarios de los museos, muchos de los cuales cierran los lunes). Tercero, un itinerario flexible es lo ideal, o sea, tengan una idea de lo que quieren hacer antes de llegar, pero establezcan opciones obligatorias y opcionales, y bastante tiempo entre cada actividad para no andar corriendo.

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¿Desperdicié mucho dinero?

Fíjense un presupuesto, con un 10-25% para emergencias, y hagan lo que hagan, no se pasen de ese límite. Pregunten a los amigos de confianza que ya hayan visitado ese lugar cuánto se gastaban por día. Aprovechen las redes sociales y pregunten en Twitter o Facebook qué tan caro es visitar Hong Kong o Río de Janeiro, obtendrán decenas de respuestas en cuestión de horas.

Para ahorrar tiempo:

Al no conocer una ciudad, es difícil estimar cuánto tiempo dedicaremos a un museo o a ir de un lugar a otro (aunque los smartphones ya nos han ayudado desde hace varios años). Lo que me ha servido mucho es hospedarme en el centro, donde los usuarios califican con muchas estrellas la ubicación, ya que quedarse lejos de la ciudad quizá sea barato, pero perder una hora de ida y otra de regreso cada día nos va a volver locos, y claro que hay opciones baratas en el centro.

Pude haber comprado una tarjeta de transporte:

Antes de comprar un  boleto de tren/metro/autobús, pregunten al agente en la taquilla qué recomienda más, considerando que son turistas y que se van a estar moviendo mucho. A veces hay tarjetas o boletos de tres, cinco o diez días, o de diez viajes, que son más baratos que comprar un boleto cada vez que necesiten usar el transporte. Y AGUAS CON LOS INSPECTORES. En ciudades como Roma o Florencia los usuarios pueden subir al metro o autobús sin que nadie recoja sus boletos, pero los agentes suelen disfrazarse y empezar a revisar en cualquier momento, y las multas pueden ser EXORBITANTES.


Cuidado con las estafas:

Verifiquen bien el plan antes de confirmar su asistencia y que todo esté pagado. Llamen al hotel para revisar la reservación y visiten el sitio web, y si pueden hasta la fanpage de Facebook. Utilicen páginas confiables como Despegar o Trivago. Una vez mi familia y otra llegamos a Acapulco en Semana Santa a un departamento, pagamos anticipo, y al llegar los dueños ni enterados estaban de que iban a llegar extraños a hospedarse ahí, y así como nosotros, llegaron unas tres o cuatro familias más. Pánico.

¿Pocos o muchos?

Los grupos grandes tienen ventajas y desventajas. Por un lado organizar a una manada salvaje no es sencillo, se necesita un buen líder. Por el otro, si nos aburrimos de un par de personas intensas que no dejan de hablar de política o de fútbol, siempre podemos empezar a hablar con otros chavos que vienen con nosotros. Siendo pocos, es más fácil organizarse, y aunque para algunos puede ser aburrido, ¿quién dice que no pueden hacer nuevos amigos locales en un bar, o internacionales en el hostal?

Todos hemos cometido errores al viajar, y aunque es un hecho que en cada viaje siempre va a haber una piedrita en el zapato, tratemos de que no sea un cuarzo en bruto en el zapato de un payaso. Y no olviden el repelente.

Y tú ¿qué opinas?