Mosaico LGBT+
Mosaico LGBT+

Castro es uno de los distritos LGBT+ más importantes y grandes del mundo, ya que aunque la Zona Rosa, Soho o Chueca también tienen lo suyo, lo que se logró en esta zona de San Francisco marcó la historia de nuestra comunidad para siempre. Se encararon significativas crisis sociales y políticas, pero en lugar de debilitarnos, nos fortaleció y unió como comunidad para ser hoy el fabuloso grupo que somos. Con esto no pienso hablarles de fechas o datos de Wikipedia, simplemente mostrarles desde una perspectiva muy personal, lo que es para un homosensual visitar esta Meca, espero que lo disfruten tanto como yo.

Castro comenzó siendo una zona muy católica con una iglesia que, irónicamente, hoy está a cargo de un sacerdote que pertenece a nuestra comunidad, y que la cuida como si fuera familia, hecho que no escandaliza a los locales en lo más mínimo, todo lo contrario, los enorgullece al mostrar una imagen progresista y abierta. Al caminar por las calles de las colinas, uno se da cuenta de la ausencia de adolescentes (y graffiti), pero también de la abundancia de arcoíris, canes mimados, y tonos de violeta, morado y púpura aquí y allá (esto útimo gracias a la combinación de los colores que han representado al género masculino y femenino durante décadas, rosa y el azul, y resultando en una mezcla incluyente que aplaude la diversidad sexual).

México presente
México presente

Claro que esto no fue siempre así. De la misma forma que los barrios de latinos, chinos o negros en Estados Unidos, los homosensuales se fueron acumulando en los ’60s #SummerOfLove y ’70s en esta zona para formar una comunidad y protegerse entre ellos mismos de una sociedad con leyes hostiles, las cuales podían enviar a un hombre a prisión por no ser heterosexual (las mujeres solamente se consideraban “confundidas”). Así, hombres de todo el país y hasta de otros lugares del mundo se asentaron en Castro para vivir juntos sin que se les juzgara, para poder trabajar, y hasta para disfrutar su sexualidad y/o explotar sus sentimientos románticos sin limitaciones.

Poco a poco, los gais representaron un porcentaje altísimo en este vecindario, y comenzaron a desarrollar prácticas únicas, algunas de las cuales nos siguen hasta hoy. Por ejemplo, usaban en sus jeans apretados pañuelos de colores para decirle a los demás lo que disfrutaban hacer en la cama, usaban cadenas en los pantalones o brazaletes de cuero para revelar su identidad, fumaban cannabis y explotaban con himnos como I Will Survive. Junto con estos hombres llegó un buen día un hombre llamado Harvey Milk.

Antiguo hogar de Milk
Antiguo hogar de Milk

No quisiera repetirles la película, pero es importante enfatizar que este hombre fue el primer gay elegido para un cargo político en Estados Unidos, que logró que la comunidad se uniera fuertemente (sobre todo durante la crisis del #VIH en los ’80s), que con su activismo comenzó batallas para eliminar la discriminación y forjar las libertades que hoy muchos de nosotros gozamos, y que el día que fue asesinado el mundo perdió a un hombre ejemplar. Hoy todos podemos caminar por la esquina en la cual convocó a los grupos homosensuales a luchar, y podemos entrar al edificio donde vivió (que hoy son oficinas de Human Rights Campaign), y podemos ver placas y hasta una plaza y una escuela conmemoradas en su honor. Al visitar todos estos sitios uno no puede evitar sentirse parte de su lucha, y agradecerle como los católicos agradecen a imágenes de santos y vírgenes en las iglesias.

Uno puede imaginas que la crisis del VIH de los ’80s fue la mayor tragedia que nuestra comunidad ha enfrentado, sobre todo en Castro, donde 50% de los hombres resultaron infectados. De hecho, se encuentran en exhibición algunas mantas que familias de las víctimas cosieron en su honor, y también hay un pequeño jardín rosa en honor a todos los homosensuales que han sufrido. Sin embargo, hoy igualmente se ve cómo este hecho nos soldó por dentro, fuerte y profundo.

Paso peatonal de arcoíris #Selfie
Paso peatonal de arcoíris #Selfie

Hoy uno puede caminar por las banquetas y encontrar placas de LGBT+s maravillosos como Virginia Woolf y Frida Kahlo, disfrutar festivales leather, asistir a Sing-Alongs de The Little Mermaid, buscar a Gay Bob (el primer muñeco gay de la historia) o a Magic Ken (primer personaje en usar un arete en su oreja izquierda, consolidando este símbolo para nuestra comunidad) que se encuentran expuestos en este distrito, y hasta comer deliciosas galletas con formas fálicas sin inhibiciones, todo en Castro #joiedevivre

A pesar de que el movimiento LGBT+ haya comenzado en Stonewall, NYC, y que haya muchos países pioneros en cuestiones de derechos e igualdad como Canadá y los Países Bajos, Castro fue indudablemente una capital esencial en la historia de nuestra comunidad. Además de comer delicioso en restaurantes como Contigo (cocina española), tomar tragos extravagantes en bares como Blackbird, y bailar en divertidos clubes como The Cafe; Castro es un legado histórico como pocos al cual muchos de nosotros le debemos bastante.

Si quieren ver má fotos originales, dense una vuelta por mi Insta.

Y tú ¿qué opinas?