La capital del imperio británico está hoy más que nunca en boca de todos, y es justamente por eso que tenemos que recordar todo lo bueno que ofrece, sobre todo para nuestra comunidad. Londres es una ciudad esplendorosa, multicultural y progresista que nos ha abierto los brazos desde hace muchos años.

La vida gay en Londres es respetada y hasta aplaudida. Los londinenses son muy guapos, muy educados, y sobre todo, con ese acento, nos enamoran sin esforzarse demasiado. Y aunque hay un sinfín de cosas gay que in turista puede hacer, estas son nuestras cinco recomendaciones (además de llevar alguna de estas en tus viajes):

Visitar Soho

Todo sucede en Soho, el distrito gay en Londres. Y aunque es cierto que hay otras zonas muy divertidas, como Vauxhaul al sur del Támesis, las calles Old Compton y Rupert en Soho son indudablemente la caldera donde todo se calienta. Bares, restaurantes, sex shops, y sobre todo muchos turistas guapos y locales que llegan desde la mitad de la semana con camisa, corbata y pantalón de vestir apretado para olvidar el estrés de la oficina. Y aunque la comunidad LGBT+ es bienvenida en todos los espacios públicos, los arcoíris que tapizan todos los rincones de Soho, junto con las bocinas que retumban con los coros de Adele y Sam Smith siempre le hacen a un turista gay sentirse en casa, una casa con bolas de disco y luces neón.

Ir de Compras

Dejemos a los turistas en Piccadilly Circus que compren playeras que dicen “My friend went to London and all I got was this lousy T-Shirt” con banderas azul, rojo y blanco distribuidas de mal gusto por todos lados. Un buen gay sabe que Londres es una de las capitales de la moda más vibrantes del mundo. Alexander McQueen y Vivienne Westwood son tan solo un par de nombres ingleses que son sinónimo de estilo. Selfridges y Harrods son las mejores tiendas departamentales que encontrarán en la isla (vayan con estas en la cartera), Covent Garden es el hermoso mercado donde encontrarán comida, souvenirs y arte, y en la calle de Oxford es donde se se ubican todas las boutiques necesarias para renovar nuestros armarios. Si lo que les importa es la cantidad, Primark es como un paraíso del tamaño de un Home Depot, donde encontrarán las últimas tendencias atrevidas de Inglaterra, pero por muchas menos libras de las que pueden imaginar.

Bailar

Ku es también excelente

No es secreto que los ingleses son buenos para la fiesta, y legendarios por beber pintas de cerveza de un solo trago. XXL e Eagle (antros en Vauxhal para osos, cazadores y quienes disfruten de los fetiches como el cuero y los uniformes), Heaven (en Bank, enorme, con excelente música e ideal para ligar) o G-A-Y (donde se han presentado inesperadamente Lady Gaga y Little Mix, quienes acaban de cantar Sissy that walk de Rupaul, prendiendo a los asistentes) son tan solo unos cuántos ejemplos de clubes nocturnos que Londres nos trae. No dejen de decir que ustedes son latinos, en cuanto lo hagan, los locales se van a volver locos queriendo bailar con ustedes, y aunque seguramente les van a cantar Despacitoo con un español decadente, es buen pretexto para mostrarles lo que somos capaces de hacer con la cadera, y si bien les va, a la mañana siguiente el ligue les va a llevar crumpets a la cama.

Sacarle Jugo al Pride

La Marcha del Orgullo LGBT+ de Londres es una de las mejores del mundo. No está solamente muy bien organizada, es una verdadera marcha cívica. En otras ciudades son protestas políticas, una especie de carnaval, o una combinación de ambos, pero aquí es además una muestra de diferentes sectores de la sociedad. Asociaciones de abogados, paramédicos, policías, militares, marineros, médicos y otros grupos se unen a los empleados de empresas, drag queens, asociaciones, activistas, familias diversas y hasta al alcalde de la ciudad en un día memorable para celebrar. Y obviamente la fiesta es monumental, con locales y turistas de todo el mundo que aprovechan los cálidos días de verano para decirle al mundo “Aquí estamos”.

Ir al Teatro

El teatro en West End es tan o hasta más impactante que Broadway (recordemos que Shakespeare tuvo su teatro junto al río, y la misma reina Elizabeth I era fanática de sus obras). Y aunque claro que se presentan obras de Broadway como Wicked o Chicago, también hay decenas de obras inglesas, con boletos para todos los bolsillos, y todos los días. Judy Dench, Sir Ian McKellen y Daniel Radcliffe se presentan de vez en cuando sobre los escenarios. Y entre el público, además de los turistas e ingleses que disfrutan una buena obra, evidentemente un porcentaje considerable es LGBT+, basta con ver quién corea Express Yourself en Billy Elliot.

No olviden su paraguas, ir gratis al museo de diseño y arte Victoria and Albert, y en lugar de fish and chips, busquen un restaurante del chef Jamie Oliver. Cheers mate!

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