bloodbag 0001
Publicidad

Al inicio de la epidemia en los años 80, se dieron muchos casos de #VIH por transfusión sanguínea en hospitales. Sin embargo esa forma de transmisión de VIH está prácticamente erradicada y desde hace varios años. No se ha presentado ni un solo caso de algún usuario de servicios médicos que haya adquirido el virus de esa forma.

Cuando se descubrió que el VIH no sólo se transmitía por vía sexual, en todo el mundo se iniciaron protocolos para que los donadores de sangre y plasma se hicieran pruebas para que en caso de tener el virus, no donaran. Además, se prohibió la venta de productos sanguíneos en los bancos de sangre que había en esa época.

En lo que va de este siglo, tampoco se han documentado casos de transmisión de VIH entre personal de salud que se pincha con agujas en los hospitales debido a que existen protocolos. En caso de que sucedan ese tipo de accidentes, el personal médico o de enfermería debe tomar una profilaxis post-exposición (PEP) para evitar la infección.

Más del 90% de los nuevos casos de VIH en la mayoría de países de América Latina se dan por tener sexo anal o vaginal sin condón. El siguiente motivo de transmisión más común, es de una madre a su hijo durante el embarazo, el parto o la lactancia que es lo que llamamos “transmisión vertical o perinatal”. La siguiente causa es la transmisión a través de jeringas y agujas compartidas entre usuarios de drogas inyectables.

Es decir, de lo que realmente debemos cuidarnos es del sexo desprotegido ya que es muy complicado, por no decir imposible, que la transmisión de VIH se dé por alguna otra vía, a menos que usemos heroína o alguna otra droga vía inyectable y compartamos las agujas con otras personas.

Durante muchos años se negó a las personas homosexuales la posibilidad de donar sangre por el riesgo de que al momento de donar se estuviera en el periodo de ventana, es decir, en los tres meses que pasan entre el momento de la infección y el momento en que los anticuerpos son detectables a través de pruebas de VIH. Sin embargo, hoy en día esa norma ya se eliminó y por lo tanto ya no se nos puede negar la posibilidad de donar sangre, así que si algún hospital sigue sin permitirlo, puedes quejarte con la Comisión de Derechos Humanos en caso de que sea público, o con CONAPRED en caso de que sea un servicio privado.

Recuerda que ni los mosquitos ni las navajas de rasurar o los cepillos de dientes transmiten VIH. Existen diversas prácticas sexuales en las que tampoco hay riesgo de transmisión del virus. Así que la próxima vez que dones sangre o que te tengan que hacer una transfusión, despreocúpate porque en general la sangre es segura, incluso en los servicios de salud del gobierno.

Y tú ¿qué opinas?