Hoy en día una persona que tiene con VIH puede llevar una vida muy normal, sin embargo hay que reconocer que existen algunas cosas que pueden cambiar tanto para bien como para mal. Las circunstancias pueden ser diferentes para cada quien, sin embargo estas son algunas cuestiones que aplican para la mayoría: 

Tener que llevar un estilo de vida más saludable.

Para muchos hombres, recibir un diagnóstico positivo de VIH es una oportunidad para cambiar algunos hábitos por otros más saludables: dejar de fumar, tomar menos alcohol, tener una buena alimentación y hacer ejercicio son algunas de las prácticas que benefician a cualquier persona pero que son particularmente importantes para quienes viven con VIH, ya que ayudarán a mantener el sistema inmunológico en buen estado. No podemos dejarle toda la responsabilidad a los medicamentos y también tenemos que poner de nuestra parte. El detener o disminuir el consumo de drogas es algo particularmente importante ya que el uso de algunas sustancias como la cocaína y las metanfetaminas pueden dañar las defensas.

Campaña de prevención de VIH del gobierno de NYC

Acudir de manera regular por medicamentos y pruebas.

Hacer trámites casi siempre es complicado y eso incluye darte de alta en los servicios especializados, tener que ir a consulta y hacerte las pruebas de CD4 y carga viral. Además, necesitarás que surtan tu receta para poder ir por los medicamentos cada mes, en otros casos cada 3 meses y en muy pocos casos, cada 6 meses. Para muchas personas esto se vuelve parte de la rutina, pero hay muchas que por su escuela o trabajo, no le es tan fácil estar faltando. Este asunto es complicado sobre todo para aquellos que viven en ciudades donde no hay servicios especializados en VIH y tienen que viajar a la capital de su estado para recibir las medicinas.

Entender que hay mayor probabilidad de tener complicaciones relacionadas con otras enfermedades

Por lo regular, una persona que tiene una buena adherencia a los medicamentos no tendrá ningún problema, sin embargo, los tratamientos no son perfectos y pueden tardar mucho en dar resultados o puede haber cambios en el organismo provocados por asuntos no relacionados con los antiretrovirales. Esto hace que muchas veces, una persona que se enferma de gripa, caiga en cama por dos semanas en lugar de dos días o que por ejemplo, pueda llegar a enfermar de padecimientos que pocas veces afectarían a personas jóvenes sin VIH como es el caso de la tuberculosis, la neumonía e incluso la meningitis.

Campaña de prevención de VIH del Gobierno de NYC

Cuidarse de complicaciones relacionadas a infecciones de transmisión sexual

La mayoría de las personas que viven con VIH también tienen algún tipo de Virus de Papiloma Humano (VPH). Además, es más probable que una persona con VIH también tenga o haya tenido sífilis, hepatitis B o herpes. Hay que tener mucho cuidado debido a que se ha demostrado que las personas con VIH, tienen mayor probabilidad de desarrollar cáncer de garganta, ano o recto causado por VPH por lo que hay que hacerse una citología anal al menos cada 2 años para descartar esta posibilidad. También es posible que una persona con VIH que también tenga el virus del herpes o VPH tenga episodios recurrentes de dichas infecciones, que se manifiestan en forma de ampollas o llagas en el caso de la primera, y de verrugas en el caso de la segunda. Por esto, es importante continuar usando condón aunque tengas una carga viral indetectable.

Afrontar el estigma y la discriminación

Desafortunadamente en nuestra sociedad y en la comunidad gay, aún existe un fuerte estigma hacia las personas que viven con VIH, sin embargo, existen normas y leyes que protegen a quien pueda ser víctima de discriminación, además de instituciones como la CNDH y CONAPRED. Es importante que los homosensuales dejemos el estigma de lado por 3 razones: tener VIH es más común de lo que creemos y seguro conoces a varias personas que lo tienen, sólo que quizás no lo sepas; es un asunto de derechos humanos respetar a las personas sin importar su estado de salud; vivir con VIH no te hace una persona “sucia” y tampoco se va a andar transmitiendo el virus a todo el mundo. La realidad es que en muchas familias, vecindarios, escuelas y trabajos vivir con VIH sigue siendo mal visto pero lo bueno es que ya existen las herramientas legales para poder defenderse de la discriminación.

Campaña de prevención de VIH del Gobierno de NYC

Vivir con VIH no es sencillo pero tampoco es el fin del mundo.

Entre todos podemos lograr que vivir con VIH sea aún más fácil, sobre todo dejando del lado los prejuicios para hacerse la prueba, para respetar a quien ya vive con el virus y para que toda nuestra comunidad pueda disfrutar plenamente de su sexualidad.

Y tú ¿qué opinas?