Esta semana comenzó en Sudáfrica el ensayo clínico más grande e importante de la historia, para probar una vacuna que prevenga el VIH.

El estudio llamado HVTN 702 será implementado por científicos de Estados Unidos y de Sudáfrica, país que es el más afectado por la epidemia a nivel mundial, con más de seis millones de personas viviendo con el virus. Sin embargo, los resultados se conocerán hasta 2020. Incluso si los resultados fueran positivos, pasarían aún varios años para hacer más pruebas en otras partes del mundo, y después podrían pasar más años en lo que el producto se vuelve disponible en el mercado.

Ya son 35 años desde que surgió la epidemia del VIH y sin esa vacuna o una cura, hay que apoyarse en otras estrategias. ONUSIDA que es la agencia de las Naciones Unidas encargada de crear recomendaciones para la respuesta global, sacó recientemente un reporte en el que menciona nueve medidas que en combinación, podrían acabar con la epidemia en el año 2030 aún si no se desarrolla una vacuna.  Esas medidas son las siguientes:

Sin globo no hay fiesta
Sin globo no hay fiesta

Condones: En la mayoría de países de América Latina, más del 90% de los casos de VIH se dan por transmisión sexual. Por ello, sigue siendo fundamental la promoción del uso del condón. Sin embargo, se sabe que existen diferentes barreras económicas, sociales e incluso de preferencias, que han hecho que sea muy difícil que todas las personas usen condón con todas sus parejas sexuales en todas las relaciones. Por ello, los condones no pueden ser la única forma de prevención y deben combinarse con el punto número 4 y el 7.

Pruebas de detección: Uno de los mayores problemas para detener la epidemia sigue siendo la falta de detección oportuna del VIH. Ante esa situación, la Organización Mundial de la Salud acaba de recomendar que los países permitan que existan pruebas caseras que se puedan adquirir en la farmacia, similar a las pruebas de embarazo. Esto permitiría que más personas se hagan la prueba, pero además, se deben continuar las campañas regulares de detección, sobre todo en los grupos más afectados como hombres gay, HSH y mujeres trans.

Reducción de daños: el uso de drogas inyectables es la segunda forma más común de transmisión del VIH después de la vía sexual. El intercambio de jeringas y las terapias de sustitución de opiáceos (para usuarios de heroína) son fundamentales para disminuir la transmisión del virus. En México, existen varias ciudades donde existen este tipo de programas como es el caso de Tijuana y Ciudad Juárez, en las que hay una alta concentración de uso de drogas inyectables. Para sustancias no inyectadas, también existen métodos de reducción de daños.

PrEP: La Profilaxis Pre-Exposición es uno de los métodos de prevención de VIH más eficaces que existe, aún más que el condón y la circuncisión masculina. Sin embargo, por su costo y las dificultades logísticas que implica, pocos son los países que la han implementado. Consiste en tomar un medicamento antirretroviral todos los días de manera indefinida. Se recomienda únicamente para personas que tienen un alto riesgo de contraer VIH como aquellas que ejercen el trabajo sexual o que tienen múltiples parejas. En América Latina no está disponible, pero pronto habrá algunos protocolos clínicos en México, Perú y Brasil.

No basta con ponernos un listón
No basta con ponernos un listón

PEP: La Profilaxis Post-Exposición es la “pastilla anticonceptiva de emergencia” para el VIH. Es un tratamiento que se toma durante un mes, después de haber tenido un contacto sexual de riesgo como es el caso de una violación. En México no está disponible en el sector salud pero algunas organizaciones de la sociedad civil lo tienen. Es un tratamiento agresivo así que no debe ser tomado a la ligera.

Prevención vertical: La prevención del VIH de una madre a su bebé es posible, siempre y cuando la mujer conozca su estado serológico y tome tratamiento. En México, en los últimos años se han reportado menos de cien casos de transmisión por esta vía, sin embargo la meta es llegar a cero. Para que el bebé nazca libre de VIH es importante también que el parto se haga por cesárea y que en lugar de leche materna, se le brinde formula láctea.

Tratamiento para todos: Los medicamentos provocan que una persona que vive con VIH pueda extender su vida de manera indefinida y además, provocan que la posibilidad de transmitir al virus sea prácticamente nula, siempre y cuando se tenga una carga viral indetectable. Por ello, es fundamental una buena adherencia al tratamiento, es decir, que se use como el médico recomienda.

No más tabú
No más tabú

Luchar contra el estigma: el miedo a ser discriminado y las actitudes negativas hacia quien vive con VIH, son los grandes problemas por los que mucha gente no se hace la prueba de detección o por la que no se usan adecuadamente los medicamentos. Debemos recordar que nuestra comunidad sigue siendo la más afectada por la epidemia y por lo tanto, debemos aprender a convivir y respetar a las personas que viven con el VIH.

Incrementar el financiamiento: a nivel mundial, el VIH ha dejado de ser una prioridad de salud y por lo tanto, muchos gobiernos están dedicando más recursos a otros problemas como son las enfermedades crónicas. Es importante que se mantengan las estrategias de prevención y tratamiento para mantener el progreso que se ha logrado hasta el momento en el que por fin, la epidemia a nivel mundial se ha estabilizado.

Todas estas medidas, en combinación, podrían hacer que los nuevos casos de VIH y las muertes relacionadas con el sida disminuyan, en lo que seguimos esperando los resultados de estudios como el HVTN 702 y algunos otros que se están llevando a cabo en otros países.

Y tú ¿qué opinas?