Desde hace unos años a la fecha, ha existido una preocupación alarmante por el aumento de la prevalencia de infecciones de transmisión sexual (ITS). El VIH sigue siendo uno de los más alarmantes y de los cuales al no saber su estatus, cobra millones de vidas al año debido al SIDA… pero existen otros que están en la mira.

Nota del Editor: Este artículo es para despertar en nuestros lectores la conciencia de ir a hacerse la prueba rápida de VIH y la prueba de Hepatitis C. Por favor visiten a su médico al menos una vez al año para conocer su estado.

¿Qué es la Hepatitis C?

La Hepatitis C es una enfermedad causada por un virus cuya vía de contagio es principalmente sanguínea (sangre, heridas o mucosa de una persona infectada a otra). Hay que tener esto en cuenta y que algunas formas de contagio pueden ser:

  • Mediante relaciones sexuales sin protección con una persona que tiene Hepatitis C. Incluyendo juguetes sexuales y en prácticas como fisting; en las cuales hay riesgo de sangrado.
  • Compartir con una persona que tiene Hepatitis C material punzo cortante y de higiene personal (sanguíneo) como agujas, navajas, máquinas de afeitar, cepillos de dientes, etc.
  • Les hicieron un tatuaje o acupuntura con agujas que no se desinfectaron apropiadamente después de haber sido utilizadas en otra persona con Hepatitis C.
  • Recibieron un trasplante de órganos o de sangre de un donante con Hepatitis C.

Las relaciones sexuales sin protección también son forma de transmisión de la Hepatitis B y además, a través de ciertas prácticas como el beso negro se puede transmitir la Hepatitis A. Existen vacunas para prevenir ambas por lo que te recomendamos que te las pongas.

… Pero, ¿cómo puedo saber si soy portador de Hepatitis C?

La infección por el virus de la Hepatitis C con frecuencia es asintomática, esto quiere decir que no se siente ningún síntoma, por lo que puede pasar desapercibido durante años. En algunos casos, cuando la hepatitis se presenta de forma aguda puede existir orina oscura (del color de un refresco de cola), heces fecales blanquecinas (sin color), falta de apetito acompañado de náuseas, vómito, fiebre y dolor abdominal; existiendo un alto porcentaje  de probabilidad de desarrollar cirrosis y cáncer de hígado a largo plazo.

¿Existe algún tratamiento?

Sí, desde el año pasado existen tratamientos para la Hepatitis C pero estos pueden ser MUY costosos. Las personas con el virus deben hacerse estudios constantes para analizar la evolución del virus en el cuerpo.

Es importante resaltar algo: En las personas portadoras de VIH, la hepatitis C evoluciona con mayor rapidez y el tratamiento puede ser menos efectivo.

Y entonces, ¿Cómo puedo protegerme?

Es de vital importancia recordar que siempre se debe utilizar condón y lubricante en la relación sexual, de igual forma con los juguetes sexuales. Éstos tienen que ser de uso personal, al igual que los utensilios de higiene ya que pueden existir pequeñas cortadas al utilizase.

Si te gustan las perforaciones y tatuajes revisa el material con el que vayan a realizarlo, tiene que estar sellado, empaquetado y sobre todo… que los abran enfrente de ti, esto para evitar que haya sido previamente utilizado en otra persona.

Al consumir drogas, pueden existir riegos de ciertos sangrados nasales o estomacales así que no compartas… o mejor no uses drogas. De igual forma si utilizas agujas/jeringas y las compartes aumentan el riesgo de contagio. No olvides siempre inutilizar una aguja después de usarla.

Si vives con VIH o Hepatitis C es recomendable vacunarte de Hepatitis A y B para evitar alguna complicación.

La mayoría de las personas con infección de Hepatitis C tienen la forma crónica, es decir, viven con el virus toda su vida pero es controlado. Esta afección tiene un riesgo de padecer cirrosis, cáncer de hígado o ambos, es importante asistir a los chequeos médicos.

Una buena respuesta al tratamiento se produce cuando el virus ya no se detecta en la sangre después de doce semanas o más de tratamiento. Esto se conoce como “respuesta virológica sostenida” (RVS). Hasta el 90% de las personas tratadas por algún genotipo tienen esta respuesta.

Algunas personas no responden al tratamiento inicial. Puede ser necesario tratarlas de nuevo con medicamentos distintos. De igual manera, algunas personas pueden volverse a infectar o infectarse con una cepa de un genotipo diferente. Recuerda que la mejor persona para asesorarte respecto a Hepatitis C o cualquier otra ITS debe ser un médico de tu confianza.

Les recomiendo hacerse estudios cada seis meses para poder descartar cualquier tipo de enfermedad, no solamente de transmisión sexual.