El otro día estaba viendo la serie 13 Reasons Why, en la que una adolescente cuenta post mortem las razones que tuvo para terminar con su vida.

La verdad la serie me pareció aburrida porque siento que ya estamos muy adelantados para guiones tan “fresas”. El suicidio es un tema que se debería tratar como es, algo muy “fuerte”.

En fin, aunque no me gustó para nada la serie de Netflix, recordé cuando yo tenía 13 años de edad y pues comenzaron a gustarme en serio los otros varones.

Eran años donde enfrentábamos el acoso escolar con los puños y la verdad a mi nunca me toco saber del suicidio de nadie.

Luego recordé una canción: “Pisando Fuerte” del español más lindo, Alejandro Sanz. Y sentí una profunda excitación pues esa rola describe mis primeros ímpetus homosexuales. Cuando estudiaba la secundaria me gustaban el maestro de Matemáticas, el amigo de mi papá, mi tío lejano, el frontonista de 40 años que jugaba con mis primos, bueno me gustaban muchos varones al menos 20 años mayores que yo.

Ya ves mi edad es tan difícil de llevar, mezcla de pasión e ingenuidad, difícil controlar”, cantaba Sanz.

Nunca fui abusado sexualmente, mucho menos inducido a actividad sexual con mayores de edad, siendo yo un adolescente.

Finalmente, cuando tuve la oportunidad a los 18 años de edad, entré a un chat de ligue, aún no había apps de ligue ni nada de eso. Pero quería que un hombre me quitara la virginidad. Así encontré a Pablo, un tipo de 36 años, que trabajaba en Hacienda.

Después de semanas de pláticas candentes vía electrónica, Pablo y yo quedamos en vernos en una plaza cercana a mi prepa. Para que todo funcionara adecuadamente, dije a mis padres que iría a estudiar a la casa de una amiga.

Pablo fue el primer hombre en mi vida. Me penetró en todos los sentidos y no me arrepiento de haberme entregado en cuerpo y alma.

Son tan fuertes tus miradas, elegantes y estudiadas, yo soy solo un adolescente pero he de entrar en tu mente, pisando fuerte”, dice la canción de Alejandro.

Hoy en día sigue siendo un tabú hablar del sexo en la adolescencia. Los adolescentes siguen pareciéndonos “otra especie”, se nos olvida que algún día lo fuimos y que fue precisamente en esa etapa de nuestra vida cuando tuvimos nuestros primeros acercamientos sexuales.

No obstante debo decir que una de las razones por las que no me suicidé a los 17 años, fue precisamente porque Pablo se fijó en mi, me procuró y me hizo sentir especial. Algunos dirán que el ganó y yo perdí, en este caso particular creo que ambos ganamos. Debido a que fue una relación consensuada y que yo lo deseaba con todas mis fuerzas, se trató entonces de un intercambio justo.

Nunca olvidaré a Pablo. A diferencia de la protagonista de la serie de Netflix, mi caso acabó bien y por eso me atrevo a decir que estoy agradecido por el bullying que enfrenté, eso me aseguró convertirme en un adulto fuerte, capaz de enfrentar el odio y la dura realidad: NO LE VOY A GUSTAR A TODO EL MUNDO.

Cuando en la prepa alguien intentaba hacerme sentir menos por “parecer marica”, yo pensaba en Pablo, y en que a diferencia de mi acosador adolescente, yo sí sabía lo que era amar y ser amado. Entonces me daba cuenta que yo estaba en una posición superior en comparación de ese puberto bravucón, él estaba frustrado por algo que yo ya había conseguido.

Pienso que cuando somos adolescentes enfrentamos la vida con mucha pasión, el suicidio entra dentro de esta pasión. Jamás juzgaría a quien toma una decisión como esa, es algo muy personal. Tampoco puedo culpar a los demás por el suicidio de alguien, la responsabilidad es exclusivamente de quien decide terminar con su vida.

Tanto en la adolescencia como en la vida adulta, cada uno de nosotros enfrentamos retos, momentos tristes, tragedias personales y dinámicas interpersonales muy duras, cada uno elige cómo hacerles frente y cómo solucionarlas. Creo que por eso me pareció muy malo el guión de 13 Reasons Why, pareciera que intenta culpar a los demás por una decisión personal, no lo sé ¿ustedes qué opinan? 

No pretendo hacer una apología del sexo entre adolescentes y adultos. Las leyes son las leyes, y si alguien es abusado sexualmente tiene derecho a denunciar y a ser atendido por las autoridades, pero quiero que sepan que cuando yo era adolescente, busqué un hombre y consiente de lo que quería, logré sentirme pleno. Y debo aclarar, ahora que soy adulto, me siguen gustando mayores que yo y los adolescentes NO ME ATRAEN en absoluto…  esto lo escribo porque ya los vi acusándome de un crimen… jaja

¿Qué opinas?