Para la clase política tradicional, los LGBTjotos no valemos más que el papel higiénico que usan a diario para limpiar sus inmundicias.  Nos ven como algo desechable, despreciable y sin valor. Nos tratan como si fuéramos seres inferiores e ignorantes.

Como si él perteneciera a una estirpe superior, Alfredo del Mazo (GT), candidato a la gubernatura del Estado de México por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), se pronunció sin dudarlo un segundo en contra del matrimonio entre personas del mismo sexo y de que puedan adoptar niños.

Esto trae a la luz la ineptitud del Congreso del Estado de México —integrado por 75 diputados, 34 de ellos de afiliación priista—, que no ha legalizado el matrimonio igualitario en el estado a pesar de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) señaló en 2015 que es inconstitucional no hacerlo.

Nota al pie: cada diputado/diputada de esa entidad federativa, por representar los intereses del pueblo —incluido el pueblo joto—, gana $70,000 pesos mexicanos al mes. Está cool cobrar ese varo y no hacer tu chamba, ¿no? Pasarte de ida y vuelta por la entrepierna un mandato del máximo tribunal en la nación con la mediocre excusa de que “hay temas más importantes”.

Homosensuales, si a ustedes les da flojera la política, imaginen cuánta pereza le provoca a tales diputados/diputadas reconocer los derechos de las personas LGBTTTI. ¡Es algo inaceptable! Si esos servidores públicos no quieren hacer su trabajo, a pesar de cobrar mes con mes, ¿a quién creen que le corresponde recordarles sus obligaciones? ¡Exacto, a nosotros! A nadie más.

«¡Qué flojera la política! ¡Siempre es lo mismo! ¡De nada sirve que vaya a votar! ¡Todos son unos corruptos! Del Mazo es ojete, pero está guapo…»

Comentarios como esos solo avivan la vanidad y prepotencia de personas como Del Mazo (GT) y Josefina Vázquez Mota, contendiente por parte del Partido Acción Nacional a la gubernatura del estado. Ambos están dispuestos a alinearse con personas e instituciones (entre ellas la Iglesia mexiquense) que nos discriminan, nos niegan derechos y se oponen a la interrupción legal del embarazo.

Del Mazo (GT) no está a favor de la familia sino en contra de los derechos humanos.

Ante tales hechos, daré cuenta de lo preocupante que es la opinión de Del Mazo (GT): el matrimonio es un derecho en todo el mundo. Si quieres casarte o no es otro rollo. Pero es un derecho para todos los seres humanos. Así lo establece el artículo 16 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, el cual está revalidado en México mediante el artículo 1° de la Constitución federal.

Cabe destacar que lo expresado Del Mazo (GT) no es una simple opinión, ni debe leerse como una simple manifestación de su libertad de expresión: es un ataque a la autonomía moral de quienes pretende gobernar, es un ATAQUE a la libertad de cada persona para elegir y formar algún tipo de familia.

Por ello, yo no respeto la ignorancia de Alfredo del Mazo (GT). No respeto sus creencias/opiniones morales sobre los jotos como yo, pero —gane o no las elecciones— ¡él SÍ DEBE respetar nuestros derechos! Ninguna opinión vale más que un derecho. Ninguna.

Si Del Mazo (GT) y Vázquez Mota logran argumentar algo en contra del matrimonio entre personas del mismo sexo, la despenalización del aborto y la adopción homoparental, que sea a partir de normas jurídicas y no de sus vomitivos prejuicios morales o religiosos. Lo mismo va para Delfina Gómez, candidata por el partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena).

La libertad de expresión también implica el respeto a los derechos de otros.

Estos tres tristes tigres siempre hablan de proteger los derechos de la familia, pero no tienen el valor ni la preparación para identificar o admitir los derechos de personas LGBTTTI, a quienes quieren vulnerar y someter.

En México, vivimos en un Estado laico y democrático. Hagámoslo valer, Homosensuales. No desamparemos a nuestros congéneres LGBTTTI del Estado de México. Su lucha es NUESTRA lucha también.

Por su parte, las personas encargadas de legislar —en el Edomex y en todo el país—tienen un gran reto a partir de un mandato constitucional federal: proteger a todas las formas de familia, y mientras aberraciones políticas como Del Mazo (GT) y Vázquez Mota sean favorecidos con tu/nuestra indiferencia, se seguirá privando de derechos y oportunidades al pueblo joto de México.

Ante la apatía hacia las elecciones y temas afines, solo puedo decir: basta con que unos se den por vencidos para que otros se salgan con la suya. APOYEMOS a nuestra comunidad LGBTTTI del Estado de México.