Queridos amigos de #SoyHomosensual, les saludo nuevamente con mucho cariño y agradeciéndoles mucho que visiten la página, que lean nuestros contenidos (sobre todo, agradezco que lean los míos) y por sobre todo, que nos dejen sus siempre valiosos comentarios y sugerencias.

Precísamente, gracias a una sugerencia que recibimos en mi anterior post es que escribo este nuevo texto en el que les contaré sobre una cantante de origen francés cuya música, talento e ideología detrás de su persona se volvieron una duradera revelación desde su lanzamiento en 2012.

Chistine-and-The-Queens-by-Musica-Divina-BruSe llama Héloïse Letissier y se le conoce en el ámbito musical como Christine and the Queens. Aunque su nombre artístico es como si fuera de un grupo musical, en realidad es una solista que al incluir el “the Queens” en su nombre, homenajea a las drag queens convirtiéndolas en una especie de acompañantes musicales virtuales con las que ha conquistado Francia, Europa y ahora América y también para reparar su corazón roto… pero ya llegaremos esta parte de su historia.

6bc6c8a5eb9d0042cef2544343f7d303Christine estudió teatro en la École Normale Supérieure de Lyon, pero también tenía inclinaciones hacia la danza, dada su admiración por la célebre bailarina y coreógrafa alemana Pina Bausch, pionera de la danza contemporánea. Todo iba muy bien hasta que por algún motivo se enamora y su romance no termina nada bien, por lo que todo en ella comienza a desmoronarse. Para aliviar su rabia y depresión, nombró a sus sentimientos “Mi cólera Christine” y escribió una pieza teatral para expiar todo eso de su ser.

event_image_10260_1377163151En un momento dado, decide irse a Londres para intentar recomponerse, en una andanza solitaria, en una búsqueda incansable de sí misma y de lo que veraderamente le apasiona en la vida. Fue como eventualmente terminó en el mítico Madame Jojo´s, un muy popular bar kistch inglés -que actualmente se encuentra cerrado, pero que “amenaza” con volver al barrio londinense de Soho– donde un trío de drag queens tenían su show y que provocó en Christine esa sensación de libertad y de seguridad que en parte buscaba. Se hizo asidua al lugar y luego se hizo amiga de las drag queens, quienes la acogieron, cuidaron y aconsejaron.

DSC_96691Fue entonces que Christine tuvo una revelación y supo que dentro de sí había música, historias sin contar y una voz que quería liberar y dejarla ser escuchada. Es así que le pide a sus amigas drag queens que la acompañen en su nueva aventura musical, pero amablemente se negaron, aduciendo que contaban ya con “trabajos normales”. Christine se quedó con la inspiración y lo liberador que fue compartir con ellas y su entorno y volvió a Francia para redondear su concepto personal y musical bajo el mantra de “be freaky”.

En esa misma búsqueda y encuentro es que decide eludir los clichés y etiquetas de género definiéndose a sí misma como pansexual.

img-christine-and-the-queens_18181164705Comenzó entonces su carrera musical poniendo algunas canciones en MySpace, puerta que la hizo avanzar vertiginosamente dentro del mundo artístico en el que repentinamente se encontraba siendo parte de revistas y conciertos, encontrando en los escenarios un lugar donde puede ser ella misma: “La vida en el escenario es lo más auténtico en mi vida. Soy yo cuando soy Christine, cuando estoy ahí arriba”, dijo alguna vez. Ya para entonces fue el acto de apertura en conciertos de artistas como Lykke Li, y fue ganadora de diversos premios de la industria de la música.

Christine-and-The-Queens-Chaleur-HumaineLuego de algunos EP y al menos 4 años de trabajo fuerte fue que logró grabar su primer álbum en forma, titulado Chaleur Humaine (Calor humano). Con calor y calidez, con sensibilidad a flor de voz y de piel, y con letras tan humanas como entrañables, Christine logró crear un conjunto de melodías que rápidamente la convirtieron en la revelación pop que poco a poco conquistó su país, su continente e incluso el nuestro. De hecho reeditó su disco en una edición especial para Estados Unidos que le llevó a trabajar con Marina and the Diamonds y con Mike Hadreas -a.k.a. Perfume Genius-, con quien hace un estupendo dueto.

El minimalismo y sencillez de su música también se reflejan en su refinada imagen, andrógina sin forzar lo masculino, femenina sin llegar a esa delgada línea, y una actitud que denota una fluidez de géneros lejos de la sexualización, además de su ambición de demostrar que no es necesario que una artista pop deba explotar su sexualidad para manifestar su trabajo. En una entrevista para la revista Elle, declaró:

“Me siento como un hombre por la mañana, pero como una chica por la tarde”.

Y más que eso, el performance en que se convierte la delicadeza de sus movimientos en sus videos, de su voz dulce y sutil en los idiomas que canta, hacen definitivamente fácil amarla y abrazar el hecho de que el calor humano no tiene género.

Ojalá se den la oportunidad de descubrirla. Seguramente la agregarán a sus playlists si no la habían escuchado antes -tal como me sucedió a mí-

Gracias por leer y compartir.
Hasta el próximo post.
Hh!