5. Javier Bardem – Before Night Falls

Julian Schnabel, un diretor independiente, encontró en el español Javier Bardem la imagen del poeta y escritor cubano Reinaldo Arenas, quien viviera la represión en Cuba por ser homosexual. Javier Bardem se convierte en Reinaldo Arenas y es asombroso ver cómo se mueve, cómo habla e incluso cómo mira, la calidad de su actuación va aumentando a lo largo de que el filme aumenta la carga dramática de la historia. 

Un gran Bardem, impecable tanto en caracterización como en actuación, llena una pantalla plagada de sentimientos, emociones, persecuciones y demás hazañas del gran escritor cubano.

4. Cate Blanchett – Carol

Son los años 50, Carol (Cate Blanchett) tiene marido e hijos como corresponde según las apariencias, pero es lesbiana, lo ha sido siempre y no puede evitar amar romántica y sexualmente a las mujeres. Blanchett se convierte en una mujer autosuficiente, segura, de fuerte carácter, con lenguaje gestual y de miradas fascinante, su modo de moverse, la forma de encenderse un cigarrillo, como se mueve la melena, como sonríe, una gran actuación. Carol resulta una historia de amor fuera de lo habitual, delicada y pasional, que conseguirá enamorar al público.

Carol es una mujer atada a un matrimonio del que quiere huir, con una hija bailando entre ambos lo que la sitúa en una tesitura delicada. Sofisticada, llamativa y rodeada de cierta amargura, acude a los grandes almacenes donde trabaja Therese sin mucho afán, una muchacha de mirada despierta y de pocas palabras, que encontrará en los ojos de esa mujer rubia con guantes un frente abierto desconocido hasta entonces, que llenará de estrellas su anodina rutina.

3. Sean Penn – Milk

Harvey Milk, el primer político abiertamente homosexual elegido para ocupar un cargo público en Estados Unidos, fue asesinado un año después. Nadia creía que Sean Penn sería capaz de crear un personaje totalmente ameno; levanta un personaje asombroso, que empieza desde lo más bajo hasta llegar a donde él quería, reivindicando los derechos del colectivo homosexual y, al mismo tiempo, progresando en su vida privada con tiento, pero no exento de problemas, sino superando adversidades que se le presentan. El mejor Penn de todos los tiempos, mimético, comedido, liberado de si mismo y de sus tormentos.

Harvey Milk peleó legalmente y valientemente, dedicando su vida a campañas que arrastraban masas y que desembocaron en su insólita y pionera elección como concejal de distrito (el primer homosexual reconocido en conseguir un cargo de tal importancia).

2. Charlize Theron – Monster

Monster fue una película que conmocionó a la crítica y a los espectadores por su crudeza. En ella, Charlize Theron interpreta a Aileen Wuornos, una prostituta que fue ejecutada en 2002 en el estado de Florida, tras confesarse autora de seis asesinatos, incluido un policía. Aileen declaró que había matado en defensa propia, como reacción a los violentos ataques que sufria mientras ejercía su oficio. Al borde de la desesperación y del suicidio, conoce un día en un bar a Selby Wall (Christina Ricci), una joven lesbiana, que ha sido enviada por sus padres a vivir con su tía para “curar su homosexualidad”. Wuornos, víctima de una trágica infancia llena de abusos, rápidamente se enamora de Selby, encontrando en ella una razón para vivir. Incapaz de encontrar un trabajo digno, Wuornos sigue ejerciendo la prostitución. Cuando uno de sus clientes la maltrata, ella lo mata en defensa propia, comenzando así una trágica cadena de asesinatos. La caracterización de Theron en este episodio de su carrera resulta increíble, no sólo ella logra bordar ese personaje duro y abrupto, sino también ese extremado aspecto que ofrece en la cinta, y que le otorga todavía más poder descriptivo al personaje.  Su cuerpo de convierte en un matiz más de la caracterización de un humano que prácticamente dejó de serlo, sorteando el sentimentalismo y la sobreactuación. Los ojos de la actriz se convierten en ventanas, por momentos esperanzadas, a un mundo desperanzado y árido emocionalmente. Sus expresiones, su forma de mirar y hablar, la convierten en un animal herido e infantil y sin embargo cruel y posesivo en ocasiones, que espera encontrar aún un camino que la lleve adelante y la saque de la espiral en la que se encuentra. Pero esa esperanza choca con su verdadero yo, mostrado en la película a través de cartas de la propia Aileen, en la que nos desvela su carácter autodestructivo y realista, sabedora, aunque en ningún momento lo acepte, de su único destino: su propia destrucción.

Que una actriz, en tan solo dos horas sea capaz de desvelarnos todo esto sobre una persona, dice mucho de su calidad como intérprete.

1. Heath Ledger – Brokeback Mountain

Bajo la dirección de Ang LeeBrokeback Mountain se convirtió en un referente de la cinematografía LGBT. La actuación de Heath Ledger en esta cinta es de antología, reconstruye la imagen del vaquero en la que el cine ha genralizado la idea de súper masculinidad para mostrar un personaje que acepta su identidad homosexual con su timidez, autocontrol y parquedad. Jake Gyllenhaal está estupendo (es uno de los mejores actores de su genración) pero Ledger hace una de las creaciones más potentes y conmovedoras; un hombre con la mirada huidiza (siempre mira desde abajo, buscando la protección del ala de su sombrero) que navega entre la vergüenza y el temor perpetuo.

La sobrecogedora interpretación de Heath Ledger, quien desnuda por completo a un personaje encerrado en sí mismo, introvertido y nada expresivo.