Desafiante y provocadora, Loev (2015) relata el amor prohibido en un país represor.

El director Sudhanshu Saria junto con la productora estadounidense Four Line Films y la indú Bombay Berlin Film Production desafiaron a la represión del gobierno india en contra de la comunidad LGBT donde consideran la expresión de la homosexualidad como un hecho de repercusiones penales. Netflix adquirió los derechos de la cinta para distribuirla internacionalmente a través de su plataforma, y así, poder descubrir la magia de esta cinta que no logró proyectarse en aquel país.

La cinta ya ha logrado mostrarse en diversos festivales como el Frameline San Francisco International LGBTQ Film Festival donde obtuvo la mensión a Mejor Película; fue parte de la selección del Premio Maguey de el Festival Internacional de Cine de Guadalajara; también resultó seleccionada en el Jeonju Film Festival, en la sección visionaria del festival independiente SXSW Film Festival en Austin, USA; y, la mención de Mejor Película en el  TLVFest – The Tel Aviv International LGBT Film Festival, donde en Israel, el cine homensual se aprecia con ligero resago.

Con un guión del propio director, Sudhanshu Saria, la cinta relata el amor prohibido entre una pareja disímil, Jai, afincado en Nueva York y con un trabajo prestigioso en Wallstreet vuelve a Bombay en un viaje de negocios, y quizá, un poco de placer. Su joven amigo músico Sahil lo deja todo, incluso a su novio, para ayudarle a conseguir la escapada perfecta. Así, deciden embarcarse en un viaje de carretera que los llevará conocer lugares fantásticos y así mismos. A lo largo de caminatas por las colinas y cañones de las montañas Ghats occidentales de la India, entre intentos de iniciar ciertas conversaciones, llamadas de skype y bromas divertidas, ambos amigos se dan cuenta de que lo que les mantiene separados es su propia represión de aceptar sus afectos entre sí.

En un comunicado, Netflix reitera que es un orgullo mostrar este tipo de cintas en su catálogo, pues no sólo se muestra como un aliado de la expresión LGBT sino que la celebra y da voz a un cine independiente que es resultado de la voz de jóvenes directores que buscan expresar el descontento de la falta de normatividad a las expresiones sexuales; es un filme arriesgado, hecho con una finaciación internacional debido al rechazo local por realizarla. Es necesario reconocer que el mostrar este tipo de afectos en el país indú puede ser penado con cárcel, cadena perpetua y en algunos casos, la pena máxima, ejecución.

La cinta ha recibido muy buenas críticas, y se epera que con la proyección de la plataforma adquiera mayores seguidores.