Y sí, llegó el video musical de “Million Reasons“.

Seguramente esta noticia la saben desde el 14 de diciembre, día en que Lady Gaga le ha soltado al mundo el conjunto de imágenes que acompañan al segundo sencillo de su más reciente álbum: Joanne. Con este video, como con el álbum entero, los caminos se bifurcan. Existen aquellos que extrañan las extravagancias y las largas producciones de la época de The Fame Monster y Born This Way, al mismo tiempo que muchos se sienten sorprendidos, de la mejor manera, con estos matices sutiles a los que the mother monster ha decidido  acudir.

No podemos hablar de Million Reasons sin echar la mirada atrás por un instante y recordar el final del video de Perfect Illusion, sí, el sencillo anterior, ese en que Gaga terminaba tirada a la mitad de matorrales desérticos. Ahí arranca este nuevo videoclip, con ella siendo “rescatada” de la depresión después de aquella ilusión perfecta de sus conciertos, sus giras y sus excesos. Luego, viene el espejo, las muestras de cariño de su familia a través de detalles, y un blanco y negro enmarcando su cara, llevándonos a la intimidad detrás de sus conciertos, allá en los camerinos.

Sumémosle a Lady Gaga en siluetas, vestida de rosa, con el sombrerito Joannesco y la guitarra escurriendo acordes y voilá: Todo en este video se ha contado.

Sí, el video tiene fondo, un fondo que se percibe a la primera, nostálgico, emotivo, tristón, pero seamos honestos, por más que eso esté ahí, Lady Gaga no ha encontrado la manera de generar un nuevo statement a partir de esta línea musical en la que se ha embarcado. No me mal entiendan, soy fan y el disco en general me agrada, sin embargo, considero que podría ofrecer la misma mirada intimista y personal que busca, sin dejar de sorprendernos, porque todos sabemos el alcance de su creatividad y estamos seguros de que siempre hay más detrás de esta Joanne cantautora.

Sin lugar a  dudas, el video de Million Reasons es una metáfora de esa época complicada de Lady Gaga (ArtPop, problemas de salud, depresión, críticas musicales), es un resumen rápido de cómo sintió que aquello construido a su alrededor se derrumbaba y de cómo sus fans fueron clave en la decisión de mantenerse lo más firme posible. Es un bonito agradecimiento a quienes se quedaron cerca de la cantante, una muestra de respeto y admiración por su familia, por sus raíces y por la música “tradicional” de su país. La balada es llegadora, no creo que la mejor, pero sí tiene momentos en los que juras que también quieres que te den una sola razón para quedarte en la vida de alguien. Sin embargo, el entretenimiento no perdona, quizá este video sea una especie de transición, un eslabón más que nos lleve a los que están por venir, donde existe la posibilidad de que Lady Gaga, sin alejarse de su momento íntimo, llegue a ponernos los pelos de punta una vez más. Eso sí, la Gaga se me hace más sexy ahora que antes.

Aquí les dejo los 4 minutos y 12 segundos de imágenes, para que se entretengan, vale la pena verlo.

Y tú ¿qué opinas?