Este documental por fin le da a Marsha P. Johnson el lugar que se merece en la historia LGBT, un icono de resistencia, conciencia y contrahegemonía que siempre defendió su arte drag como un estilo de vida

Después de la desangelada versión que hiciera Roland Emmerich sobre las revueltas en Stonewall, donde quiso contar la historia a su manera y no como fue, Netflix presentará un documental que nos ayudará a entender qué fue lo que exactamente pasó el 28 de junio de 1969, y sobre todo, para comprender al icono de la cultura gay, Marsha P. Johnson.

Marsha P. Johnson fue de las primeras drags en hacerse visibles como iconos LGBT.

Netflix adquirió en el pasado Festival de Tribeca el documental The Death and Life of Marsha P. Johnson, del director David France  quien dirigiera la premiada cinta How to Survive a Plague  sobre la lucha contra el VIH. France realizó un seguimiento exhaustivo sobre la vida de Marsha P. Johnson, aquella drag queen feroz que en la madrugada del 28 de junio de 1969, al ver que sus amigos y otros miembros de la comunidad LGBT sufría el atropello de unos policías intolerantes presentes en el bar Stonewall Inn, de New York, hizo que ella arrojara un ladrillo a un vidrio, lo que provocara que la multitud se levantara contra sus agresores siendo la primer muestra pública de defensa y reconocimiento contra la homofobia.

Fue, completamente, una figura contrahegemónica.

En los setentas, ¡Fue fotografiada por Andy Warhol!

Este hecho fue el inicio de una vida llena de activismo y orgullo para Marsha, pues decidió dedicarse completamente a la defensa de los derechos LGBT. Cofundó junto a Sylvia Rivera  la organización Street Transvestite Action Revolutionaries (STAR; Revolucionarios activistas travestidos callejeros), y fue, desde los inicios, pionera de las primeras marchas del orgullo en NYC. Durante los ochentas, ella continuó su labor con la asociación, ACT UP  – AIDS Coalition to Unleash Power (Coalición del SIDA para desatar el poder), una de las organizaciones con mayor impacto en la promoción de una cultura de defensa ante el VIH. Apoyó con beneficencia a las jóvenes drag queens, mujeres trans y otros chicos callejeros que vivían en los muelles de la calle Christopher o en el Lower East Side de Nueva York.

Sin embargo, en los noventas, su trágico final estaría lleno de dudas y contradicciones. En julio de 1992, su cuerpo fue encontrado a la deriva en el Río Hudson después de haber celebrado una marcha del orgullo. La policía aseguró que se había tratado de un suicidio, sin embargo, sus allegados han asegurado que fue un asesinato.

Este documental por fin le da a Marsha P. Johnson el lugar que se merece en la historia LGBT, un icono de resistencia, conciencia y contrahegemonía que siempre defendió su arte drag como un estilo de vida.

Este triángulo se puede apreciar en uno de los postes cercanos al Río Hudson como un recordatorio para los que desconocen la importancia que tuvo Marsha.

Quedemos pendientes de cuando la plataforma Netflix estrene este documental para verlo, y volverlo a comentar.