Cuando salieron las nominaciones para los Golden Globes 2015 me sorprendió gratamente que una película británica se colara a la mención de Mejor Película de Comedia, pero me dio mucho más gusto saber que era pride-ben-schnetzeruna historia de temática homosexual.  ¡Nosotros estuvimos presentes en su estreno en México y ahora te contamos lo que pensamos de ella!

La película está dirigida por Matthew Warchus (Dirigirá este año la nueva versión de ‘Matilda‘) y protagonizada por Bill Nighy (Love Actually (2003)) y Dominic West (Chicago (2002)300 (2006)).

“Una película hecha para gustar al público, en el mejor sentido (…) ‘Pride’ no es sutil cuando señala sus propósitos, pero, por desgracia, son temas que todavía necesitan señalarse (…) Puntuación: ★★★½ (sobre 4)” Peter Travers: Rolling Stone 

pride-2014-imagen-14Es el año 1984 y Margaret Thatcher está en el poder al mismo tiempo que los mineros han estallado en huelga. Durante la cabalgate del orgullo gay en Londres, gays y lesbianas deciden recopilar dinero para ayudar a las familias de mineros. Sin embargo, La Unión Nacional de Mineros siente vergüenza de obtener dinero del colectivo de gays y lesbianas. Es por ello que deciden acudir directamente a las familias mineras en vez de a su sindicato. Así es como comenzará la historia de dos comunidades muy diferentes, pero que ambas luchan por un mejor presente.

La película retrata un drama social, pero siempre en un tono simpático y optimista, tan del cine social británico y que tanto gusta (Me recordó mucho al tono que se maneja en Billy Elliot). El director Matthew Warchus arma esta cinta con interesantes apoyos musicales gracias a su experiencia como director de musicales en el West End londinense y en Broadway.

“La fórmula ‘Full Monty’ está viva, en buen estado y todavía es irresistible (… ) tiene sus toques cursis pero consigue una honesta reacción emocional con su conmovedor final” Lou Lumenick: New York Post

54989_prideEs un canto a los mejores valores humanos, al encuentro de que en cada uno de nosotros hay mucho más que una amalgama de prejuicios y antipatías y de que somos capaces de cambiar, aprender, conocer e integrar aquello que desconocíamos de nosotros mismos o de los demás. Pero de forma delicada, suave, ingeniosa e inteligente, sin manipulaciones. Apelando al corazón, a la emoción, a la calidez e inocencia de lo mejor de cada cual. Saber ver al otro sin sucumbir al catálogo de vulgaridades o tergiversaciones que nos impidan comprender que somos todos dignos de respeto, aprecio, afecto y lealtad.

Llevada con buen pulso, los personajes son creíbles con objetivos claros, llevados a cabo por un reparto que funciona como engranes dentro de un reloj. En algunos momentos podría parecer que bordee el límite subjetivo, esa franja que divide el terreno de cuando se habla de sentimientos y de cuando es sentimentalismo puro y duro, cosa que al menos para mí no ocurre, al estar hábilmente tratada y al dosificar astutamente tanto su intención como su intensidad, esquivando el llegar a cargar las tintas, cosa en la que fácilmente se podría haber incurrido.

2La película no es perfecta, resulta demasiado larga y tiene muchas escenas superfluas. Seguramente 90 o 95 minutos hubieran sido suficientes para contar esta historia en vez de los 113 que dura, pero el resultado es francamente bueno, entrañable, emocionante y lleno de un espíritu a reivindicar especialmente en estos días, que es el de la conciliación.

“Warchus es director de teatro de profesión, y ‘Pride’ vibra con la misma energía y el mismo estímulo que una gran obra sobre el escenario. Busca los aplausos, y se los gana. (…) Puntuación: ★★★★ (sobre 5)” Robbie Collin: Telegraph