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¡Hola [email protected] #homosensuales! Hoy les comento sobre una película que aborda el lesbianismo y la transexualidad en el Berlín del siglo XIX, maravillosamente protagonizada por Glenn Close (Dangerous Liaisons (1988)). Les juro que no me son suficientes los halagos para referirme a la exquisita interpretación que Glenn Close realiza en esta película, la actriz fungió también como  guionista y productora, por lo que se hizo a su medida una cinta crítica, dura y bella. Muchas veces las prisiones en las que estamos atrapados son imposiciones propias nacidas desde la opresión de la sociedad; Albert Nobbs  trata de eso, vemos el sacrificio de una mujer en trasvestirse en varón para poder ganarse la vida más allá de las condiciones que una mujer común tendría para vivir en un Berlín de Siglo XIX. Y con tantos años, logra construir su identidad de género a través de esta identidad masculina. foto-albert-nobbs-14-297Nos compenetramos con Albert Nobbs desde que la actriz es iluminada por las luces de las velas; las motivaciones de personaje se mantienen firmes durante el metraje. La película retrata la dualidad masculina y femenina del personaje principal, quien comienza a dudar de su identidad al chocar con Hubert Page (Janet McTeer), otra mujer travestida que mantiene una relación lésbica. Así Nobbs ve en Page un ejemplo a seguir, ya no existe una mujer dentro de Nobbs, ya es un hombre y como tal, debe de buscar una mujer joven a quien amar y proteger. Todos los detalles técnicos están muy bien cuidados, donde destaca el decorado, la ambientación y el score. El talón de aquiles de la cinta es su precipitado final, tan abrupto como aniquilante. Un final doloroso, que no deja ni un atisbo de felicidad, algo demasiado inesperado que sucede en el tramo final sin apenas aviso, y la escena final está por demás dudosa de significación. De ahí en fuera, déjense llevar por la apasionante historia de un hombre en el cuerpo de una frágil mujer y sus grandes aspiraciones.

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