El Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela acaba de reconocer los derechos de los hijos de las familias homoparentales. 

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Migdely Miranda, una mujer venezolana, contrajo matrimonio con Ginyveth Soto, una mujer argentina, en 2010 en la localidad de Rosario, Argentina. Cuando decidieron tener un hijo, Soto donó un óvulo que posteriormente fue implantado en Miranda. Su hijo, nacido en Argentina, fue registrado como Salvador Gabriel Soto Miranda, sin embargo, cuando la pareja intentó que el niño fuera registrado en Venezuela con los apellidos de ambas madres, pero antes de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) diera su pronunciamiento oficial, Soto fue asesinada en Caracas.

Cuatro meses después de la muerte de Soto, el CNE dio su pronunciamiento oficial, en donde admitía registrar los datos del hijo de la pareja sin el apellido de Soto. Cuando Miranda acudió a un tribunal para tratar de registrar a Salvador con los apellidos de ambas madres, el tribunal determinó que el niño no era hijo de Soto, y por lo tanto, no tenía el derecho a heredar el patrimonio de ésta. Miranda entonces tuvo que acudir al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), el cual logró anular las decisiones previamente tomadas por el CNE. El TSJ entonces reconoció la doble filiación de Salvador, ordenó su inscripción en el Registro Civil con los apellidos de ambas madres y ordenó al Servicio de Administración Aduanera y Tributaria (Seniat) que se le incluyese en la declaración sucesoral de sus madres.

Migdely Miranda y Ginyveth Soto cuando se encontraban a la espera del nacimiento de su hijo
Migdely Miranda y Ginyveth Soto cuando se encontraban a la espera del nacimiento de su hijo

Igualmente, a pesar de que Venezuela es un país donde ni el matrimonio igualitario ni la adopción homoparental es legal, el TSJ reinterpretó el artículo 75 de la Constitución, y determinó que las parejas homosexuales que tengan hijos por medio de reproducción asistida, contarán con todos los derechos con los que los padres heterosexuales cuentan, además de que “los niños, niñas y adolescentes nacidos en estas familias tienen la protección del estado al igual que cualquier otro niño que haya nacido dentro de una familia tradicional”.

José Manuel Simons, abogado de Miranda, aseguró que, a pesar de que este caso fue sólo para amparar a una familia, podría utilizarse para apoyar a todas las familias homoparentales que hayan tenido hijos por reproducción asistida, cosa que es un gran logro para muchas familias diversas cuyos padres, desafortunadamente, aún no pueden contraer matrimonio legalmente en el país.

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