La UPR en este nuevo año escolar comenzará la implementación del nuevo protocolo a favor de los estudiantes trans en todas sus instancias. 

En mayo del año pasado, en Estados Unidos los departamentos de Educación y Justicia lanzaron un comunicado en donde se decía que todas las instituciones educativas que recibieran fondos federales tenían que atenerse a lo que se estipula en el Artículo IX de la Education Amendments Act of 1972, en donde se prohíbe la discriminación dentro de las instituciones educativas por orientación sexual o identidad de género. Y, para atenerse a los requerimentos que en este comunicado se presentaban, la Junta de Gobierno (JG) de la UPR decidió aprobar el Plan de Trabajo para el Cumplimiento con la Reglamentación sobre Estudiantes Transgénero.

Con este plan se buscaba que, así como en algunas de las instituciones estadounidenses, en las instituciones puertorriqueñas se pudieran respetar los derechos de las personas trans, y la Universidad de Puerto Rico (UPR) ha sido una de las primeras instituciones en seguir este plan de trabajo. Desde el próximo mes de febrero, en la UPR se comenzarán a cambiar las señalizaciones en los baños, para que quede explícito que aquellas personas que se identifican como transexuales pueden entrar al baño del sexo con el que se identifican sin temor a ser discriminados o violentados por esto.

“Esto es una gran validación de parte del sistema UPR, ya que muchos estudiantes se sienten incómodos y est le puede abrir las puertas de sentirse respaldados. Es sentirse que pertenecen a la comunidad universitaria. Es un paso muy grande de validar nuestra comunidad y unirla al resto”.

Dijo Pó Rodil, estudiante de la UPR.

Pó Rodil, estudiante de la UPR, que se beneficiará de este nuevo protocolo

El cambio de señalizaciones en los baños es tan sólo un primer paso para este nuevo protocolo a favor de los estudiantes trans de la UPR. Y, entre otras acciones próximas a tomar para continuar con este protocolo están, el permitir a los alumnos registrarse con su nombre de preferencia; el derecho a elegir los dormitorios con base en el género con el que los estudiantes se identifican; la creación de campañas educativas sobre los derechos de los estudiantes trans, así como talleres de capacitación a la comunidad universitaria sobre los derechos de estos estudiantes, entre otras cosas.

Por su parte, en recientes entrevistas con los estudiantes de esta institución, se ha visto que la mayoría de ellos se encuentran abiertos a este cambio, e incluso lo han apoyado. Esperemos que, así como los estudiantes de la UPR han aceptado y apoyado este cambio, cada vez más estudiantes e instituciones lo hagan, para que en todo Puerto Rico se pueda seguir trabajando a favor de los derechos de toda la comunidad sexualmente diversa.