La Corte Constitucional ha ordenado que el centro comercial Portal del Prado, en Barranquilla, Colombia, se disculpe por actos discriminatorios cometidos en el lugar, otra vez. 

En Enero del 2016, Bayron Gutiérrez Pájaro y Rafael Salgado Pinedo se encontraban en una banca del segundo piso del centro comercial Portal del Prado, en Barranquilla, Colombia, cuando se aproximó a ellos un elemento de seguridad del lugar. El elemento de seguridad le pidió a la pareja que salieran, y que “eso era un lugar familiar, que no era para hacer ese tipo de aberraciones, que teníamos otros lugares para hacer manifestaciones de amor [darse un beso]”. Luego de unos minutos de estar discutiendo con el elemento de seguridad, el supervisor se acercó y les pidió que se acercaran al área de comida, ya que el centro comercial cerraría pronto.

Debido al trato que sufrieron por el primer elemento de seguridad, la pareja decidió interponer, a través de Caribe Afirmativo, una acción de tutela contra el centro comercial Portal del Prado, y contra la empresa Videlca Ltda., que le brinda los servicios de seguridad al centro comercial.

“Fue muy incómodo el momento que vivimos porque delante de varias personas que se acercaron al ver la situación, el vigilante nos volvió a insinuar que si estábamos en ese lugar, que ya se encontraba despejado, podíamos hacer algo pervertido. Lo que queremos es que se disculpen de forma pública igual que como nos sacaron del lugar”.

Dijo Rafael Salgado en una entrevista.

Bayron Gutiérrez y Rafael Salgado, la pareja que fue discriminada en Portal del Prado

Cuando el caso se presentó en el Juzgado Quinto Civil del Circuito de Barranquilla, se falló a favor del centro comercial luego de que se concluyera que éste no había violado los derechos de la pareja. Sin embargo, cuando se llevó el caso a la Corte Constitucional, la Sala Quinta de Revisión falló a favor de la pareja, asegurando que un beso no podía ser sancionado ya que este tipo de demostraciones de amor “no constituyen un acto de alto contenido íntimo, sexual, o de naturaleza obscena”.

De la misma manera, se exigió que dentro de las instalaciones de este centro se le concediera a esta pareja “los derechos fundamentales a la dignidad humana, al libre desarrollo de la personalidad, a la intimidad personal, a la igualdad, y a la prohibición de discriminación por la orientación sexual diversa”. La sentencia finaliza exigiendo que tanto Portal del Prado, como la empresa Videlca presenten disculpas de forma escrita y privada a la pareja.

A pesar de que este fallo de la Corte Constitucional es un avance para el respeto de los derechos LGBT+, ésta no es la primera vez que Portal del Prado ha tenido que pedir disculpas por actos discriminatorios cometidos en contra de la comunidad LGBT+. A mediados del 2016, el centro comercial y la empresa de seguridad tuvieron que dar una disculpa pública a Héctor Barrios Peña luego de que un elemento de seguridad lo haya acusado sin prueba alguna de cometer actos obscenos en un baño del lugar, para luego humillarlo y expulsarlo del lugar.

Esperemos que con esta segunda llamada de atención tanto la empresa de seguridad como el centro comercial puedan comenzar a aplicar cursos para sensibilizar a su personal en temas relacionados tanto con la comunidad LGBT+, como con las mujeres, indígenas, personas con discapacidades, y cualquier otro grupo que pueda ser denominado “grupo vulnerable”.

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