La “periodista” rusa Alisa Titko, visitó la ciudad de Manchester y se llevó una sorpresa que la ayudó a descubrir por qué hay tantos gays en la ciudad.

En un viaje a la ciudad de Manchester la periodista Alisa Titko, que trabaja para el periódico más leído en Rusia, Komsomolskaya Pravda, se llevó una desagradable sorpresa cuando se dio cuenta que estaba en “Gay Village”, por lo que decidió investigar la razón por la que había tantos gays en la ciudad.

¿"Periodista"rusa descubrió por que hay tantos gays?Alisa no pudo contenerse y compartió todas sus vivencias en la columna de su periódico donde expresa su repudio hacia los homosexuales que se toman de la mano en las calles y hacia las mujeres de Manchester.

“En Manchester hay toda una sección de la ciudad para homosexuales.

“Nadie me contó al respecto, la encontré sola mientras caminaba por la cuidad. Incluso hay un letrero que dice “Gay Village”.

“Es el lugar más popular para parejas gay, y hay cafeterías y clubes con banderas de arcoíris.

Por las noches los gays y lesbianas no se esconden – no sólo están en clubs privados, están en las calles. En las paredes hay carteles de Batman y Superman besándose.

“Constantemente escucho que las parejas gay deberían de ser tratadas con más tolerancia…pero que bueno que en Moscú no existen ese tipo de calles.

Si el orgullo gay no estuviera prohibido, todos esos hombres desnudos estarían transitando por la calle principal de Moscú.

“Hay mucha gente gorda en Manchester. Mujeres jóvenes que nos les importa que la grasa cuelgue de su abdomen, y que no entran en sus jeans.

“Apesar de eso cuando van al club, lo hacen con pantalones muy ajustados y mini vestidos.

“Por supuesto, es casi imposible que los hombres se vuelvan gay debido a que las chicas son gordas y nada sexys… pero es parte de ello.

Escribe Alisa Titko en su columna.

Titko concluyó que la razón por la que cada vez hay más personas de la comunidad LGBT+ en Rusia es porque sus padres no los golpean lo suficiente y desea que Rusia continúe siendo “normal”, con familias normales, sin mezclar amor con el libertinaje. 

La columna de Titko es un reflejo de la sociedad rusa que continúa sumando puntos como uno de los lugares más homofobicos en el mundo.