En Madrid y en Florida fueron detenidos dos hombres que amenazaban con “repetir lo sucedido en Orlando”. 

José Miguel Camargo Quintanilla, de 36 años, a través de sus redes sociales exhortaba a las personas hablaba en pro de la discriminación y la violencia hacia la comunidad LGBT+, o lo que él llama los “homofascistas”. Pero su odio hacia la comunidad sexualmente diversa no se detenía en esparcir mensajes homofóbicos. Tanto en su canal de Youtube, que ahora se encuentra inactivo, como en su página web, Camargo Quintanilla comenzó a mandar amenazas hacia la comunidad LGBT+, llegando a mostrar un arma en algunos de sus videos y diciendo que él haría que lo sucedido en Orlando se repitiera, esta vez durante uno de los festivales queer más importantes del mundo: el Circuit. Y en redes sociales sus amenazas fueron las mismas. Personas como Carla Antonelli, reconocida activista por los derechos LGBT+, recibieron amenazas por parte de Camargo Quintanilla.

Aquí aprenderás la manera de neutralizar los ataques HOMOFASCISTAS, reconociendo sus dogmas y eufemismos utilizados en la manipulación del lenguaje para obtener beneficios, privilegios y prebendas del estado, pasando desapercibidos al común de la sociedad, dormida ante semejante violación de los derechos de hombres, mujeres y niños”.
Se puede leer en la página principal de su sitio web.
Gracias a las diferentes denuncias de los usuarios de las redes sociales, como las denuncias del colectivo Arcópoli y el Observatorio Madrileño contra la LGTBfobia, la policía de Mataró (Barcelona), donde reside Camargo, decidió detenerlo. Fue por esta detención que el público supo que Camargo Quintanilla ya tenía antecedentes por “malos tratos y lesiones”. De hecho, había una órden de búsqueda a su nombre por parte de un juzgado de Barcelona.
Uno de los tweets de Camargo amenazando con repetir lo sucedido en Orlando

Tweet de Camargo amenazando con repetir lo sucedido en Orlando

Cuando Camargo fue arrestado, se confiscó asimismo el arma que había mostrado en algunos de sus videos subidos a Youtube y fue inspeccionada inmediatamente ya que Camargo cuenta con una prohibición para tener armas. El arma que Camargo había mostrado en sus videos era una pistola de 9 mm Walther P22; una pistola de fogueo, que no contiene ningún tipo de balas y sólo está hecha para simular el ruido de un disparo real.  Camargo pudo obtener esta pistola porque, al ser una pistola “ficticia”, la prohibición que este hombre tenía no aplicaba para ella.

La policía aseguró que si bien la prohibición que Camargo tenía para adquirir armas no le prohibía adquirir esta pistola de fogueo, el hombre tampoco tenía las licencias reglamentarias para tener este tipo de arma. El hombre se enfrentaba a una posible pena de entre uno y cuatro años de cárcel por delito de odio en contra de la comunidad LGBT+, además de una multa de hasta 30,000 euros por la infracción a la Ley de Seguridad Ciudadana que el hombre realizó al mostrar el arma “de manera intimidatoria” en las redes sociales.

Sin embargo, este hombre fue liberado casi tan rápido como fue detenido. Esta noticia ha causado revuelo en las redes sociales, ya que Camargo ha vuelto a postear un  nuevo video y a vuelto a amenazar a la comunidad. Desde que se supo la noticia de la liberación de este hombre, el Observatorio Madrileño contra la LGTBfobia ha comenzado una campaña para que se cierren las redes sociales de Camargo. Además, diferentes grupos de la comunidad sexualmente diversa han comenzado nuevamente a denunciarlo con la policía madrileña para que vuelva a ser detenido, y no sea puesto en libertad nuevamente.

Un caso similar se vivió en Florida, cuando Craig Allen Jungwirth amenazó con estar “planeando algo” similar a lo que pasó en Orlando. 

“Si ustedes, perdedores, piensan que el tiroteo del club Pulse fue malo, esperen hasta que vean lo que estoy planeando para el Día del Trabajo [un día feriado para las familias estadounidenses]”.
Escribió Allen en sus redes sociales.
Fotografía de Allen luego de ser detenido para su investigación

Allen luego de ser detenido

Debido a estos mensajes, la comunidad LGBT+ de la ciudad de Wilton Manors decidió denunciarlo a las autoridades, las cuales lo detuvieron para que fuese investigado. Cuando comenzó la investigación de Allen se supo que ya tenía un historial de acoso a sus vecinos. Por ahora, las autoridades han prohibido a Allen enviar cualquier mensaje que contenga amenazas o mensajes de odio de cualquier tipo mientras esté bajo investigación y aún si sale libre del juicio. Su juicio comenzó el pasado martes 6 de septiembre, y si es hallado culpable podría pasar alrededor de cinco años en prisión.

El ataque a Pulse Orlando ha logrado llamar la atención hacia la discriminación y el odio que la comunidad sexualmente diversa sufre día a día, por lo que los diferentes grupos LGBT+ del mundo, apoyados por muchos de los gobiernos (ya sean estatales, regionales o federales) están luchando para que los sistemas de justicia sean cada vez menos condescendientes con los agresores hacia la comunidad LGBT+. Y aunque la justicia no se ha aplicado a todos como se debería, se ha logrado que casos como estos, de amenazas hacia la comunidad, sean investigados cuando aún son una amenaza, y no hasta que se han vuelto una tragedia, evitando así que se vuelva a sufrir un ataque como el que se sufrió en Pulse Orlando.