A finales del mes pasado se le otorgó a la peleadora Amanda “la leona” Nunes el Premio a la Visibilidad otorgado por Equality California (EQCA).

Amanda Nunes hizo historia en el combate de peso gallo (56.7 kg a 61.2 kg) de la Ultimate Fighting Championship (UFC) UFC 200: Tate vs. Nunes. En el primer round de este enfrentamiento, Nunes le ganó a Miesha Tate por sometimiento, convirtiendose así no solo en la primera brasileña en ganar un campeonato de la UFC, sino también en la primera mujer abiertamente lesbiana en ganarlo.

Además de llevarse el título de campeona en peso gallo de la UFC, Nunes también ha sido reconocida con el Premio a la Visibilidad, otorgado durante los Equality California Awards en Los Ángeles, y organizados por EQCA, una de las organizaciones directamente implicadas en la creación y aprobación de leyes para combatir la discriminación en el estado. Nunes recibió el premio junto con su pareja Nina Ansaroff, luchadora de peso pluma en la UFC.

“Cuando la gente se dé cuenta de lo poderoso que es el amor, entonces el mundo va a ser un mejor lugar. Quiero ver que esto sea una realidad un día. Voy a hacer todo lo que esté en mis manos para apoyar a esta comunidad con una energía positiva al compartir mi amor y al mostrarle a todos que soy feliz. Mi sueño se ha vuelto realidad y quiero compartir esto con todos y ayudar a las personas a ser ellas mismas. Voy a seguir haciéndolo hasta que el mundo sea un lugar mejor”

Dijo Nunes durante su discurso de aceptación.

Amanda Nunes con Nina Asaroff luego de haber ganado el premio a la visibilidad

La primera campeona de la UFC abiertamente lesbiana, Amanda Nunes con su pareja Nina Asaroff luego de haber ganado el premio a la visibilidad

Como luchadora profesional, Nunes también ha sido una embajadora no oficial de la campaña “We Are All Fighters” la cual, en unión con la Gay & Lesbian Community Center of Southern Nevada, celebran “al luchador dentro de todos nosotros”. Esta campaña busca reconocer las batallas que todas las personas tienen en su dia a día, y busca traer atención hacia individuos y comunidades que están peleando por la igualdad, además de que ofrecen apoyo tanto económica como legal y psicológicamente a toda la comunidad LGBT+, además de familias en estado de pobreza en el sur de Nevada, Estados Unidos.

Esperemos que las acciones y los reconocimientos que ha recibido esta luchadora ayuden a que cada vez más deportistas pierdan el miedo de salir del clóset, o a que cada vez más personas de la comunidad sexualmente diversa comiencen a practicar algún deporte con la seguiridad de que el mundo ha cambiado (y que seguirá cambiando) para bien, que la discriminación que se vivía antes en los deportes, aunque no inexistente todavía, ya no es tan fuerte como lo era antes, y que serán aceptados sean como sean en esta área, y en todas las demás.