Hoy día es mucho más importante contestar un Whatsapp del grupo de los amigos, que resulta ser un meme o una imagen divertida, que sentarse a convivir con la gente con la que estamos físicamente, especialmente si se trata de la familia, ¿a poco no? Y obviamente compartir nuestra ubicación y/o alguna fotografía de en dónde estamos y con quien, para que lo demás sepan qué estamos haciendo… Pero, ¿y qué pasó con compartir con quienes estamos en realidad? ¿Dejan ellos de ser importantes?

Yo creo que no, y también creo que a veces nos hace falta desconectarnos para conectar con los demás, dejar el celular o la tableta a un lado y compartir momentos y experiencias con la gente con la que estamos conviviendo en el momento, sin la necesidad de que los demás vean lo bien que lo estamos pasando o lo relajados que estamos, simplemente hacerlo.

“Ese momento precioso que estás con unos amigos y te quieres acordar de un actor que lo tienes en la punta de la lengua y dices –ay, si, que hizo Cadena Perpetua, que sale con Morgan Freeman, y la otra, que está casado con Susan Sarandon, que no que se han separado- y estás ahí con todo el jaleo, y siempre hay un imbécil de %$#&! que con su iPhone te dice –Es Tim Robins-, cortada de rollo.” Cristina Fenollar en su monólogo “Yo no tengo iPhone”

smartphone_2115605bPoner atención en las conversaciones, estar física y mentalmente en el mismo lugar, relajarte y disfrutar del momento, en el momento y con la gente que te acompaña, ver a la gente a los ojos y que te vean de regreso, y claro, ya después compartir todo eso en tus redes sociales, pero no perder el momento en el momento. El otro día estaba en un concierto y me fijé como varias personas pasaron todo el tiempo grabándolo y viéndolo en sus celulares, ¿Entonces para que gastaste en un boleto? Mejor cómprate el Blue Ray o velo en streaming y listo, más barato y seguro las tomas serán mejores que las tuyas, sin ofender, pero el chiste es que los demás vean que TU estabas ahí, que tenías un excelente lugar y que lo desperdiciaste viendo el concierto en vivo desde tu celular… #sigh

O claro, cuando te invitan a cenar a casa de tus amigos y están ahí, todos sentados en la mesa, viendo las pantallas de sus celulares, dando like y comentando lo que los demás están haciendo, o bien ligando o jugando Candy Crush, en vez de platicar, convivir, contar historias, etc, es una fotografía muy triste, pero real.

smartphones_peopleHoy en día nos preocupa más la aceptación de los demás a través de un like o su opinión acerca de lo que hacemos, cómo nos vemos y los lugares a los que vamos, que el hecho de ir o hacer cualquier cosa que sea lo que nos guste a nosotros, o díganme que no se preocupan por su número de seguidores en Twitter o cuántos likes tiene su selfie en Instagram o quienes han visto y/o compartido su video en Youtube o Vine, cuanta gente ve sus Snaps, etc., y esto no discrimina, personas famosas y comunes y corrientes –sufren- de este síndrome de aceptación crónica causado por el mal uso y/o abuso de las redes sociales.

Pero ojo, yo no digo que las redes sociales “son del Diablo”, no, al contrario, son un gran canal de comunicación y marketing con alcances casi infinitos e innumerables posibilidades, pero el uso desmedido e incontrolado de estas aplicaciones puede traer problemas a cualquiera y aguas, porque te puedes estar perdiendo de mucho más de lo que estás compartiendo en tus redes, #I’mJustSaying

XOXO