De bloguero a figura literaria, José Luis Serrano se aventuró en el mundo de las letras con el seudónimo elputojacktwist. Sí, haciendo referencia a Brokeback Mountain. Y fue gracias a este nombre que logró el reconocimiento de los internautas, compartiendo sus ideas, poemas y todo aquello que en su cabeza rondaba respecto al ser homosexual. Actualmente colabora en The Huffington Post, dosmanzanas y Pikara.

Lo peor de todo es la luz es su tercera novela y para ese entonces, Serrano ya se había ganado el reconocimiento de muchos lectores de habla hispana, en gran medida, por la sinceridad con la que habló de los lastres que han mantenido oprimida a la comunidad LGBTI+, pero sin dejar del lado una profunda sensibilidad. Por ejemplo, en 2010 un extracto de su texto La pluma es nuestra raza conquistó a los lectores del periódico español El País.

Cuando criticamos la pluma en el desfile del orgullo criticamos a los que han sido torturados por hacer visible su homosexualidad. Si no hubiera sido por ellos, jamás habríamos conseguido nada. No habríamos existido. Seguiríamos practicando sexo a escondidas expuestos al chantaje. La pluma nos hace visibles. La pluma es nuestra raza.

Pueden leer el texto completo acá en The Huffington Post.

Les presento al autor / Foto: Enrique Anarte

Este libro tiene una historia nada convencional narrada desde las conversaciones del autor con su marido acerca del imposible romance entre dos hombres heterosexuales. Así que puedo asegurarles desde el inicio que será imposible que esta historia no los atrape hasta el final.

Narrada a lo largo de 50 años, esta historia de un vínculo poco común entre dos hombres heterosexuales, un apasionado relato acerca de cómo Koldo y Edorta se enamoran pero no lo saben, o quizás no quieren saberlo.

Llamarle amistad a lo que estos dos hombres tienen se queda corto, pero llamarle amor sería ir demasiado lejos…

No es el romance lo que resalta en esta obra, sino la forma en la que se cuenta, ya que aunque Koldo y Edorta no se permiten llevar más allá sus sentimientos, José Luis y su marido conversan acerca de todas las posibilidades no cometidas por los protagonistas de la historia. Por ello, en algunos momentos encontrarán una narrativa sumamente romántica y apasionada y en otros, todo va a enfriarse, pero les será imposible apartarse de esta historia. Y aunque pareciera que se omite la verdadera historia entre Koldo y Edorta, esta historia es más bien solo la ante sala para el mensaje más importante del libro que viene en la segunda parte cuando el autor y su marido se dan oportunidad de fantasear acerca de cómo habría fluido la historia entre los protagonistas con menos miedo y mucha más pasión.

Y aunque parezca que esta omisión de la historia pudiese restarle encanto a la historia, la propuesta del autor es maravillosa para despertar dudas en el lector. ¿Pueden dos heterosexuales enamorarse, crear un lazo mucho más profundo que la simple camaradería? ¿La identidad sexual es definitiva o de pronto sus límites pueden desvanecerse en algún punto? ¿Puede un amor tan puro prevalecer por tantos años y nunca manifestar la necesidad de la cercanía física? Estas interrogantes, considero, son de vital importancia para ver la novela no solo como un referente más en la literatura gay, sino como un análisis sobre las etiquetas y las normas que le han impedido a tantos Koldas y tantos Edortas en el mundo, permitirse vivir un romance pleno con alguien de su mismo sexo por miedo.

Portada de Lo peor de todo es la luz (2015), Ed. Eagles

Distintas reflexiones, que provocan y seducen a través de una narrativa vibrante que nunca abandona la reflexión ni omite el romanticismo. Es una novela que permite al lector ir mucho más allá de sus propios estándares y permitirse conocer la historia de dos hombres que se enamoran, haciendo a un lado las etiquetas.

Este ingrediente es vital para disfrutar la novela. No es un libro que está hecho con la receta común de principio – desarrollo – clímax – final. Tiene una estructura un poco más compleja, aunque el leerlo es sencillo. Eso sí, está diseñado para invitar al lector a hacer un análisis en su tiempo y circunstancias, del cómo habría resultado esta historia. El autor se ha ocupado de entregar una novela que sí, se goza, pero también se sufre en esos momentos en los que parece que hay espacios en blanco y toca el momento de la reflexión propia. Porque como buen blogger, Serrano se da tiempo de dejar abierta la conversación para que uno lance sus propias aseveraciones y resuelva sus propias preguntas acerca del amor, el sexo, la vida y la identidad. Es un libro que les recomiendo comprar en pares y leer junto a un buen amigo o su pareja, es un buen ejercicio para entender cómo la diversidad sexual puede ser un espectro completamente distinto para cada ser humano.

Sin duda van a disfrutar esta historia, pero más disfrutarán todas las ideas que sembrará en su cabeza. No podrán evitar involucrar su propia historia con estos personajes y estoy seguro de que les ayudará a analizar algunas de sus propias emociones a través de las voces de los protagonistas y los narradores.

Es una novela que continúa aún cuando terminas de leer la última frase, así que espero que cuando la lean me hagan saber qué luces y sombras les dejó.

¿Qué opinas?