Es común que en las personas exista un sentimiento de insatisfacción acerca del cuerpo que poseen. ¿No les ha pasado? Tal vez sienten que son demasiado peludos, o que son demasiado lampiños. Que su cuerpo es demasiado ancho, o tal vez muy delgado. O muy bajos, o demasiado altos. A todos nos pasa por la cabeza una idea de estas, pero a Dylan le pasa todo el tiempo, a todas horas está inconforme con su cuerpo: muy alto, muy peludo y muy corpulento para ser un adolescente que pase desapercibido.  Sus compañeros de escuela y todo su entorno se han encargado de recordarle desde hace mucho tiempo lo feo que es. Y de hecho, le han impuesto el sobrenombre de “Bestia”…

Esta novela fue escrita por Brie Spangler en el 2016; titulada en inglés como “Beast”, Spangler tomó el cuento de la Bella y la Bestia para inspirarse y crear la historia de Jamie y Dylan, dos adolescentes que comparten esa sensación de ser inadecuados, para el mundo y para sí mismos.

¿Quienes somos en realidad? ¿Lo que los demás ven, o lo que hemos elegido ser?

En realidad cuando llegó esta novela a mis manos, bien a bien no sabía que esperar. Estaba seguro de que se trataba de un chick flick literario, una novela tierna y adolescente escrita precisamente para dar un mensaje a este público sobre aceptación y también sobre las implicaciones del bullying, la homo/transfobia, e incluso sobre el tema de las auto lesiones. También esperaba encontrarme con todo el cuento de la Bella y la Bestia reestructurado para la comunidad LGBTI+, pero a decir verdad las diferencias son mínimas. Quizá Spangler solo quería rescatar en esencia la enseñanza de este cuento: la belleza real es la que está en el interior. Aunque de cualquier forma, Disney al final transformó a la Bestia en un apuesto príncipe, pero ese es tema aparte.

Portada de la versión en español: “El corazón de la bestia”.

Imaginen a un muchacho de 15 años de casi dos metros de estatura y con exceso de vello corporal. Nada atractivo para muchas adolescentes que digamos. Este muchacho es Dylan, quien se encarga de narrar la historia y desde las primeras líneas, nuestro protagonista deja ver la serie de complejos que tiene acerca de su imagen; por supuesto ocasionados por su entorno. Aunque, debo decir que uno de los tintes que me gustaron de este personaje, es el humor con el que hace frente a sus demonios. Sin embargo, este escudo no le basta para anteponerse a su realidad. Esto queda muy claro cuando “por accidente”, Dylan cae del tejado y después de este evento se ve obligado a asistir a sesiones de terapia debido a que el traumatólogo que lo atiende se da cuenta de que este chico podría intentar hacerse daño de nuevo. En las sesiones de terapia conoce a Jamie, una chica transexual que cambia la vida del protagonista.

Debo decir que si van a leer este libro, se adentrarán en una historia dirigida para un público muy específico y por lo tanto aborda temas adolescentes que quizá para aquellos que ya han llegado a los 20s, no les resulten familiares y les será difícil (como a mí) implicarse con los personajes. No por ello, quiere decir que no puedan ser empáticos porque las vivencias de Jamie y Dylan nos ofrecen una perspectiva muy rescatable acerca de lo que muchas personas viven, porque no solamente los miembros de la comunidad LGBTI+ llegamos a sentir que no encajamos o que la imagen que los demás tienen de nosotros, no representa lo que en realidad somos.

Eso sí. Es una historia romántica, porque está escrita y pensada para conmover al público adolescente, y qué mejor forma de hacerlo que través de una historia de amor. Aunque la verdad es que no se necesita mucho esfuerzo para entender la historia, el trasfondo de la personalidad de los personajes, ni para adivinar en que acabará. Sin embargo, considero que los personajes creados por la autora, poseen aspectos que pocos autores se atreven a usar, sobre todo aquellos que se dirigen al público juvenil. Porque aunque hoy en día tenemos al alcance más literatura que aborda temas sobre diversidad sexual, sigue siendo insuficiente para algunos miembros de nuestra comunidad, como los intersexuales, bisexuales, transexuales, pansexuales  e incluso para las personas asexuales.

Brie Spangler – Foto: Twitter

Aún con el elemento romántico en el que Spangler hace bastante énfasis, algo rescatable de esta novela es que no deja de lado la importancia de tratar el tema de la transexualidad con absoluta sensibilidad. No sé hasta qué punto la autora está relacionada la comunidad trans, pero me parece que el personaje de Jamie aporta una representación precisa de este sector de nuestra comunidad.

Insisto en que aunque se ha presentado de un retelling de la Bella y la Bestia, solo converge con este cuento en elementos esenciales. Va un poco más allá de lo que esperas cuando miras la portada, pero es una historia muy simple, con personajes afables y una narrativa fluida que disfrutarán. ¿Eso quiere decir que la recomiendo? Sí, sobre todo por el tema de la sensibilización, puede ser un libro recomendable para padres o amigos de personas transexuales y por supuesto para adolescentes LGBTI+, principalmente porque aporta un mensaje de aceptación que puede resultar muy positivo para los lectores.

Ojalá les guste, y si no, siempre pueden dejarme sus comentarios acá abajo y recomendarme libros que a ustedes les hayan gustado.

Gracias por leerme.