Relaciones humanas. Serían tan sencillas si no fuese por el factor humano en ellas, ¿no creen?

Porque hay que admitirlo, que el amor es bien bonito y bien simple pero las personas somos cambiantes y complicadas. Cada cabeza es un mundo dicen por ahí… pero yo digo que más bien somos todo un universo expandiéndose a velocidades exponenciales. Si bien tenemos algo de consistencia en nuestra personalidad, el tiempo se encarga de hacernos aprender y desaprender algunas cosas que modifican nuestro comportamiento y nuestras ideas; por lo tanto es natural que nuestra forma de relacionarnos cambie, desde nuestros amigos hasta nuestra familia y nuestras parejas (sexuales exclusivamente y afectivas).

Lucía Etxebarria es una autora española cuya obra ha sido reconocida por explorar temas como el amor, la bisexualidad y el feminismo. Pero esta autora no se limita únicamente a la narrativa y al ensayo pues ha hecho poesía, teatro y guión, por lo que les estoy hablando de una autora con bastante historia en el mundo de las letras.

Foto: culturamas.es

Pero el éxito de “Más peligroso es no amar” particularmente, no solo tiene que ver con la trayectoria de Lucía, sino con la investigación que realizó para escribir esta obra y con lo bien que ha sustentado sus argumentos para hablar sin tabúes de poliamor, relaciones abiertas, de la soltería, del desapego, de la pérdida de identidad en las relaciones, de los swingers inclusive y de toda la revolución que actualmente vivimos en cuanto a lazos afectivos y relaciones sexuales se refiere. Imagínense que incluso hizo uso de aplicaciones de ligue para entender mejor las diferencias entre hombres gays y heterosexuales para relacionarse, pero a su vez cómo hombres y mujeres (gays y heterosexuales) siguen una tendencia en cuanto a su forma de vivir y entender el amor y su sexualidad.

El libro está compuesto de dos grandes bloques. En el primero, Lucía desdibuja varios conceptos: amor libre, poliamor, monogamia, el mito de la media naranja, limones completos, compañeros de vida, red afectiva, entre otros, que nos ayudan a comenzar a entender que el libro no va de deshacerse de la idea de la pareja monógama… porque sí, funciona, es bonita y está bien. El punto que defiende nuestra autora va más orientado hacia la libertad: libertad de elegir con quién y cómo complicarnos la existencia. Nadie puede decidir cuál es la mejor forma de vivir tu sexualidad o tus relaciones. Quizá tus únicas experiencias hayan sido noviazgos monógamos, pero no significa que sea lo único que existe. Y el libro tampoco pretende que mañana comiences a buscar una relación poliamorosa. Más bien, el mensaje que guarda esta obra obra es sobre aceptar la diversidad, sexual y emocional.

La segunda parte del libro es sobre varias historias, de personas y sus distintas formas de involucrarse sexual y afectivamente, de cómo llegaron al punto de abrir una relación o de cómo conformaron un círculo de polifidelidad (un concepto bastante interesante, si me preguntan).

Todas estas personas comparten algo en común: aman a más de una persona a la vez, pero son incapaces de expresarlo libremente debido a todos los adjetivos con los que no quieren ser etiquetados. Ejemplo: inestable, z*rra, promiscuo/a, etc. Porque hay que admitirlo, nuestra sociedad no está lista para la diversidad sexual, mucho menos para la anarquía en el modelo tradicional de la pareja.

Por eso considero que “Más peligroso es no amar”, es un libro que nos urge a todos. Y reitero: no es para que tú dejes de creer en la pareja monógama. Porque si te funciona y de esa forma eres feliz, de esa forma quieres vivir tu amor y tu sexualidad, nadie tiene derecho a cuestionarlo. Pero tú tampoco tienes derecho a imponer esta idea a alguien que se siente cómodo/a compartiendo con otras tres personas su vida y su cama.

Portada: Más peligroso es no amar (2017). Ed. Aguilar.

Y aunque los testimonios de las personas a las que recurrió la autora, acompañados de los argumentos sustentados en investigación y una buena documentación al respecto tienen mucho valor para entender la universalidad del amor, es importante destacar que la autora también se da un buen tiempo para hablar del amor propio, de la soledad, del estigma de la soltería y de lo importante que es desarrollar una relación sumamente íntima (aunque suene a cliché) con uno mismo.

Debo destacar el empeño que puso Lucía en regalarnos una obra con la que cualquier persona, sin importar su género, orientación sexo-afectiva o estado civil, se sienta identificada. Entre sus letras también nos explica cómo el modelo social nos obliga a compartir nuestra vida con alguien y la ansiedad que esto nos provoca. El peso que tienen las relaciones en nuestras vidas puede convertirse en un lastre que termine afectando la imagen que tenemos sobre nosotros mismos y eso también es una forma de dañar el amor (propio).

Al final, la autora no quiere imponer su forma de pensar; vamos, desde el principio deja la abierta la posibilidad de que interpretes su libro (e inclusive lo leas) como mejor te parezca, pero eso sí, una vez comenzado el viaje es imposible dar marcha atrás. Su objetivo es muy simple: guiarte para entender por qué amas como amas y por qué quizá las otras formas en las que las personas se relacionan actualmente pueden resultarte hasta aberrantes. Te aseguro que el libro va atraparte porque está escrito de una forma precisa, es como una plática con tu mejor amigo acerca de este tema que seguro ya comienza a causarte más curiosidad.

Debo agregar, que este libro también me ayudó a resolver muchas dudas, que también me reconocí en varios prejuicios sobre las relaciones y que aprendí al final valiosas lecciones, así que no puedo hacer más que recomendarles que lo lean, lo compartan con aquellas personas que aman y que me cuenten qué les pareció.

No olviden que pueden dejar sus sugerencias o comentarios acá abajo o en mis redes sociales… Felices letras.

Y tú ¿qué opinas?