André Aciman nació en Alejandría, Egipto en 1951. Proveniente de una familia judía, desde muy pequeño estuvo en contacto con las culturas griega e italiana, ya que su familia se originó de la mezcla de ambas. Aciman es Doctor en Literatura Comparada por la Universidad de Harvard y actualmente escribe nada más y nada menos que para The New Yorker, The New York Times y The Paris Review. Así que les estoy hablando de toda una figura en el mundo de las letras y esta novela en particular es una joya que no puede faltar en su colección personal…

“Consigues que me guste quién soy y en lo que me convierto cuando estás conmigo”

Me tiemblan los labios y se me llenan los ojos de lágrimas cuando pienso en este libro. Es una de esas historias memorables que conmueven hasta al que dice tener el corazón más duro, es un auténtico homenaje al romanticismo. Aunque tiene su elemento shakespiriano (amor prohibido entre dos hombres y que además uno tiene 17 y el otro 24), no deja de ser una historia de amor llena de ternura.
André

André

La historia la protagoniza Elio, el hijo menor de una familia de intelectuales asentada en la costa de Italia. Durante los ’80s, la familia de este joven instaura la tradición de recibir durante el verano a jóvenes estudiantes que a cambio de un techo, ayudan al padre de Elio en sus compromisos culturales. En el año en el que se desarrolla esta historia, Oliver, un atractivo profesor universitario proveniente de Norteamérica es el elegido para pasar el verano en la casa de la familia de Elio. La historia del libro puede parecer todo un cliché si lo digo de esta forma: es sobre el romance entre estos dos hombres, pero en realidad es mucho más que un simple romance de verano. Es una verdadera obra de arte la forma en que el autor relata cómo los impulsos ocultos de miedo, fascinación y deseo de ambos chicos intensifican hasta desbordar una pasión única.

Elio es un amante de la lectura y un talentoso pianista y guitarrista, por lo que es capaz de llevar una conversación fluida con cualquiera sobre literatura clásica y cultura general, sin embargo se pasa los veranos en la casa de la playa de su familia. Sí, el chico es algo tímido pero no por convicción sino por un profundo miedo a expresar sus verdaderos deseos.

Estaba convencido de que nadie en el mundo lo deseaba tan físicamente como yo; ni había alguien dispuesto a viajar la distancia que yo estaba preparado para recorrer por él. Ninguno había estudiado cada hueso de su cuerpo, tobillos, rodillas, muñecas, dedos de las manos y de los pies, nadie codiciaba cada pliegue de sus músculos, ninguno se lo llevaba a la cama cada noche y al verlo por la mañana tumbado en su cielo junto a la piscina le sonreía y cuando una sonrisa se aproximaba a sus labios pensaba: ¿sabes ya que anoche me corrí en tu boca? 

La narración de esta novela es sumamente íntima, precisa, apasionada, tan fidedigna que produce tremendos suspiros en sus lectores. Créanme. Y no es un elemento al azar. Creo que lo sencillo o tal vez lo esperado habría sido narrar desde el personaje aparentemente más experimentado, pero desde la voz de Elio que podría representar algo de inocencia debido a su personalidad reservada, el relato se vuelve fascinante desde las primeras sensaciones que Elio experimenta con la presencia de Oliver hasta el momento en el que se tocan por primera vez y las emociones estallan dentro y fuera de las páginas.

Aunque parte también del encanto de que sea Elio quien relate y no Oliver, transforma al segundo en un misterio, y la mitad de la novela es inevitable pensar en qué carajo espera Oliver para hacer un movimiento o en lo que pasa por su mente, por lo que de principio parece que a Oliver le desagrada Elio y todo son dudas y ansiedad sobre en qué punto por fin tendrán un primer acercamiento. Se parece tanto a mis romances en la vida real… En fin, la historia es toda una montaña rusa de emociones en la que uno no puede evitar volverse cómplice del romance prohibido entre estos dos hombres.

Dicho lo anterior, debo advertirles, esto no es un romance de aplicación de ligue. La historia va lento, el autor se toma su tiempo para enredar las señales que uno y otro se lanzan para darle un toque de misterio a la historia y aunque al principio parece que jamás se van ni a besar, llega un punto en el que su acercamiento parece más bien un estallido. Entonces sí, enciérrense en su cuarto porque lo que viene los va a dejar sin aire…

Después de que Elio desarrolla una inmensa obsesión por el profesor, luego es Oliver quien no puede dejar de pensar en Elio, lo provoca, lo acaricia por debajo de la mesa y es prácticamente incapaz de alejarse de él… como si el aire literalmente le faltara cuando no tiene a Elio cerca. Pero por supuesto, no podría ser tan sencillo, por lo que los miedos ganan la batalla y Elio construye un muro porque es incapaz de ver el futuro de un hombre junto al de otro.
Algo inesperado pareció ocurrir entre ambos y, por un segundo, parecía no haber diferencia de edad, sino sólo dos hombres besándose e incluso esto parecía disolverse, al comenzar a pensar que ya no éramos ni tan siquiera dos personas sino dos seres.
Llega un punto en el que es desesperante saber que de pronto quedan como cuarenta páginas y se acabarán las seis semanas de la estancia de Oliver. En ese punto devolví el libro al estante porque me sentí incapaz de leer el final. Estaba dispuesto a ir a buscar al autor si no se quedaban juntos y reclamarle por su falta de sensatez. Estaba deseando con todas mis fuerzas que Elio y Oliver terminen juntos, pero a veces los deseos de las personas o de los personajes de las novelas no coinciden con los nuestros. Aunque en ocasiones sí. Me enamoré de los dos, lo siento, pero también amé a los padres de Elio, del entorno (la precisión con la que al autor describe los paisajes es exquisita), pero sobre todo me enamoré de cómo la descripción de romance comienza a tomar un tinte poético y le suma el factor erótico, lo que hace de esta obra un libro imprescindible para su biblioteca.

Hace unas semanas lo terminé. Para cuando ustedes lean esto, yo seguiré hecho bolita intentando superar la conmoción de tanta belleza guardada en estas páginas. Y por cierto…

En 2017, se estrenará la película basada en esta historia. Protagonizada por Armie Hammer (izq.) y Timothée Chalamet (der.), dirigida por: Luca Guadagnino.

En 2017 se estrenará la película basada en esta historia. Protagonizada por Armie Hammer (izq.) y Timothée Chalamet (der.), dirigida por: Luca Guadagnino.

¡Felices letras!