“Si el rosa es el de las niñas, el azul es del mar, el verde de los árboles, el amarillo el del sol, el negro de la noche y punto y final.”
– Óscar Espirita

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A veces pareciera que dar respuestas a los niños, fuese un reto de talla descomunal. En especial cuando preguntan el porqué de los limites impuestos.

Si el rosa es de las niñas, el azul es del mar, una historia escrita por Óscar Espirita (autor del poemario “Niño Marica”, éste con tintes no aptos para niños)  e ilustrado por Sanz I Vila (Ilustrador y autor de “Los novios de Gael”)

“Si el rosa es de las niñas, el azul es del mar” en manos de Sanz I Vila.

¿Con qué clase de obsesión nos han casado? Nos dicen que el azul de los niños y el rosa de las niñas y pareciera que desde el día que nacimos tuviéramos ya parámetros perfectamente estipulados, resulta muy sencillo imponer a un recién nacido,  gustos propios. Lo verdaderamente difícil llega cuando ese pequeño ser, comienza a ser libre de reconocer sus gustos y aferrarse a ellos. En general esto es lo mejor que puede ocurrir y en seguida se viene a flote el orgullo de los padres al notar como su pequeño/a va formando su propio carácter.

Carácter que ha sido manchado por generaciones enteras, incluso me atrevo a decir que quizás “manipulado” no es una mala manera de describir este acto, que aunque no pretendía en su totalidad causar un daño, lo causó.

Kium

 

Este libro habla precisamente de lo que un niño puede experimentar socialmente hablando, en especial en su círculo social primario. Siendo sus compañeros los primeros en hacer notorio lo que es de “hombrecitos” y qué es para niñas. Kium, refleja precisamente cómo un niño/a puede ser. No obstante, es necesario recordar que los principales autores de las frases hirientes que encasillan por color, actividades y expresiones son los padres. El machismo es un comportamiento que evidentemente tenemos que erradicar pero aún con intención de hacerlo ¿Qué tan difícil es? 

La educación que recibimos, aunque ésta tenga tintes machistas, en ocasiones, es difícil de erradicar.
¡Más nunca imposible!

En esencia lo importante es crear confianza en los niños. Hacer que su carácter se desarrolle de manera libre, quitar etiquetas y hacer que los colores dejen de ser un tema, para que sólo se dispongan a usarlos como les plazca.

No hay pretextos para no explicar adecuadamente a los niños, para hacerles saber que pueden decidir sin temer. Existen libros que hacen que todo les sea más sencillo, que tratan el tema de manera sencilla y a la vez profunda, como “Si el rosa es de las niñas, el azul es del mar”.  Hay que apostar  fuertemente por proyectos que desmitifican, que las cosas son pertenencias de un sexo o del otro. Por literatura para los pequeños que ahonden en sus problemas cotidianos y que les brinden confianza.

Y tú ¿qué opinas?