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Es el mes del #GayPride en casi todo el mundo occidental, y me enfrento a sentimientos encontrados, ya que hallo muchas incoherencias tanto en mi comunidad como en #México. UK-Gay-MarriageLa comunidad #LGBTTTIQA ciertamente ha sobrepasado muchos obstáculos: hay muchos activistas en todo el mundo que se han enfrentado a gobiernos autoritarios, leyes e instituciones retrógradas y a sociedades cerradas. Además, cada uno de nosotros desde nuestra trinchera nos hemos caído y vuelto a levantar ante la discriminación, el bullying y la homo, les, trans y otras fobias. No obstante, creo que podemos aprender todavía mucho de lo que sucede en otros países mucho más avanzados que México, como es el caso de Gran Bretaña.

Pero antes quisiera comenzar disectando el término “Orgullo“. Mis lectores frecuentes se han podido dar cuenta de que una de mis intenciones es informar sobre lo que la comunidad LGBTTTIQA ha logrado desde muchos diferentes aspectos. Les he hablado de diseñadores de interiores que nos hacen sentir que un comedor es comparable con un castillo, les he contado sobre escritores que nos roban el aliento con poemas, les he expuesto el ejemplar trabajo de emprendedores y grandes mentes de los negocios que, para bien o para mal, son #Homosensuales, y les he presentado admirables iniciativas en México y en el mundo desde y para nuestra comunidad.

lady-gaga-veste-alexander-mcqueen-2Sin embargo, cuestiono mucho lo que nuestra comunidad debería sentir por orgullo. El orgullo debería ser algo sintamos por lo que logramos, algo que pocos o nadie ha logalcanzadoado antes, como crear con nuestras manos un vestido como Alexander McQueen, cambiar una ley como Lord Waheed Alli, ganar una medalla como Tom Daley o escribir una obra o una canción como Oscar Wilde o Sir Elton John. Pero sentir orgullo simplemente por ser LGBTTTIQA no creo que sea coherente, ya que sería como sentir orgullo por nuestra estatura o nuestro color de piel. Nuestra orientación e identidad no la escogimos, nacimos con ella, no hicimos nada para crearla. No obstante, tampoco debemos sentir vergüenza por ellas.

Otra incoherencia que encuentro es la fuerte homofobia interna, el hecho de que entre nosotros mismos nos discriminemos en nuestra propia comunidad. Ya muchos de nosotros lo hemos visto, en apps para encuentros hay mucha homofobia interna “no jotas”, “no locas”, “varonil” o “discreto”; en los antros y bares frecuentemente se señala a quien se sube a las tarimas a bailar femeninas coreografías, y en las calles sentimos pena ajena por aquellos que retan, por ejemplo, la #heteronormatividad en la vestimenta. Entonces, ¿cómo exigir respeto e igualdad si entre nosotros mismos no lo hacemos?

Aquí quisiera hablarles un poco de lo que pude aprender fuera de mi país. Les presumo que tuve la oportunidad de vivir en Gran Bretaña, y además de asistir al London Pride 2011 y 2012. CIMG1284Este país, además de ser multicultural y de ofrecer una excelente calidad de vida e historia, ha demostrado ser muy progresista en lo que a nuestra comunidad le atañe. Para comenzar, en general pude darme cuenta de que la homofobia y la discriminación, aunque claro que la hay, es mucho menor. Todas las estaciones de policía y oficinas de gobierno que visité o vi tienen en la entrada una pequeña bandera de arco iris. La gente es mucho más respetuosa, e incluso las expresiones de identidad escandalosas se ven con relativa cotidianidad, sobre todo en grandes ciudades como Londres, Birmingham o Edimburgo. Ciertamente a la marcha del orgullo, tanto allá como aquí, asiste mucha gente a beber y bailar con sus amigos, y ver si se puede llevar a la cama esa noche al mejor postor. Pero en ese país, además pude darme cuenta de que la marcha va más allá (y no hablo de los londinenses con acento sexy) y de lo mucho que nos falta.

Para comenzar, está organizada en conjunto con el gobierno, y por gente que se dedica tiempo completo y se le paga para eso, a diferencia de la iniciativa personal de los organizadores en la capital mexicana, que aunque se aprecia, deja mucho que desear (sobre todo si asistieron a la del año pasado, ampliamente criticada). CIMG1243Los alcaldes de la ciudad y patrocinadores de marcas prestigiosas incluso han llegado a marchar en una caravana perfectamente organizada que avanza a buena velocidad, como si se viera un desfile en Disney. Además, es un evento muy diverso en contenido: las familias con padres heterosexuales asisten con sus hijos pequeños para pasar un bello día fuera y para que además los pequeños conozcan a la comunidad. Se ve igualmente marchar, además de hombres con poca ropa, osos, drag queens y sadomasoquistas; a abogados, policías, militares, marineros, orquestas (que van entonando éxitos de “Madge”), enfermeros, celebridades, médicos, atletas, paramédicos, organizaciones de la sociedad civil y empleados de grandes empresas de todo tipo, todos con ropa de trabajo (algunos uniformes muy sensuales) y banderas de colores.

MEN_2013_Pride_Parade_Mcr_JGO_04Por tanto, antes de tomar una bandera de colores e ir a marchar a Paseo de la Reforma o en sus respectivas ciudades, les sugiero que todos nos pongamos a pensar cuando entre nosotros nos hacemos menos, cuando permitimos que nos hagan menos, cuando no denunciamos, pero también cuando logramos algo por lo cual verdaderamente nos podemos sentir orgullosos, y cuando ondeamos una bandera para exigir igualdad, respeto y justicia; y no solamente para ver quién más la está ondeando y si es atractivo o no. Aprecio mucho el esfuerzo que se ha hecho, estoy seguro que no es tarea fácil, pero todavía falta por hacer, así que exijamos y demostremos argumentos sólidos para estar orgullosos.

PS: si #PrinceHarry se digna a salir del clóset, o quiere experimentar, #YoLoViPrimero

Prince Harry

Y tú ¿qué opinas?