Tenemos el arte para no morir con la verdad. Friedrich Nietzsche

febe2994e46bae2dc555f336fc2ff1e8Tom de Finlandia, Blade, Steve Masters, Etienne y Alfredo Roagui, háganle cancha por favor a un ilustrador #homosensual muy talentoso: Harry Bush. El apogeo de esta mente brillante fue durante los 70’s y 80’s, época durante la cual se dedicó a dibujar hermosas figuras masculinas poco cubiertas de adolescentes que empiezan a hacerse hombres, y a explorar su sexualidad.

A pesar de su prodigiosa propuesta, es relativamente poco conocido e injustamente subvalorado. Bush fue militar y marinero, y hasta laboró en el Pentágono en Estados Unidos, hasta que un viaje a Europa lo obligó a explorar su sexualidad. Ya retirado, este autodidacta fue descubierto por el fotógrafo Bob Mizer, y mayormente publicado en revistas como Physique Pictorial y Drummer.

Rubios, morenos, pelirrojos, nerds, médicos, pintores, surfistas, borrachos, marineros, motociclistas, rockeros, superhéroes y el chico de al lado; todos con bellos y jóvenes cuerpos esculpidos, fueron la inspiración de este artista perfeccionista. Sin embargo, también era desconfiado, incomprendido, solitario, difícil para trabajar y se mantuvo en el clóset debido a una fuerte homofobia interna, lo que le costó muchas oportunidades profesionales y personales.

005No obstante, su técnica y destreza son insaciables. Su soledad le sirvió para buscar felicidad (y hasta amor, quizá) en sus creaciones. Y aunque es cierto que casi cualquier artista (sobre todo homosexual) tiene conflictos emocionales, pocos saben canalizar ese defecto en un resultado tan bello. Los artistas no ven al mundo como es, sino como es para ellos.

Aceite, tinta, acuarela y grafito hechos poesía homoerótica. Algunos incluso aseguran que su propuesta mezcla perfectamente a The Village People y una película porno. Sus chicos curiosos presentan músculos firmes y órganos prominentes. Probablemente lo más excepcional del trabajo de Bush es que es atemporal, como el de Miguel Ángel o el de Caravaggio, ya que buscar el ideal del cuerpo humano es una constante. Sus personajes no sienten pena, y nos invitan a sentirnos igual, así como a celebrar la cultura gay.

harry_bush-cover-crop-750Las revistas eróticas lo tuvieron en un pedestal, y tras su muerte en 1994 (debido a un enfisema pulmonar), su legado debe reconocerse, sobre todo por atreverse a firmar cada pieza con su nombre en una época en la cual la sociedad se escandalizaba por congelar el yoghurt. Hoy podemos encontrar una antología de su obra (y echar a volar nuestra imaginación), titulada Hard Boys, gracias al trabajo del gran coleccionista de arte Robert Mainardi.