Agarren sus petacas porque hoy me los llevo a la tierra del Oktoberfest, el brezel, la bratwurst, el JägermeisterBeethoven y Lagerfeld. Pero más que una historia controversial, comida deliciosa, y una cartera bastante gorda, Alemania hoy también nos ofrece a los homosensuales un extra muy tentador cultural: arte homoerótico como pocos países se atreven a mostrarlo.

El arte en Alemania va más allá de lo que podemos ver en el Pérgamo. A lo largo y ancho de todo el país podemos apreciar piezas invaluables, y ya sean atrevidas o románticas, de los hombres más bellos y para todos los gustos. Hoy es uno de los países más abiertos de su continente y del mundo, abriéndole las puertas al matrimonio igualitario, y criticando políticas como la rusa #Scheiße

Les advierto que algunas de estas imágenes no querrán verlas frente a su jefe o su suegra, quedan advertidos. Auf Wiedersehen.

Frederic Bazille (1841-1870) Pescador con red, 1868, Remagen

Herbert List (1903-1975) Ikarus über Sphakia, 1938, München

Boris Ignatovitch (1899-1976) El Baño, 1935, Köln

Dieter Appelt (1935) Unter dem Dornenbusch, 1979, München

Herbert List (1903-1975) Antikythera, 1937, München

Herbert List (1903-1975) Yesos en la Academia de Bellas Artes, 1946, München

Frank Stürmer (1972) Tudor, Bukarest, 2004, München

Anónimo, Toter Christus, 1900, München

Frank Eugene Smith (1865-1936) Orpheus, 1914, München