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Pues ya que todos andan de humor navideño, me sumo, aunque de forma… poco convencional. Si bien el catolicismo se ha mostrado sonoramente en contra de mi orientación, en general el desprecio es mutuo #QuidProQuo. No obstante, hay algunos elementos que disfruto. Amo visitar antiguas iglesias y admirar la arquitectura y la historia, igual estoy a favor de que cualquier religión haga de cualquier persona alguien mejor, finamente, si le da paz, a mí no me quita nada aunque yo no sea espiritual, en fin.

Pero uno de los aspectos que más disfruto es el arte que durante mucho tiempo esta institución monopolizó, y justamente lo que siempre me ha provocado curiosidad y asombro es el arte homoerótico alrededor de la figura de Cristo.

Cristo (detalle), Miguel Ángel
Cristo (detalle), Miguel Ángel

Antes de seguir, debo aclarar que esta es una perspectiva personal, perdón si ofendo a alguien (no es mi intención), pero con mis argumentos ya me dirán si miento. ¿Cómo se atreve la Iglesia Católica Cristiana Apostólica Romana a condenar mi orientación sexual, cuando lo primero que veo al entrar en cualquier capilla/basílica/templo es el six pack de un barbón de 33 años con los brazos abiertos?

No soy el único: artistas plásticos homosensuales se han deleitado con cada músculo y poro de Jesucristo durante siglos, y la misma Iglesia los ha expuesto orgullosa en cada rincón y momento posible.

L'ecole de Platon,
L’ecole de Platon, Jean Delville

Para muchos de ustedes no es secreto que la Iglesia prohibió a lo largo de bastante tiempo cualquier expresión artística no relacionada con su doctrina y/o erótica. Lo único permitido al momento de querer plasmar desnudos era si la Biblia así lo establecía, como es el caso de Adán y San Sebastián, el primero usualmente apenas cubierto estratégicamente con follaje (si es que estaba cubierto), y el segundo con un paño a punto de resbalársele por la cadera. Este último mismo es también el caso de Jesucristo en la cruz.

Santo entierro, Caravaggio
Santo entierro, Caravaggio

Historiadores confirman que el gran artista homosensual Miguel Ángel replicó sin pudor su ideal de la belleza masculina (y de los hombres que amó) en el hijo de Dios en pintura en la Capilla Sixtina y en mármol en el Vaticano. Uno se puede perder una eternidad en la delicada y detallada piel de la estatua de Cristo de Cellini. A Caravaggio poco le faltó para dejar al cuerpo de Cristo como Dios lo trajo al mundo en su Santo Entierro, y el punto desde el cual lo muestra claro que no fue accidente. Y quien vea L’ecole de Platon de Jean Delville no necesita ser Sherlock Holmes para encontrar la similitud con la última cena… y al mismo tiempo con un vapor. Todo esto solamente por nombrar algunos ejemplos de artistas clásicos, pero en la actualidad igualmente hay muchos otros.

Descida da cruz, DDiArte
Descida da cruz, DDiArte

Las bellas fotografías del mesías de Pierre et Gilles, Leo Caillard y DDiArte (a esos Cristos poco les falta sudar, y a nosotros claro que eso mismo nos provocan). Asimismo encontramos otras manifestaciones, desde interiorismo kitsch hasta el giro vertiginoso que le dan Madonna en sus giras o Lady Gaga en su video de Judas.

Yo no sé si Jesús haya sido hijo de Dios, o si en realidad existió, pero lo que no podemos discutir es que representa, entre otras cosas, a un hombre de carne y hueso, y como cualquier otro hombre, tuvo su parte biológica, carnal y sexual. Y si el sexo y la sexualidad son algo natural y bello que todos compartimos, no veo por qué nos hemos de callar al momento de relacionar a Cristo con ese aspecto de nuestras vidas.

Haya sido o no pretexto homoerótico, si algo bueno podemos rescatar de la Iglesia Católica es que hoy podemos disfrutar de su arte, darle la interpretación que queramos (ya que para eso es), y adoptar lo que más nos guste en nuestras propias vidas, ya sea perdonar a los que nos ofenden o tomar vino.

Y tú ¿qué opinas?