¿Crees que una drag queen no debe entrar a un museo? ¿Y si a ti no te dejaran pasar a un antro por ser o verte gordo, fea, prieto, indio, golfa o algún otro calificativo derivado de tu apariencia?

Cuando estás a favor de que se discrimine a una drag o se le confine a antros, te pareces a los hetersoexuales homofóbicos que reclaman la exclusividad del matrimonio para ellos y pretenden negarlo a las poblaciones LGBTTTI. Tú quieres exclusividad para ejercer un derecho: el acceso a la cultura. Revisemos el caso.

El martes 25 de abril de 2017, Mikonika Q Love, ataviada como drag queen, quiso ingresar al museo Memoria y Tolerancia ubicado en el Centro Histórico de la Ciudad de México. En entrevistas, Mikonika relató que no pudo acercarse a la taquilla del inmueble, ya que personal de seguridad le impidió el paso por su aspecto.

Por su parte, el museo emitió un comunicado en el que discrepa de la versión expresada por la drag queen, y afirman que no pudo entrar debido a que no pagó el costo de la entrada, además de que es una institución incluyente que no solicita códigos de vestimenta para acceder.

Mientras se esclarecen los hechos, me di a la tarea de monitorear un par de redes sociales para analizar las reacciones. Algunos internautas apoyaron a Mikonika, pero una vasta mayoría hizo gala de algo repugnante: discriminación, clasismo y transfobia.

Aquí algunos comentarios que recopilé: Yo soy gay, pero que no mame, existen códigos de vestimenta. • Se le debe un respeto al museo Memoria y Tolerancia. • A un museo no se puede ir disfrazado como ese joto. • Mi tío nos enseñó que ser gay no es hacer desfiguros con vestimentas ridículas. • Deben respetar el código de vestimenta. Iba a lugar donde se cultiva la gente, no a un pinche baile. • Yo defiendo los derechos de los gays, pero violó el código de vestimenta. • Una cosa es tolerar y otra dejar que ese puto haga lo que quiera. • El drag es para ciertos espacios, no para salir a las calles. • Hay leyes que indican el código de vestimenta. • Hay códigos de vestimenta en todos los museos. • Por eso los rusos no quieren a los homosexuales como este payaso.

ENTÉRATE: en México, no hay artículo constitucional ni ley que establezca un dress code para acceder a museos. Argumentar —más bien opinar sin pruebas— que hay tal código de vestimenta refleja ignorancia de las leyes. Esto es CRUCIAL, ya que las opiniones y códigos no escritos pasan a segundo plano cuando hay normas jurídicas que debemos acatar. 

Cabe destacar el “argumento” más tonto y repetido por los #haters: “El museo se reservó el derecho de admisión”. Si piensas eso, ¿qué crees? #EpicFail.

En la Ciudad de México, reservarse el derecho de admisión es VIOLATORIO de la Ley de establecimientos mercantiles del Distrito Federal, así como de la Ley federal de protección al consumidor.

Échale un ojo al artículo 58 de la Ley federal de protección al consumidor.

Por ley, es obligación de los establecimientos mercantiles, como el museo Memoria y Tolerancia, permitir el acceso sin discriminación alguna a todo usuario que lo solicite y pague su cuota (Art. 10 de la Ley de establecimientos mercantiles del Distrito Federal).

Además, el museo Memoria y Tolerancia NO ES UN CLUB PRIVADO NI PIDE MEMBRESÍA al público en general. IMPORTANTE: aunque sea de propiedad privada, administrada por particulares, ofrece un servicio público, y por lo tanto, no puede tener criterios discriminatorios de acceso ni reservarse el derecho de admisión (Art. 25 de la Ley de establecimientos mercantiles del Distrito Federal).

Los restaurantes, hoteles, bares, antros, teatros, museos y cualquier otro establecimiento público (administrado por el gobierno) o privado que impidan al público en general el acceso a sus instalaciones por motivos de sexo, raza, género, condición socioeconómica, religión o apariencia, incurren en discriminación.

Lo único que pueden exigir a los visitantes es que cumplan con normas de seguridad que deben ser las mismas para todas las personas (no nada más para drag queens), por ejemplo no maltratar mobiliario ni tomar fotos con flash.

Acudir a un museo público en drag queen fue mal visto por algunas personas, pero no es delito ni debe ser motivo de discriminación, odio ni segregación.

Que una persona sea/haga drag no genera discriminación a las poblaciones LGBTTTI. Lo que provoca más discriminación es —valga la redundancia— discriminar, como lo hizo la masa homofóbica-clasista en redes sociales.

¿Por qué clasista? Porque afirmaban que la apariencia de la drag queen era vulgar, irrespetuosa, denigrante, indigna de un recinto (palabra que se encargaron de desgastar). Daban a entender que únicamente las personas decentes/pudientes y los homosexuales correctos, los no-obvios ni femeninos —y que por ende no ofenden a la mirada heterosexual—, los supuestamente bien vestidos, esos sí tenían derecho a entrar al museo.

La cultura que ofertan los museos no es exclusiva para gente bañada, elegante, de clase alta, emperifollada, que va de etiqueta y es complaciente con las imposiciones del heterosexismo; ¡es para todas las personas! El DERECHO DE ACCESO A LA CULTURA es universal.

Si crees que eres más o mejor que una drag y que tienes más derecho a la vía o servicios públicos, estás en un error. Nadie es “harina de otro costal”: a los ojos de personas homofóbicas, no eres mejor que una drag queen y nunca escalarás a la misma categoría que la gente (hetero)normal. Para alguien homofóbico o que no comprende la diversidad sexual, siempre serás aberrante.

No importa que quieras parecer normal o que ocultes tu condición sexogenérica, poco vale cómo vistas, hables, camines, luzcas… pues para quienes rechazan a poblaciones LGBTTTI, no eres una mejor persona ni más aceptable: eres anormal, inferior, indigno, defectuoso, vulgar.

Piensa detenidamente y no con las tripas en lo siguiente:

  • ¿Por qué no puedes compartir un museo con una drag queen?
  • ¿Específicamente cómo te ofende la vestimenta de una drag queen en un lugar público?
  • ¿Por qué no podría una drag queen vestirse como desee, tal cual lo hacen otras personas?

Escríbeme tus respuestas. Estaré gustoso de dialogar contigo.

La cultura es para todos, no solo para quienes creen que hay personas de segunda categoría y desean reservarse el derecho de admisión por caprichos, prejuicios e ignorancia o que tratan de imponer su visión/definición de diversidad sexual correcta, decente, (hetero)aceptable.

Nunca abandones tu identidad por darle gusto alguien o por tratar de encajar en normas y estereotipos de género. Visita el museo, la exposición, galería o espacio cultural de tu elección, ¡y disfrútalos!

EPÍLOGO

¿O sea que en el Louvre no hay problema si la Gaga no respeta el código de vestimenta?

Referencias:

http://www.eluniversal.com.mx/articulo/2017/04/28/museo-de-la-tolerancia-no-tolera-drag-queen

http://japii.mx/niega-museo-haber-discriminado-drag-queen/

http://www.animalpolitico.com/2017/04/museo-drag-queen-memoria/

http://www.cndh.org.mx/Derecho_Cultura

Y tú ¿qué opinas?