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¿Recuerdan cuando decían que por la forma de los dedos se podía adivinar si una persona es gay o no? Bueno, pues recientemente se dio a conocer un experimento de inteligencia artificial desarrollado en la Universidad de Stanford, el cual involucra reconocimiento facial y según sus creadores, es capaz de distinguir entre personas gay y heteros.

La forma como funciona, según la Universidad de Stanford, es que esta inteligencia artificial y su algoritmo, reconoce rasgos faciales relacionados con la orientación sexual, los cuales no son percibidos por las personas.

Lo interesante aquí, es el hecho de que por muy buenas intenciones que tenga este estudio, bien podría ser mal utilizado (aunque fuese 100% confiable), llegando a poner en peligro las vidas de personas heteros y gay.

No es 100% confiable

En uno de los experimentos realizados, se le presentó al algoritmo dos fotografías: la de un hombre homosexual y otro heterosexual. El resultado fue que 81% de las veces, este software fue capaz de diferenciar cuál era cuál… es decir, que no es exacto.

En otras pruebas, el software tampoco funcionó como se supone debía hacerlo. Fue un experimento con 1000 fotos, de las cuales 70 eran hombres gay y los restantes, 970, eran heteros. Aquí se le indicó al software elegir 100 hombres que “fueran más probables a ser gay” y falló en 23 de ellos.

Debido al ruido generado por este “descubrimiento”, dos grupos civiles LGBT en Estados Unidos, emitieron un comunicado que tachaba de “resultados imprudentes” las conclusiones de las pruebas.

Y es que de seguir adelante con esto, ya sea que el software en algún punto funcione al 100 o no, puede desencadenar otro tipo de peligro para las personas, sin importar su sexualidad, ya que podría darse el caso de que se popularice su uso o resultados, llegando a generar que la forma de la cara de las personas sea una mera excusa para sufrir discriminación o hasta una agresión.

Por ejemplo, los investigadores dijeron que los hombres gay tienden a tener la mandíbula más estrecha y la nariz más larga que los heteros, así como que las lesbianas, tienen mandíbulas más grandes.

¿Se imaginan que sólo porque tienen una mandíbula y nariz de tal o cual forma, pudieran ser víctimas de discriminación o ataques?

Lo absurdo de la muestra que estudiaron

La información de la cual el algoritmo se nutre para decir si una persona es gay o no, parte de una base de más de 14,000 fotos de personas americanas, sólo de raza blanca, tomadas de un sitio web de citas.

Se utilizaron de 1 a 5 fotos de cada persona (lo cual reduce en realidad la cantidad de sujetos de estudio) y tomaron como base, la sexualidad que ellos reportaban en sus perfiles, así que si alguien mintió (lo cual no sucede en este tipo de sitios verdad…), o bien prefirió decir que era hetero a decir que era bi, curioso o trans, ¿qué tan objetivo puede ser el estudio?

Y tú ¿qué opinas?