D7XYNE American Gothic by Grant Wood

¿Creíste decirle a tus papás que eres gay era difícil? No estuvo tan mal, después de un tiempo. ¿Creíste que decirle a ese chavo que te gusta fue peor? Pues hoy ya andan, y hasta tus amigos lo quieren. ¿Y ahora qué sigue? ¡CONOCER A LOS SUEGROS! Si todo salió bien antes, esto no tiene por qué ser la excepción.

Es normal que estés hecho un manojo de nervios, sobre todo porque tu novio tiene un poco de mamitis, pero nuestra mami también nos enseñó a ser buenos invitados, así que a ganarse a los suegros.

Tus suegros no tienen por qué parecer salidos de una comedia

Los papás de tu novio SIEMPRE son un tema, pero son personas igual que tú, tu novio, tus propios papás, y yo. Lo primero que hay que hacer es revisar el clima, o sea, preguntarle a tu novio si sus papás ya le han conocido a otro galán. Si no fuiste el primero, obvio ya es una gran ventaja, pero si sí lo eres, sólo es cosa de respirar profundo y tomar al toro por los cuernos.

Antes de la reunión, pregúntale a tu novio qué temas evitar (como el equipo de fut que le ganó al equipo de su papá el fin de semana pasado) y cuáles sacar, sobre todo neutrales (como lo bonita que está la casa, o las personas de los retratos). También antes de llegar, considera un extra: mi mamá me enseño a nunca llegar con las manos vacías a la casa de alguien más. Lleva algo como vino para la cena, un pastel, galletas o flores. El licor favorito de su papá (porque hay que relajarlo) o puros cubanos (si le gustan) pueden ser una buena inversión.

Cuando mis papás conocieron oficialmente y por primera vez un novio, lo primero que mi papá hizo fue servirse tres shots de mezcal, yo jamás había visto a mi papá tomar mezcal, pero al menos todo salió bien.

A muchos nos encantan los estoperoles, los skinny jeans, los colores neón o los metálicos… y aunque obvio nos vemos fabulosos en el antro, hay papás que se escandalizan sólo por traer una polo color salmón (para ellos es rosa, punto). No estoy diciendo que dejemos de ser quienes somos o que nos “disfracemos”, se trata de acercarnos con cautela por primera vez sin que nos sintamos incómodos. Nada nos cuesta usar colores neutrales y cortes más universales, al menos las primeras veces. Ya poco a poco iremos agarrando confianza y, cuando sea el momento correcto, nos verán con esa playera con nuestra princesa de Disney favorita sin que eso sea un problema.

No es necesario ponerse los guantes

Ya que llegues, usa tus mejores cartas. Un consejo que debo compartir y que siempre me ha funcionado, no solamente con madres ajenas, sino con mujeres en general (amigas, colegas, familia) es, en cuanto las saludo, decir algo pequeño y bonito sobre cualquier cosa que esté a la vista. Recordemos que en general las mujeres le echan ganas a su imagen, y reconocerles el esfuerzo nos dará puntos. Decir “Me encanta su collar”, “Ese color le queda muy bien” o “Qué lindos zapatos” no nos exige ningún esfuerzo.

Sobra decir que los buenos modales no pueden faltar. Codos debajo de la mesa, masticar con la boca cerrada, ayudar a servir y a recoger, decir “Por favor”, “Gracias”, “Buen provecho”, “Con permiso”, “Todo estuvo muy rico”, ya saben, todos los básicos.

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Conocer a su familia puede parecer un reto, pero también puede llegar a ser divertido

Ganarse a los hermanos y a las mascotas es clave. Estos aliados siempre pueden abogar por nosotros en situaciones extremas. Así que inmediatamente hay que dejarse ganar por el cuñado en su videojuego favorito, consolar a la cuñada porque la acaban de cortar, y llenar de apapachos a Pulgas.

Espero verdaderamente que sus novios tengan la cabeza para organizar un primer encuentro en un contexto tranquilo. Una cena en casa o un restaurante son ideales, pero hay quienes lo llevan al extremo y quieren que de inmediato conozcan a tooooooda la familia en el cumpleaños del abuelo, o peor, en la boda de la prima. Si ese es el caso, buena suerte.

Finalmente, no olvides que si ya te están invitando a cenar, la mitad de la guerra ya está ganada, solamente hay que asegurarnos de no bajar los escudos. Ya saben quién eres y a qué vas, y seguro tu novio está igual de nervioso, y ya les dijo todo lo que deben saber para prepararlos.

Y tú ¿qué opinas?