Si piensas que la marcha del orgullo no aporta nada a tu vida o que es un desfile donde sólo refuerzan estereotipos dejando una mala impresión generalizada de lo que eres, tal vez al leer lo siguiente cambie un poco tu opinión o lo pienses dos veces antes de juzgar y desaprobar.

1047337201_850215_0000000000_sumario_normalSi eres #Homosensual, #Lesbosensuala o alguna vez te has vestido con ropas “exclusivas” del sexo opuesto, entonces tú pudiste haber pasado tus días en prisión en el mejor de los casos. Pues en la década de los 50´s hubo quien no tuvo tanta “suerte” e incluso fue recluida en un psiquiátrico donde sufrió aterradoras terapias, torturas, los esterilizaron, castraron y hasta se les practicó una lobotomía dejándolos como vegetales. Todo esto en busca de “curar” la homosexualidad que en ese entonces era considerada una enfermedad mental.

En esta década se vivía un ambiente bélico por la Guerra Fría, donde además de temer y perseguir la “amenaza roja” que representaban los comunistas, también se generalizó una paranoia colectiva en Estados Unidos contra los #Homosensuales, quienes al ser catalogados como enfermos mentales debían ocultarlo. Por ello (según el gobierno), eran susceptibles de sufrir chantajes, lo que ponía en riesgo la seguridad nacional si alguno trabajaba en el gobierno. Bajo estos pretextos comenzó una persecución contra los #homosensuales en el gobierno llamada “el terror lavanda”, que daría origen a un sistema legal opresor para con ellos.

Represión social

Para finales de los 60´s, las leyes en Estados Unidos eran bastante hostiles con los #Homosensuales, pues ni siquiera en privado estaba permitido realizar actos “lascivos y perversos”. También era causal de arresto vestir ropa del sexo opuesto.

StonewallRevueltal
Si al menos no vestían 3 prendas de su género, ser arrestado era inevitable.

Había policías encubiertos que incitaban a #Homosensuales con proposiciones, para luego arrestarlos. Nos veían como algo peligroso y repugnante que sucedía en lugares secretos y ocultos como el metro, baños públicos, etc.

¿Pero qué esperaban si no tenían otra opción? Así es como han funcionado los estigmas: primero se le ve como algo malo que hay que castigar y desaprobar, entonces “los perseguidos” deben esconderse y vivir clandestinamente por miedo a la represión social, pero entonces se ve como algo peor porque claro, “si no fuera algo malo ¿por qué se esconden?”.

Tenían entonces que ocultar lo que eran si querían tener cabida en el mundo, o bien eran rechazados sociales en busca de sitios donde hubiese otros como ellos, donde podrían ser un poco más libres o al menos sentirse así.

El barrio neoyorquino Greenwich Village era precisamente eso, un lugar que acogió a una gran población #Homosensual. Muchos eran marginados sociales, habían sido echados por sus familias y vivían en las calles, o bien, eran personas “marcadas” por algún arresto anterior que les impedía encontrar un empleo o ejercer su profesión.

Por ese entonces, la ley seca imperaba e incluso servir alcohol a los homosexuales era penado, pues “era una invitación al desorden social”, así como bailar con alguien del mismo sexo. Por lo que los bares gay eran pocos y temporales o estaban prohibidos y en la mira de las autoridades que realizaban redadas para arrestarnos, exhibirnos y cerrar los establecimientos.

Había otros elementos importantes en aquella época, la mafia y la corrupción que propiciaron que lugares ilegales y sin permiso para vender alcohol subsistieran en la clandestinidad. Como fue el Stonewall Inn, un bar para gays, lesbianas y travestis.

Rebelión en Stonewall

Era 1969, las elecciones para alcalde de Nueva York estaban a la vuelta de la esquina y como una estrategia para su reelección, el alcalde lanzó una campaña de “limpia” para zonas como Greenwich Village y Times Square, intensificando redadas en los bares y haciéndolas cada vez más frecuentes.

STONEWALLUPRISING021
El famoso Stonewall Inn, en el barrio de Greenwich Village

La madrugada del 28 de junio de 1969 parecía una noche como cualquier otra en el Stonewall, aunque muy pronto, algo en este lugar cambiaría para siempre.

A pesar de que el Stonewall ya había tenido su “redada de costumbre”, esa noche unos cuantos policías llegaron a realizar sorpresivamente otra. El procedimiento habitual era enfilar a los clientes, checar su identificación y arrestar a travestis y homosexuales.

Diversos testimonios cuentan que muchos comenzaron a resistirse al arresto o a mostrar su identificación, otros dicen que había maltrato y abuso policial. Algunos fueron simplemente echados fuera del Stonewall pero no se retiraron, se quedaron junto con la multitud que se acercaba para ver lo que estaba sucediendo.

Todo parecía ser un disturbio como cualquier otro hasta que algo cambió…  “Se sentía en el aire”, como muchos refieren. La gente comenzó a rebelarse, los marginados, aquellos que no tenían nada que perder, que habían sido rechazados, exhibidos y a causa de ello truncado sus carreras y vidas; todos ellos estaban furiosos e indignados, hartos de vivir en represión.

Poco a poco se empezaron a unir más personas a la multitud afuera del Stonewall para apoyar a sus semejantes, drag queens, gays, lesbianas; todos abucheaban a los policías que de pronto eran tan sólo unos cuantos frente a cientos.

Entonces todo cambio…

stonewall-uprising-riotLos represores comenzaron a retroceder y en ese instante los que siempre habían sido oprimidos se dieron cuenta que tenían poder. Lanzaban cosas, se burlaban de ellos e incluso hubo quienes protestaban bailando o tomándose de la mano en la calle, algo que antes no hubiera sido posible.

Llegaron a replegar adentro del bar a los policías quienes esperaban refuerzos, que a pesar de haber llegado y liberarlos, no pudieron con la multitud.

La historia lo llama “los disturbios en Stonewall”, pero no fue eso, fue una rebelión, una revolución. El grito de hartazgo de quienes toda su vida fueron humillados, perseguidos, juzgados,  reprendidos y estigmatizados. Esa madrugada estaban venciendo, recuperando su dignidad y su libertad, sintiéndose orgullosos de ser quienes eran sin avergonzarse, eran una hermandad gracias al valor colectivo que superó al miedo individual.

Al terminar los eventos de esa madrugada, era momento de actuar. Al siguiente día hubo otro enfrentamiento y poco a poco comenzó a tomar forma un movimiento más grande, más fuerte y enfocado a luchar por los derechos de la comunidad LGBT.

stonewall-uprising-pride-marchA partir de la noche en Stonewall, cada año se celebra y se manifiesta el sentir de esas personas que alzaron la voz por todos nosotros que hoy en día gozamos de derechos que en ese entonces eran imposibles de concebir siquiera.

Existen muchos detalles acerca de esa noche, sin embargo lo más relevante es que este suceso, independientemente de otros, fue la chispa que encendió todo. La razón de que el 28 de junio decada año, se celebre a nivel mundial el Día del Internacional del Orgullo LGBTTTI. Y es en este mismo día o cerca de él, que muchas ciudades alrededor del mundo se visten de colores para abogar por derechos de igualdad, tolerancia y respeto; así como celebrar el orgullo de ser diferente, bajo la consigna de que nadie debe avergonzarse ni permitir que su dignidad y derechos sean transgredidos.

Drag+Performers+Remember+Stonewall+Riots+Times+7IdB-B7a4MflAl llegar a este punto, no importa en qué país comenzó todo, tu nacionalidad, si eres afeminado o no, si hubo otras muestras de valentía, sólo importa el hecho de que contamos con derechos y libertades que antes no se tenían y que sin importarles a ellos mismos si se veían como “locas, vestidas o estereotipadas” lucharon; y gracias a ello puedes disfrutar hoy en día de muchas libertades.

Al inicio de este artículo me dirigía a esas personas que ven la marcha como un espectáculo que “nos hace quedar mal o en ridículo”, pero después de haber leído lo anterior quisiera hacerles una pregunta:

¿Piensan aún en juzgarlos o desaprobarlos?

No sé, tal vez ahora pueden ponerse en sus zapatos y pensarlo 2 veces antes de hacerlo. Cada quién se expresa y manifiesta como mejor le parece, y estoy de acuerdo en que no a todos les agrada la forma en que se lleva a cabo, sin embargo hablando desde la tolerancia y el respeto deberíamos ver que se trata de una celebración que aboga por nuestros derechos también.

Y tú ¿qué opinas?