Vale la pena marchar para que a largo plazo, sea una marcha únicamente de orgullo. 

Nuestra realidad es completamente diferente a lo que quisiéramos que fuera. Nos encontramos a casi un año del catastrófico evento en Pulse/Orlando. Hace un año en el que mi madre me suplico que no fuera a al que sería mi primer Pride, por temor a que no volver a verme con vida. Hace un año que me cuestione si esto era realmente necesario, si yo día con día ponía mi grano  de arena para apoyar a mi comunidad LGBTTTI. Ojalá la Marcha del Orgullo, fuese exclusivamente para celebrar este hecho. Peo aún no es así, todavía nos están matando, todavía nos humillan por ser quién queremos ser, todavía nos hemos visto orillados auto discriminarnos.

¿Porqué deberías marchar, además de Orgullo?

Todavía no vivimos en un país de entero respeto y hasta que ese día no llegue, esto no es sólo “El carnaval LGBTTTI” el “Pretexto de reunión con tus amigos.” el “A ver si me encuentro a mi Influencer favorito.” Estamos aquí para algo más importante, y esto sin dirigirme exclusivamente a la comunidad, si no a todos como sociedad, todos como Mexicanos, como latinos.  Si una muerte no es razón suficiente, la represión, el miedo y la falta de respeto, entonces no sé que lo será.

Homosensual –
Marcha del Orgullo 2016

Justo ese es nuestro problema más grande, la costumbre a vivir a medias. Medios derechos, “medio me tratan bien”, “medio la violaron”, “medio me golpearon” “medio me respetan” “medio vivo feliz”. Nos engloba a todos, todos somos responsable de que esto cambie o no. Hay razones de festejo, pero también queda trabajo por hacer, necesitamos a todas las mujeres que han sido tratadas como poca cosa, a quienes han tenido la fortuna de ser respetadas, necesitamos a los hombres a los que se les ha impuesto que tienen forzosamente ser duros, a los quienes se permiten vivir sin estereotipos, a mujeres y hombres trans que y a los que todavía no deciden dar el paso, a los hermosos bisexuales, a los que prefieren no etiquetar el amor ni su identidad. Nos urgen padres de familias con y sin hijos LGBTTTIQ, a nuestros aliados heterosexuales, a nuestros aliados religiosos (porque sí hay), a nuestros maestros.

Marcha del Orgullo, ciudadanos de primer mundo. 

Necesitamos a las mismas personas que claman a gritos al gobierno una vida mejor, porque marchando a nuestro lado lo estarían logrando. Si no podemos despertar de un día para otro siendo un País de Primer Mundo, lo que sí tenemos a la mano es convertirnos en ciudadanos de primer mundo. Nos urge un respeto sin miramientos, sin elitismo, un respeto universal. Si superamos esto, no existe nada que no podamos hacer. Nos urge superar el odio, abrazar la humanidad que sí nos une. Educarnos para ser una sociedad incluyente, podría detener del golpe problemas que terminan en terribles finales de vida. 

El mundo en el que no queremos vivir, el mundo en el que vivimos. 

No quiero vivir en un mundo en el que siendo mujer tenga que decir la siguientes frase “Preferiría que me mataran, a ser violada” dónde a miembros de la comunidad LGBTTI, seamos tratados como ciudadanos de quinta, dónde no se respete la diversidad, dónde los estereotipos nos gobiernen, y sólo lograremos un mundo así, asistiendo a este tipo de marchas y sólo es un grano de arena.