Salir del clóset salva vidas

Dado a que la mayoría de las personas LGBT crecemos en ambientes familiares heterosexuales, son pocas las referencias de gente como nosotros que tenemos a nuestro alrededor.

Publicidad

No tener ejemplos a seguir, o al menos a alguien cerca de referencia con quien nos podamos identificar crea una agobiante soledad, lo cual puede implicar consecuencias de vida o muerte.

En 2014, un estudio de la Escuela de Salud Pública Mailman de la Universidad de Columbia midió los niveles de discriminación en comunidades desde 1988, para después cruzar la información con el Índice de Mortalidad Nacional. Lo que encontraron fue que el 92% de las personas lesbianas, gays y bisexuales que vivían en comunidades de bajo nivel de discriminación seguían con vida, mientras que en contraste para aquellas personas LGB que vivían en comunidades de alto nivel de discriminación, sólo el 78% seguían con vida.

12 años. Son 12 años menos de expectativa de vida los que aquellas personas que esconden quienes son pierden.

Los factores que hay de por medio van desde el suicidio, homicidio por crímenes de odio y enfermedades cardiovasculares, esto último atribuido a que la discriminación, prejuicios y marginalización social contribuyen a los niveles de estrés psicológicos que facilitan el desarrollo de este tipo de enfermedades.

Si a esto le sumamos que los jóvenes LGBT+ que viven en hogares hostiles, son 4 veces más vulnerables a cometer suicidio que sus contrapartes heterosexuales, tenemos en nuestras manos una situación de salud pública. La discriminación por homofobia, bifobia y transfobia es un asunto de salud pública.

Ante tanta discriminación, ¿por qué salir del clóset?

En It Gets Better México nunca abogamos para que todos lo hagan. Salir del clóset es un proceso muy personal que cada quien debe de llevarlo a su propio ritmo. El clóset puede y es muchas veces un método de protección, especialmente para aquellas personas que aún no salen de casa y podrían correr el riesgo de terminar en las calles. En Estados Unidos, 4 de cada 10 jóvenes en situación de calle son LGBT.

Lo que sí hacemos es contar historias de aquellos que decidan que están en las posibilidades de ser visibles. Estar fuera del clóset es un privilegio.

“Convencer a jóvenes que las cosas pueden cambiar para bien les ayuda a evitar la depresión, bajar niveles de agresión, y mejora la salud en general.”: Clinical Psychological Science (2014).

Creemos en ser visibles y de apropiarnos de nuestras etiquetas, nuestras identidades. Desde nuestros inicios en 2010 en reacción a la epidemia de suicidios de parte de jóvenes LGBT nos dimos cuenta que a diferencia de antes de las redes sociales, éramos sujetos a un acuerdo social cruel en donde hablar de nuestros cuerpos y sexualidad con jóvenes estaba prohibido.

El miedo a ser acusados de pervertir a las juventudes era lo suficientemente paralizador para no hablar con ellos, dejando a que solos sobrevivieran y encontraran el camino a las grandes ciudades, a nuestros barrios en donde pudieran por fin conocer a gente como ellos. Con las redes sociales, se rompió ese acuerdo, podemos hablarle directamente a aquellos jóvenes LGBT necesitan de nuestro mensaje de esperanza, que no están solos en este proceso de auto-descubrimiento.

“Las historias como las que muestran en It Gets Better tienen el potencial de mostrar maneras viables de permanecer en este mundo, [invitando] a darse cuenta de las posibilidades.”: New York Press, State University (2010).

Como muy elocuentemente John Paul Brammer lo tuiteó hace poco, “si ya estás afuera del clóset en el Día Nacional de Salir del Clóset, recuerda que puedes ser esa persona que le dé a alguien en el clóset la fuerza y el coraje”.

Y para aquellos que hemos salido del clóset, sabemos que no es un único evento en nuestras vidas. Recordamos y contamos la primera vez que lo hicimos, pero la verdad es que es algo que hacemos todo el tiempo. Existen muchos tipos de clóset, y lo que los últimos estudios en los ambientes laborales es que mucha gente LGBT sigue teniendo miedo a perder su trabajo si son visibles. Las estadísticas más conservadoras señalan que el 61% de la gente LGBT dice tener que cambiar aspectos de su apariencia y comportamiento en el trabajo por miedo a ser discriminados. El estrés que esto provoca, más allá de las implicaciones de salud que ya mencioné, genera una gran inestabilidad para las empresas por la eventual pérdida de talento y la baja eficiencia de su personal por sentirse vulnerable.

Por lo anterior, es de alta prioridad seguir impulsando iniciativas como Out & Equal, Pride Connection, ADIL Diversidad y la Federación Mexicana de Empresarios LGBT que trabajan en generar espacios seguros e incluyentes en el trabajo para la diversidad sexual.

Llegaremos a un punto en el que salir del clóset sea algo innecesario, esa es la meta. Pero mientras sigamos perdiendo vidas por los estigmas, la violencia y la discriminación por amar y ser quienes somos, ser invisibles es un lujo que no nos podemos dar.

Si te sientes listo para compartir tu historia, súmate a It Gets Better México con tu video. Si necesitas, o alguien cercano a ti necesita de estos mensajes de esperanza, checa las historias de aquellos que ya se sumaron.

Y tú ¿qué opinas?