¿Te ha pasado?, o peor ¿Eres uno de ellos?

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Ya sea de la manera tradicional, por redes sociales, aplicaciones o el método que prefieras, a todos, sí, a todos, nos gusta ligar, independientemente de si somos buenos para ello o no, si traemos la intención o no, y hasta si somos solteros o no, ya sé, fuertes declaraciones, pero cada quien sus cubas, ¿no?

Pero como la vida no es nada más así de fácil y no todo sale perfecto al primer intento, es muy posible que no hayas encontrado al amor de tu vida en el primer ligue, incluso que ya que comenzaron a platicar no haya habido química, te caiga gordo o le huela mal la boca y hayas decidido alejarte por tu propia seguridad.

Pero, a menos que estemos hablando de palabras mayores, nada supera al “Mal del ligue pegajoso”, que, aunque de primera instancia puede no parecer tan malo, pues implica que ya tuvieron una cita y pudieron haber llegado muy lejos durante la misma, la peculiaridad de este es que vas a tener al personaje en cuestión pegado como lapa desde el primer momento.

Así que lo que para ti pudo ser un simple ligue y un rato de sano entretenimiento y ejercicio abdominal nocturno, para este personaje se puede convertir en la épica historia de amor que estaba esperando en su vida, desde el fin de semana pasado, claro está.

Pero, ¿Cómo sé que mi ligue va a resultar del tipo pegajoso?

Muy sencillo, hay algunas características, que pueden ser muy obvias para algunos, pero a otros nos puede haber costado algo de trabajo identificar, por ejemplo:

  • No tiene mayor problema en pasar la noche desde la primera noche que se conocen y/o ligan en el antro con algunos tragos encima, pero eso no es todo, al día siguiente se despierta después que tú, con toda la confianza y familiaridad del mundo.
  • Desde el segundo 3 o 4 ya te comienza a decir apodos como “bebé”, “nene”, “guapo” o similar, además de hacer comentarios sobre sutiles infiriendo que ya son pareja, aunque sea únicamente contigo, pero él ya se vio.
  • No le va a importar si lo dejaste en visto por horas y después de mucho tiempo le respondes con un “ah, ok” o algo similar, pero completamente indiferente, él te va a responder a ese comentario con una sonrisa y la pregunta más peligrosa de un ligue pegajoso; ¿Cuándo te voy a volver a ver bebé?
  • Podrás hasta dejarlo plantado cuando quedaron de verse y solo escribir (ni siquiera llamarle) algo así como: “Perdón, no pude llegar”, lo cual, si es un poco pasado de lanza, pero él siempre te perdonará y te dirá que te espera que se ven al siguiente día, eso seguro.



¿Cómo manejarlo?

Si en realidad no quieres nada con él, vas a tener que ser muy directo y decírselo de frente y en vivo, a veces eso puede parecer un poco agresivo, pero es la mejor manera, además la honestidad siempre se aprecia.

Si te gusta y tienes intenciones de seguirlo viendo, puedes decirle que vaya un poco más lento, que se conozcan primero y vayan dando cada paso juntos, pues al final del día no es que sea una mala persona, puede que nada más no sea tan bueno ligando, ¿no? Igual son el amor de la vida del otro y esta es su oportunidad de descubrirlo.

Cualquier opción es válida, lo único que importa es que tú seas feliz y que no las times a otros en el proceso, así que manos a la obra y ahora ya sabes cómo identificar y qué hacer si te llega un ligue pegajoso, no es el fin del mundo, pero hay que saber cómo tratarlo.

Nos leemos la próxima.

Y tú ¿qué opinas?