Sé que ahora estás con una pareja y que ya eres “heterosexual” y en verdad espero que seas muy feliz. De verdad, te deseo lo mejor.

Muy a pesar de lo que yo pueda pensar de tu sexualidad, la única que sabe la verdad eres tú. Tú eres la que en realidad sabe si le gustan los hombres o las mujeres. Hay una parte de mí a la que le encanta pensar que te estás engañando… pero es la misma parte que me hace engañarme sobre ti, pensando que aún sientes algo por mí cuando me ves y por eso me evitas tanto.

Al final yo te amé como no tienes idea, en verdad, siempre creí que serías el amor de mi vida y que los amaneceres a tu lado eran los más divertidos y románticos que pude haber vivido. Me encantaba despertarte con una sonrisa, o un beso travieso recorriendo tu cuerpo. Luego regreso al último día que estuvimos juntas como pareja, y tus palabras retumban en mi cabeza:

“ No puedo estar contigo, entiéndeme.”

En verdad cumplí la promesa de no buscarte, pronto me enteré que tenías novio y más que romperme el corazón sentí rabia, ¿por qué? Porque no puedo hacer absolutamente nada, uno no decide su orientación y mucho menos de quién se va enamorar.

No sé si alguna vez esta carta llegue a ti, o la veas en las redes y sepas que es para ti porque te identificas plenamente, solo sé que no hay semana en la que tu recuerdo no me persiga… lo he intentado, he intentado con muchas más y me hice la promesa de buscarme a la mujer más bella y perfecta, que no le haga falta nada. He logrado muchas veces encontrar a mujeres perfectas, pero al final me doy cuenta que no son tú y ahí se acaba mi intento.

Te recuerdo cuando te sigo buscando en mis aventuras, cuando camino por horas recordando nuestras pláticas sin parar, cuando saltabas a mis brazos al verme y las dos no resistíamos la emoción de nuestro encuentro. Ahí te dejo en los recuerdos, donde tú y yo aún podemos vivir.

Si en algún momento tienes la mínima duda de si lo que estás haciendo es lo correcto en verdad piénsalo bien, no vengas a buscarme por sentir de nuevo ese amor, ven a buscarme porque tu vida la quieres compartir conmigo, porque quieres pasar un domingo en cama viéndonos a los ojos sin parar de decirnos cuánto nos amamos. Si te das cuenta que no puedes y que no importa el pasado y sólo el futuro, búscame, no importa nada, aquí estaré, solo búscame para quedarte, aquí estaré esperando, esperando que esto llegue a ti…

Anónimo.