Hoy quiero hablarles un tema no tan agradable, pero hace mucho quería hacer un post sobre porque me parece es importante escribir sobre aquello que nos incomoda o lastima. Es una buena terapia, créanme. ¡ Me engañó !

Antes que de iniciar de lleno con este post, es muy importante que la infidelidad sea real y no un producto de nuestra imaginación. Porque pasa, a veces por inseguridad  nos imaginamos que ya nos dicen en cada esquina ¡El venao! Y yo entiendo que a veces el novio o la novia tiene cada “amiguit@” que nos hace rabiar de celos, pero hay que aprender a sobrellevar estas situaciones para que el otro no se sienta asfixiado y entonces busque leña de otro hogar para calentarse.

Como les decía en un post anterior, es natural que estas manifestaciones (celos) del amor existan, porque al tener una relación desarrollamos un sentido de pertenencia, pero con frecuencia lo confundimos con posesión.

Vivimos en una época en la que tenemos el ligue al alcance de un ‘click’ o una salida al antro. Por lo que hay de cuernos a cuernos.

 

El caso es que descubriste que te engañó y estás peor que Maléfica cuando la dejaron sin alas; tirando maldiciones a diestra y siniestra, pero Keep Calm… sabemos que se siente del carajo. Respira hondo, pon tus ideas en orden y deja de sentir pena por ti mismo/a. No te tortures con el montón de preguntas tipo: ¿Cómo?, ¿Por qué?, etc.

Aunque sabemos que es importante saberlo, para todo hay un tiempo. La verdadera pregunta en este momento: ¿Puedo perdonarlo/a y seguir adelante con la relación? Si la respuesta fue negativa, a continuación les dejo 10 consejos de qué hacer y qué no luego de una infidelidad.