Queridos lectores:

Como ustedes saben, dentro de la visión de Homosensual, está el siempre apoyar todas y cada una de las expresiones de lo #LGBTTTIQA con un enfoque positivo, divertido pero siempre marcando una pauta de respeto. Creemos en la diversidad, la defendemos y la apapachamos. Celebramos las múltiples expresiones de la sexualidad y la identidad de género porque de nada sirven tantos años de marchas, activismo y campañas para defender nuestra libertad de amar y de expresarnos si entre nosotros mismos no somos capaces de reconocernos y de aceptar que aunque compartimos los mismos colores, hay muchos matices…



Está bien si crees que no hay nada qué celebrar.

Muchos Homosensuales consideran que uno debe sentirse orgulloso por terminar una carrera, comprarse una casa o un coche y no por algo como su sexualidad. Y está bien, a fin de cuentas cada quién puede darle la importancia que considere necesaria a cada aspecto de tu vida. Si no vas a la marcha porque crees que no hay nada qué celebrar, está bien. Solo no olvides que la Marcha del Orgullo Gay surgió como un movimiento para darnos visibilidad y que ha sido el origen de muchísimos avances para nuestra comunidad.

Está bien si crees que “No es una marcha, es un carnaval”

Y sí. La pregunta es: ¿qué hay de malo? Si no quieres asistir a la marcha porque consideras que todo se trata de exhibicionismo y fiesta, tal vez es porque no has marchado con un contingente con el que tus ideas compaginen. La marcha es lo que tú quieres que sea. Y sí, probablemente ir en calzones no te parezca la mejor forma de exigir tus derechos. Así que te diré esto de forma muy simple. Si no te gusta el exhibicionismo, no te exhibas, pero no repliques el discurso de odio de los homofóbicos que pretenden tratarnos como ciudadanos como segunda clase.

Está bien si no fumas, no bebes y no te gustan las fiestas.

Ir a la Marcha no equivale a una fiesta súper hardcore. Y sí, muchos la agarran de pretexto, para aventarse una de campeonato. Probablemente no todos estemos de acuerdo, pero ten en cuenta que si no has necesitado  consumir sustancias que alteren tu sistema nervioso para divertirte en otro lugar, menos lo necesitas acá. Te recomendamos marchar con gente que comparta tus ideales o que entienda que lo tuyo es el agua o un buen café. Y brinda con ellos y con todos. Es tu marcha, es nuestra marcha.



Está bien si tú demuestras tu orgullo de otra forma.

Está bien porque no tienes una obligación. Ser gay no implica que te guste cierto tipo de música ni que te vistas de cierta manera, no implica que asistas a bares gay ni que apoyes el matrimonio o la adopción. Pero piensa por un momento en todas aquellas personas que marcharon antes de ti, aquellas que fueron detenidas o golpeadas, aquellas que decidieron salir y marchar aunque su orgullo fuese distinto al tuyo. Piensa en todos aquellos que pensaron en ti antes de que nacieras y que fueron a marchar con el miedo a perder incluso la vida con tal de que hoy por hoy tú tengas una marcha como tú quieras que sea, para que tú pudieras salir a demostrar tu orgullo aunque sea de otra forma…

Está bien si crees que la marcha no va a resolver nada.

Porque es cierto. Una vez al año inundamos las calles de arco iris y el resto del año se siguen cometiendo injusticias, crímenes de odio, violaciones a nuestros derechos y nadie puede detener la lluvia de comentarios de odio que diariamente recibimos… La homofobia no va a erradicarse de la noche a la mañana, eso es cierto. Pero la marcha es ese momento que tenemos en el que una ciudad abre espacio para que nosotros pasemos, para que el arco iris recorra las calles. Para que las personas no olviden que aquí estamos, que hemos estado siempre y que para aquellos que quieren que nos vayamos, sepan que no les vamos a dar gusto, que cada año nos vamos a marchar. Y que cada día seremos parte de sus vidas, que vamos a exigir ese derecho de usar nuestras calles y nuestra voz para decirles que no somos invisibles.



Está bien si crees que eres mejor que esto.

Muy probablemente no seas una “j*tita” o una “muscul*ca”, probablemente crees que eres mejor que todos aquellos que van a la Marcha porque “eso es de ridículas”. Pero lamento decirte que no, no eres mejor por indignarte más o menos por una desgracia u otra en la que se perdieron vidas de personas #LGBT. No eres más ni mejor porque no vas a bares o antros gays o porque no utilizas apps de ligue o porque tú sí tienes una relación bonita y estable. No eres mejor que esto ni que nadie. Eres otro ser humano que se merece el mismo derecho de amar de la forma que elija. Pero este movimiento tampoco es mejor que tú… porque le haces falta, le haces falta para seguir creciendo. Porque seguramente tienes algo qué aportarle a otros Homosensuales pero también tienes mucho qué aprender. No nos hagas a un lado. Esto no se trata de ti ni de mí, se trata de nosotros… de aquellos que perdimos y de aquellos que vendrán.

Está bien que tengas miedo.

Está bien que después de todo lo que te he pedido que consideres aún tengas miedo. Porque yo creo que en el fondo tienes miedo, de que te vean como a todos. Tienes miedo de caer en el estereotipo, tienes miedo de que tus amigos o tu familia dejen de alegrarse “porque no eres como todos”. Está bien que quieras destacar, que quieras ser diferente y exaltar que eres único y que tú no necesitas venir a marchar con nosotros porque a fin de cuentas, vives en un país o en una ciudad en la que se reconocen tus derechos y crees que no hace falta que vengas. Está bien que tengas miedo de venir a marchar porque no quieres que te tachen de “j*to” o de ridículo. Pero te pido que dejes de pensar un momento en ti.

Piensa en los 78 países que aún condenan la homosexualidad, piensa en las víctimas de crímenes de odio, de atentados, de ataques. Piensa en aquellos jóvenes que se quedaron sin hogar porque sus padres no quieren un “maric*n” en sus casas, piensa en aquellas mujeres que han sido violadas para “curar” el hecho de que les gusten las mujeres. Piensa en ti, piensa en mí, piensa en todos.



Piensa que si un día vas por la calle de la mano con pareja y cualquier persona sin escrúpulos te ofende o te agrede, o si alguien te niega servicios de salud o el derecho a tener una familia y a casarte, todos aquellos que alguna vez llamaste “ridículos” y “exhibicionistas” no vamos a dudar por un instante el salir a las calles y protestar en tu nombre y que vamos a defender tu derecho a amar y a ser feliz sin importarnos que no quisiste venir con nosotros a marchar…