Cuando acepté mi #bisensualidad, jamás creí que aquello a lo que se le llama “salir del clóset” implicara tantos actos de valor. Ustedes quizá se pregunten (y me cuestionen);

¿Dónde está el valor de aceptarTe tal como eres?

Me queda claro que no soy el primero, ni el último, ni el caso más representativo de este momento de la vida. Sin embargo, salir del closet, sin importar cuál sea y sin etiquetarlo en homosexual, lésbico o bisexual, es sin duda alguna un proceso de aceptación y enorme orgullo frente a ti mismo. En nuestros días, los referentes culturales alrededor de la comunidad gay son mucho más claros, incluso es más sencillo medir el pensamiento de quienes nos rodean respecto al tema sin ponerse demasiado en riesgo antes de dar el paso y contárselo a alguien. Sin embargo, para los que estamos dentro del paraguas bisexual (manténganse al pendiente que ese es el tema del post de la siguiente semana) no es tan fácil. No porque seamos especiales frente a los homosexuales, sino porque es mucho más complicado encontrar focos de atención en la sociedad que nos ayuden a tener un parámetro de cómo entiende la gente a la bisexualidad.

Hoy quiero compartirles una serie de puntos que como bisexual considero importantes tener en cuenta cuando sales del closet frente tu familia. Es claro que nada es una regla y que no existe un manual para aceptar frente a los demás nuestra orientación. Bajo este entendido, tomen lo que más les pueda ayudar, ajústenlo a su vida, a su familia, re-estructúrenlo y sepan que no están solos. Somos muchos y en esta comunidad poco entendida, lo que más deseamos es que cada quien pueda ser feliz viviendo tal y como es.

La Binformación es elemental

Quizá suene lógico, pero sabemos que a muchos de nosotros nos ha pasado que intentamos encontrar respuestas de la manera equivocada. formulando cuestionamientos desde la parte negativa. Es muy común escuchar/leer preguntas que plantean algo así como ¿Es malo que me gusten los hombres y las mujeres? Si desde el inicio le adjudicamos el tema de la “maldad”, podemos encontrar respuestas que más que ayudar pueden provocarnos confusión y dolor. Entendamos que nada es malo mientras no afecte a nadie más y no te afecte a ti. Ser bisexual es completamente normal, no hay nada que pueda argumentar en contra de ello. La información acertada debe ir en función de reivindicar tu orientación y al mismo tiempo de ayudarte a entender lo que a través de la historia ha sucedido con el tema de la bisexualidad. Esta búsqueda también te ayudará a descubrir cómo otros bisexuales han manejado el tema con sus padres y sus hermanos, qué caminos han tomado. Si estás informado y manejas con claridad lo que existe alrededor de la bisexualidad como una orientación sexual que te atribuyes, cuando decidas hablarlo con tu familia tendrás las bases para que esa plática sea mucho más inteligente y mucho más favorable para todos.

Prevenir todo tipo de reacciones

Salir del closet puede que no sea un proceso sencillo. Todo depende de la estructura familiar, de las relaciones dentro del hogar, de la manera de ver la vida de la gente que te rodea y de la manera en que tú mismo ves la existencia. Sabemos que las posibilidades de que este paso pueda generar conflictos son muy altas. Es importante que tengas claro que cualquier problema, cualquier reacción negativa que suceda no es provocada por tu orientación ni por lo  que eres, sino porque como sociedad estamos programados a rechazar aquello que no entendemos o que (religiosamente) rompe los esquemas de lo que por siglos se ha considerado normal.

Piensa siempre que, no porque durante años algo haya sido de cierta forma, quiere decir que esté bien. En este entendido, en ocasiones es necesario jugar el papel del educador familiar, mostrarles que sigues siendo la misma persona, pero ahora eres mucho más honesta con lo que te hace feliz y eso debe hacerlos felices a ellos. Si alguien reacciona de manera muy negativa, es evidente que esa reacción dolerá, pero nada duele más que vivir en silencio  ocultando algo que complementa tu existencia. Busquemos la empatía de ellos hacia nosotros y seamos empáticos con lo que ellos están sintiendo. Sin violencia, con precaución y paciencia, siempre todo mejora.

Todo por partes o todo junto

Este punto es muy sencillo. Puedes escoger una cena familiar y soltar la noticia de golpe o puedes contarlo poco a poco, quizá primero a quien te haga sentir más cómodx y te haga sentir protegidx. Si escoges la reunión familiar, es muy probable que algunos te apoyen y otros no lo entiendan, esto puede generar cierta polémica familiar en la cual deberás fungir como mediador (mediadora). Sabiendo que las reacciones pueden ser muy variadas y que la calma debe persistir por encima de todo. Si escoges ir por partes, trata de que los primeros en enterarse puedan convertirse en aliados que con el paso de los días te ayuden a sondear, interpretar y entender mejor a tu familia. Si esto sucede, cuando decidas contarlo a más personas sabrás que hay personas detrás de ti, apoyándote. Ojo, puedes hacer una combinación de ambas; hacerte de cómplices que estén de tu lado cuando la cena familiar llegue.

Amarte es aceptarte

Es de suma importancia que entiendas que el amar lo que eres no es un cliché televisivo. Si amas lo que eres, si amas lo que significa tu bisexualidad y lo que eso te hace sentir, sabrás que la libertad que te proporcionará ese amor está por encima de todo. Quizá algunas personas en tu familia no lo acepten y ese es un riesgo al que se enfrentan muchas personas al salir del closet. Al final del día, la sensación que genera esta salida, a pesar de que muchos no puedan entenderlo o aceptarlo, siempre te permitirá vivir de una manera más feliz. Con esto, quiero dejar claro que, incluso dejar el armario es una decisión personal y que mantenerse dentro de él es completamente respetable. Cada quien decide cómo vivir su bisexualidad, pero lo importante es que esta decisión sea siempre a favor de la felicidad propia.

Siéntete orgulloso se ser bisexual

Recuerda siempre que ser bisexual no es un error, no está mal, no es malo, no es negativo. Ser bisexual es simple y llanamente una orientación igual a ser homosexual o ser heterosexual. Cuando decidas contarlo a tu familia ten en cuenta que esta aceptación les permitirá a ellos conocerte mucho mejor, entender a qué le tienes miedo, qué te motiva, qué es lo que implica esta orientación tan bonita. También es importante que los hagas parte de esa felicidad que te genera tu bisexualidad, que aprendan contigo lo mucho que puedes ofrecerles, lo mucho que puedes mostrarles y la maravilla de persona que eres ahora que no estás reprimiendo algo tan importante, ahora que te estás permitiendo ser feliz a lado de ellos, sin secretos y en confianza.

Los leo pronto… Sab!

Y tú ¿qué opinas?