Una de las cosas más difíciles en la vida, es darte cuenta de que las personas que admiras, con las que has compartido grandes momentos y a quienes quieres de una forma tan intensa como a la familia, te decepcionen a manera de que comprendas que todo de su parte siempre fue falso y un circo bien montado.

Dicen por ahí que los amigos son la familia que uno elige y que por ende, debemos escoger bien a las personas a quienes no sólo incluimos en nuestra vida, sino en nuestro corazón, lo que también se refiere al aspecto sentimental. Pero hablando específicamente de las relaciones amistosas, muchas veces no nos damos cuenta de ello o no queremos aceptar que así es, porque confiamos en alguien que no sólo sabe parte de nuestra vida, sino que además la “acepta”.

Lamentablemente las relaciones en la actualidad son demasiado efímeras y fugaces, y cada vez cuesta más trabajo encontrar buenos amigos o verdaderos amigos. Peor aún, mientras más adulto se es, más difícil resulta confiar o creer en los demás, y esto sucede por las decepciones que nos llevamos durante el transcurso de la vida. Por eso, es importante que antes de amargarnos y actuar a la defensiva, identifiquemos esas manchas que muchas veces están ahí, pero que no queremos ver, debemos de aprender a hacerle caso a nuestra intuición y a alejarnos de la gente mierda, así que pon mucha atención.

1.- Gente Negativa

VANGARDIST-Hammam-Homotography-2Aléjate de la gente pesimista y  tu vida, tu entorno, tus relaciones sentimentales y hasta tu salud mejorarán. Estamos de acuerdo que todos en algún momento de nuestras vidas nos encontramos en un pozo del que muchas veces es difícil salir, pero hay quienes no quieren salir y les gusta el dolor, y lo peor del caso es que no pueden ver felices a otros porque eso les molesta. Los verdaderos amigos nos apoyamos, estamos al tanto y ayudamos, pero cuando alguien se pasa de mal vibroso, lo mejor es hacerlo a un lado. Nunca falta el “amigo” que te cela de todos, que le molesta lo que haces o si sales con alguien más, se la pasa limitándote, regañándote y a veces hasta ofendiéndote. Algunos notoriamente lo hacen porque ese cariño va más allá de una amistad, pero cuando no es así, lo peor que puedes hacer, es permitir que una persona externa a tu familia, se la pase haciéndote la vida imposible o dejándote su basura mental en tu fuente de luz positiva que muchas veces termina por ensuciarse y mancharse por la influencia de sujetos envidiosos.

2.-Cuida tu entorno:

No le abras tan fácilmente las puertas de tu hogar a cualquiera, tu entorno siempre será lo más preciado que tengas. Puede que no lo creas o no lo hayas visto desde éste punto, pero la mala vibra siempre se transmite más fácil a un entorno limpio y lleno de luz. Mantén tu hogar iluminado, dale vida con la misma naturaleza y sobretodo disfrútalo, si eres creyente de Dios o algunas ideologías que fomenten el positivismo y ayuden a mantener tu espacio libre de toda esa mala energía, no dudes en que funciona porque lo hace, no dejes de hacerlo y no dejes de tener fe en ello.

3.-Hazle caso a tu intuición:

Si sientes algo extraño con alguien, no dudes nunca de esa sensación. Aprende a descifrar esas señales que se te presentan sobre las personas que sólo buscan lastimarte o beneficiarse a costa tuya. Aunado al punto anterior, si eres de los que acostumbra a llevar o invitar a cualquier persona a tu casa, fíjate bien. ¿Has tenido malas rachas, pleitos familiares, te va mal en algunas cosas o de repente te empezó a ir mal cuando siempre te iba bien? Una vez más, sé observador, precavido y empieza a actuar, grábate muy bien la primera parte del punto número 1.

4.-Cuida tu círculo social:

10527935_10203380007193619_2080025023_nEs cierto que muchas veces la gente está en contra de la idea de no abrirse a otros mundos, pero de alguna forma también es correcto ser precavido ante éste punto, puesto que muchas personas suelen envidiar a aquellos que han luchado por sus metas y las han conseguido. Por eso es aceptable y definitivamente recomendable y muy sano juntarte con individuos que se encuentren con una forma de vida similar a la tuya; es decir, que sus circunstancias concuerden contigo en aspectos morales, ideológicos, económicos y culturales, incluso hasta en tener una pareja o que al menos sean personas equilibradas en lo sentimental. No me refiero a que sean iguales como personas, sino a que ambas partes estén en el mismo canal o camino. Que tengan metas, sueños, sean personas positivas, realizadas, optimistas, sinceras, responsables y con una calidad moral notoria y excelente, proveniente de los buenos principios, educación y grandes valores. Personas que te dejen algo bueno, que te aporten enseñanzas de vida que puedas aplicar para un bien, personas a las que les preocupas e importas, y no gente con la que sólo encuentras momentos de distracción, fiestas y buenos ratos, pero nada que trascienda.

5.-Desconfianza:

Es bueno ser desconfiado, pero no a los extremos. Mi padre siempre dice que hay que desconfiar hasta de nuestra propia sombra, y lo hace por las experiencias que él ha tenido y que por supuesto le han enseñado a ser demasiado intuitivo y cuidadoso. Pero también existimos personas como yo, que al ser demasiado nobles y creyentes de la misma gente, estamos más propensas a llevarnos grandes decepciones. Nunca dejes de ser quien eres sólo porque alguien te llevó a vivir una mala experiencia, en éste mundo existe mucha gente mala, deshonesta, gente culera que sólo busca aprovecharse de quienes se dejen, pero también existen ángeles como nosotros, gente de luz dispuesta a entregarse por completo, a soñar, a creer y a vivir plenamente ésta magnífica vida sin temor a lo que pueda pasar.

6.-No ruegues, no compres ni busques amistad:

Las personas que te quieren te incluirán en sus vidas, te cuidarán, apoyarán y protegerán de aquello que consideren te está dañando. La verdadera amistad se descubre en los peores momentos, porque es justo ahí donde te das cuenta de aquellos que están dispuestos a luchar contigo y por ti, y los que prefieren dejarte o quisieran verte morir en la batalla. Los verdaderos amigos aceptan tus momentos, comprenden tus situaciones, no se alejan y son pacientes, no te ocultan cosas ni te hacen a un lado, saben lo que te pasa sin que se los digas y están ahí siempre… ¡Siempre!

7.-Orgullo, admiración y respeto:

Hoy en día normalmente preferimos guardar nuestros triunfos para nosotros mismos, y esto se da porque nos queremos evitar las malas caras, las sonrisas hipócritas y principalmente las envidias. Las personas que valen la pena simplemente celebran contigo, te inspiran a ser mejor, te alientan a superarte y te ayudan para que así sea.

8.-Nunca esperes nada a cambio:

looking-review_featured_photo_galleryDicen por ahí que nunca se debe de esperar nada a cambio, y de alguna forma concuerdo, pero esto sucede solo, se da por sí solo, es algo que no se dice o se expresa, simplemente se siente. Y pasa así porque cuando sabes que esa persona vale la pena, lo que menos piensas es en esperar algo a cambio porque existe un balance, hay una reciprocidad, una química entre las partes que asegura que siempre se podrá contar el uno con el otro. En cambio hay quienes hacen cosas con tal de recibir algo, cobrarse después el favor o pensar que así podrán ejercer control sobre nosotros.

9.-Ser íntegro y leal:

Somos nuestras propias palabras, lo que se dice se es, y lo que se es, se refleja, pero lo que se oculta siempre saldrá a la luz en algún momento. Nunca le falles a alguien que te ha ofrecido su amistad sincera, todos tenemos momentos difíciles pero no hay nada como ser íntegro, sincero y siempre leal. Leal a uno mismo, a la otra persona y principalmente a nuestros valores.

10.-No confundas:

Y finalmente, no confundas una verdadera amistad con un simple cuate. Los amigos se ganan, se cuidan, se respetan, se necesitan, se merecen, luchan y se quedan a tu lado. Los cuates solo están cuando ellos te necesitan y no porque realmente quieran estar ahí.

10531256_10203380006433600_2133312573_nNo se tiene que ser adivino para saber quiénes son las personas que están con nosotros de corazón, pero sí se tiene que ser muy observador para distinguirlas y tener mucho coraje y decisión para alejarlas de nuestra vida. La costumbre es algo que se nos da fácilmente, el desapego es muy difícil de controlar, pero darse cuenta de que las circunstancias pueden mejorar si nos deshacemos de la basura a nuestro alrededor, es una decisión muy sencilla de tomar, si realmente aceptamos que lo que necesitamos en nuestra vida, es esa luz que emanamos y que en muy pocos como nosotros podemos encontrar.

 De ahí el saber contar a los amigos

con los dedos de las manos.

Y también saber que de un verdadero amigo que cumple con todas esas cualidades, puede nacer una verdadera relación sentimental. Así que nunca dudemos que nuestra pareja puede ser esa persona que tanto hemos buscado, deseado y querido, pero que con el afán de encontrarla en otros individuos, estamos haciendo a un lado al sujeto que además de ser nuestra pareja y cómplice, podría ser nuestro gran y verdadero amigo.