El 4 de junio, justo antes de salir a jugar la final del Springfield Soccer Club, en Omaha, Nebraska a Mili Hernández, a una niña de 8 años, la descalificaron junto con su equipo porque ella “parecía niño”.

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Su cabello corto y gran habilidad con el balón aparentemente bastó para que los organizadores sacaran a su equipo de la competencia. El responsable de esta organización, alega que fue un error administrativo. Mientras tanto, afortunadamente, el mundo ha respondido.

Mili tiene 8 años pero es tan buena que juega con el equipo de niñas de 11 y tiene el cabello corto porque así se siente más cómoda: “Cuando me empieza a crecer el cabello me lo corto porque siempre he tenido el cabello corto. No me gusta llevarlo largo”, le contó a WOWT 6 News, el noticiero local que ha seguido su historia.

Las reacciones al “error” que cometió la liga en Nebraska han sido diversas y muchas: sus compañeras de equipo se cortaron también el cabello porque no quieren que Mili se sienta sola, estrellas del fútbol en Estados Unidos se han puesto de su lado. Mia Hamm le ofreció un lugar en su clínica de soccer para niñas este verano – a la que Mili ya se anotó -, y Abby Wambach ha tomado el tema como bandera. En estos días se encargó no sólo de escribirle a Mili para decirle que “no se ve como un niño, sino como una niña con cabello corto… y eso está bien”, pero además ha tomado en sus manos hablar con los organizadores y hablar/escribir al respecto, por ejemplo en la revista TIME:

“Sé lo que se siente que te vean raro en los baños de mujeres. Sé lo que se siente ser juzgada por no verte como las otras niñas. Y definitivamente recuerdo la vergüenza que sentí la primera vez que alguien me dijo que “me veía como niño.”

Nuestra sociedad usa etiquetas para hacer que la gente se sienta segura. Pero eso lo único que hace es que, quienes no entramos esas etiquetas, se sienta solo. No quiero que Mili se sienta mal por expresarse. Porque, ¿adivinen qué? Nuestras diferencias son las que nos hacen exitosos. Yo sé que esas cosas diferentes son las que contribuyeron a mi éxito con la Selección Nacional de Estados Unidos”.  Ya saben, por éxito se refiere a haber ganado los Juegos Olímpicos en 2004 y 2012, además del Mundial del 2015.

Es importante hablar aún sobre este tipo de historias para todas las Milis Hernandez del mundo, porque muchas han luchado para que este tipo de prejuicios terminen, porque no deberían de repetirse estas historias, pero además, Abby Wambach escribe: “Mili no tiene que caminar el mismo camino que yo. Avancé sobre estereotipos y prejuicios para que su camino fuera un poco más fácil que el mío”. Las Milis del mundo no están solas.

Y tú ¿qué opinas?