En una relación lesbisensual, ¿cuál de las dos chicas es «el hombre»?

Estoy segura de que muchas hemos escuchado esta pregunta. Mucha gente aún cree que una relación debe estar compuesta por un hombre y una mujer, y consideran que si la relación está formada por dos chicas, una debe jugar el rol masculino y otra el femenino. ¿Esto es cierto?

Como en todo, las opciones son infinitas. Hay parejas donde una mujer tiene un look masculino y la otra uno femenino; una tiene pelo corto, no se pinta las uñas, no usa ni aretes, ni tacones, ni vestidos, y la otra es la que sí. Esto hace pensar a la gente que la que tiene el look masculino es «el hombre» de la relación, pero no podemos juzgar a la gente por su apariencia. Conozco a chicas muy femeninas que, a pesar de vestirse y arreglarse «como señoritas», piensan y actúan «como hombres», y no por eso van a convertirse en «el hombre» de la relación.

¿quién no ama la moda tomboy?

Tomemos como ejemplo a Ellen DeGeneres y Portia de Rossi. La más masculina es Ellen pero ¿esto significa que ella es «el hombre» de la relación? No necesariamente. Simplemente es la que se siente más cómoda con ese tipo de look.

Hay relaciones heterosexuales donde los hombres, a pesar de ser masculinos, tener barba y ser los protectores, son los que cocinan y hasta planchan (esto lo he visto con mis propios ojos). Entonces ¿este hombre dejaría de ser «el hombre» de la relación solo porque le gusta estar metido en la cocina y sabe cómo hacer labores del hogar que anteriormente solo se relacionaban con la mujer? Por supuesto que no.

Veamos ahora el caso de Sarah Paulson y Holland Taylor. Taylor es 32 años mayor que Paulson. Entonces ¿solo porque Taylor es mayor, ella sería considerada «el hombre» de la relación? Mmmmhhh… nop.

¿Y qué pasa con las relaciones en las que ambas chicas son masculinas? ¿En este caso, las dos serían «el hombre» de la relación? Claro que no. ¿Y qué pasa si la pareja está conformada por dos chicas que son muy femeninas? ¿Quién es el hombre ahí?


En una relación lesbisensual ninguna es «el hombre».

Cada una tiene una personalidad distinta; una quizá prefiera cocinar y otra lavar los platos; una quizá quiera tener el pelo corto y la otra, largo; una sabe cómo cambiar la llanta del coche y la otra no; a una le gusta hacer yoga y pilates y a la otra le gusta jugar futbol. Nada de esto hace que una sea «el hombre» ni que se sienta como tal.

Volviendo a las parejas lésbicas en las que las dos chicas son femeninas, una vez me preguntaron: «¿Quién es el hombre, si las dos parecen mujeres?». La respuesta es sencilla: ¡pues ninguna! De hecho, en una relación lésbica, el hombre no tienen cabida.

Que viva el amor.

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