Últimamente ha crecido la tendencia en los estudios sobre la diversidad sexual y con ello ha surgido un nuevo debate acerca de la orientación sexual y la posibilidad de que esta no es estable durante toda nuestra vida…

NAPAS – El término fluidez sexual se atribuye a Lisa M. Diamond profesora de psicología del desarrollo y psicología de la salud en la Universidad de Utah, que en 2009 publicó un libro bajo el título La fluidez sexual: Entendimiento amor y el deseo de las mujeres en el que argumenta que las etiquetas tradicionales para definir la identidad sexual no son adecuados, dado que el deseo sexual es cambiante y maleable según las circunstancias en las que nos desenvolvemos.

Lisa M. Diamond

Lisa M. Diamond

Ya en 1948, Kinsey y su informe definían la sexualidad como algo más complejo que solo #Homosensual, #BiSensual o #Heterosensual, pero creo que la nueva hipótesis que plantea Diamond es mucho más interesante, pues no solo se refiere al deseo o la atracción, sino a rasgos de comportamiento que se modifiquen según el entorno. Ahora entendemos por qué de pronto a nuestros amigos “los bugas” les gusta jotear con nosotros.

La fluidez sexual también se relaciona con otro término denominado plasticidad erótica, que en el argot LGBTTTI podríamos definir como la heteroflexibilidad; pero lo verdaderamente interesante es que ambos términos aplican para cualquier persona y no solo para los heterosexuales. Cuando leí esta información, me sentí increíblemente identificado, de alguna forma creo que mí sexualidad se ha desarrollado de esta forma. En principio me consideraba heterosexual, aunque debo admitir que influyó la presión que tenía de mi (católico) entorno. Pero coincide con la teoría; al sentirme obligado a que me gustaran las mujeres, desarrollé en cierta medida una atracción por ellas que nunca fue fingida. Tuve novias, llegué a tercera base y lo disfruté; después conocí al primer hombre que me movió el tapete, pero aún seguía con aquella presión y me definí como bisexual ante algunos amigos porque en aquel entonces tenía la idea de que podía tener una vida heterosexual con las prácticas sexuales de un homosexual. Error.

La escala Kinsey

La escala Kinsey

Pero hablemos un poco más de la fluidez sexual, que como les comentaba al principio, no se cierne únicamente a la atracción sino a la respuesta sexual. Por ejemplo: puede que a ti como hombre gay te atraigan solo otros hombres con un comportamiento masculino y un día conoces a alguien que demuestra un comportamiento más femenino, pero que te gusta mucho y entonces tu respuesta sexual cambia y puede que a partir de ese momento comiences a buscar relacionarte más con chicos homosexuales femeninos. Y aclaro, es una posibilidad. En este punto también me identifico, porque cuando recién descubría mi yo homosexual (por decirlo de alguna manera), me convencí de que solo andaría con chicos masculinos, pero hoy se (gracias a este blog) que tanto la sexualidad como la identidad sexual no son categorías absolutas en donde solo existe rosa y azul.

Hay más colores y muchos matices…

Continuando con la idea de la fluidez sexual, las investigaciones de Lisa Diamond han encontrado varios casos de mujeres y hombres que se definen como heterosexuales, sin embargo en algún punto de sus vidas se enamoran de una persona de su mismo sexo, pero eso no modifica su respuesta sexual al sexo opuesto. O sea que eso de “Es que yo no soy homosexual, solo me gustas tú” puede que sea cierto en algunos casos. :O

Esto ha abierto todo un debate contra El esencialismo, una doctrina que en biología define la sexualidad como un impulso únicamente biológico en el que no influyen el entorno ni las interacciones sexuales con otros organismos. Es decir, que si naces biológicamente hombre, necesariamente vas a sentir deseo de aparearte con una mujer. JAJA. Pero según un estudio realizado en 2012 (Savin-Williams, Joyner y Rieger), aunque la estabilidad sexual es más común (durante 6 años) que el cambio, la sexualidad puede modificarse y estos cambios son más comunes para las mujeres. Así que chavas, ustedes tienen más chance de desconocer a la comadre buga.

Y aunque en muchos casos de homosexuales, es una etapa transitoria; esto no quiere decir que la fluidez sexual y la bisexualidad sean lo mismo, pues la sexualidad es un espectro muy amplio de factores y esquemas que van más allá del deseo. Y quién sabe, quizá en el futuro salir del clóset o definirte como homo, bi, hetero, etc… ya no sea necesario. Yo sigo descubriendo mi sexualidad y si en el futuro me enamoro de una chica, ustedes serán los primeros en saberlo.

Antes de despedirme y para que vean cómo los consiento, les presento a Nyle DiMarco, el último ganador de America’s Next Top Model, que se identifica con la fluidez sexual, pero más importante aún: se ha convertido en portavoz de las personas sordas.

🍂🍁 Fall makes me feel so warm and happy – 📷: @thealexandraarnold

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Gracias por leerme. Hasta la próxima.

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