Uno de los argumentos contra el matrimonio igualitario del Frente Nacional por la Familia (FNF) es que la comunidad LGBT+ promovemos la “ideología de género”, que según ellos existe como tal y es tan dañina como la radioactividad.

Para el FNF los homosexuales no somos iguales a los heterosexuales, por lo tanto no merecemos acceder a los mismos derechos. Somos enfermos y vamos “esparciendo” nuestra homosexualidad por todo el mundo. Aseguran que queremos “convertir” a todas las personas en miembros de la comunidad LGBTTTI (Lesbianas, Gais, Bisexuales, Transgénero, Transexuales, Travestís e Intersexuales). Pero no, no señores del FNF, nosotros de hecho queremos que un día no existan las etiquetas y que la orientación sexual e identidad de género de las personas no necesiten mayor explicación, simplemente aceptarnos los unos a los otros tal cual somos.

Es por eso el Frente Orgullo Nacional México (FONMX) convocó a una manifestación pacífica en la Ciudad de México para el domingo 11 de septiembre. Queremos que dejen de emitir mensajes que desinforman a la población y que dejen de difundir el odio.

La marcha partirá de la Plaza Tlaxcoaque, entre metro Pino Suárez y metro San Antonio Abad, a las 10:00 horas de la mañana, recorrerá la avenida 20 de Noviembre y llegará al Zócalo, frente a la Catedral Metropolitana.

No nos quedemos callados

No nos quedemos callados

¿Por qué la Catedral? Resulta que el Frente Nacional por la Familia es probablemente financiado apoyado por la Iglesia Católica, la evangélica y otras, además del apoyo del Partido Encuentro Social (PES) de bases evangélicas, el Partido Acción Nacional (PAN), y algunos importantes empresarios creyentes que han fungido como gran apoyo de este movimiento homofóbico.

El Frente Nacional por la Familia es entonces el disfraz perfecto para que los líderes religiosos se involucren en asuntos de Estado, lo que tienen prohibido desde la promulgación de las Leyes de Reforma de Benito Juárez en 1860.

Con el Frente Nacional por la Familia, la Iglesia, en particular el Cardenal Norberto Rivera, y el PES, intentan engañarnos, “Es una organización ciudadana”, dicen, pero aunque participan ciudadanos, quienes están detrás de ellos son líderes religiosos que no deberían tener voz más allá de los muros de sus templos.

Entonces la Catedral Metropolitana representa el centro no de la fe de los mexicanos, pero sí de la jerarquía católica, encabezada por el Cardenal Norberto Rivera. A él será dirigido parte del mensaje de la marcha del 11 de septiembre. Las mexicanas y mexicanos están cansados de que se entrometa en sus vidas, él sí quiere imponer una ideología al resto de la población.

El matrimonio igualitario no es una figura jurídica diseñada para excluir. En el matrimonio igualitario están incluidas tanto las parejas hombre-mujer (heterosexuales), como las parejas del mismo sexo (homosexuales). A través del reconocimiento de esta figura jurídica las parejas podrán acceder a toda clase de derechos que ya están garantizados en la Constitución, como el derecho a la seguridad social, a heredar, entre otros. No estamos pidiendo trato especial, simplemente estamos exigiendo igualdad, algo a lo que de por sí tenemos derecho.

Y bien, si siguen temiendo que sus hijos se “volverán” homosexuales o “desviados”, les tengo una reflexión, ¿cuántos de ustedes son fans de Juan Gabriel, cuántos asistieron a uno de sus magníficos conciertos, cuántos le llevaron una rosa durante su homenaje en el Palacio de Bellas Artes? Seguro muchos de ustedes, al menos eso vimos en las noticias.

¿Y qué creen? Por reconocer esa genial influencia nadie se volvió gay… ¿o sí?

marchatlax